Guido Pizarro: El mariscal de Berizzo

Guido Pizarro cumplirá su sueño de jugar en Europa y lo hará por todo lo alto, formando parte de un proyecto ilusionante y competitivo como el Sevilla de Eduardo Berizzo, compatriota y defensor de Guido. Pizarro cuenta con el aval de haber sido seleccionado con Argentina, y que además, conquistó la Liga MX jugando desde el medio campo en uno de los equipos más competitivos de la última década en el continente americano.

¿Cómo juega Guido Pizarro?

Guido jugó más de 100 partidos en México, y mayoritariamente se desenvolvió en dos posiciones, la de mediocentro y la de interior. Sin duda, su posición más adecuada es jugando delante de los centrales, ejerciendo como mariscal de campo, haciendo gala de su gran calidad técnica con la pelota, así como una visión e inteligencia dignas de grandes competencias. Y es que Guido, aunque tiene 27 años y un lustro o más por delante para competir con los más grandes, lleva un par de temporadas a un nivel muy alto, pidiendo a gritos este salto cualitativo que al fin le conceden. Su 1,86 de altura lo convierte en un mediocentro modélico, que cumple todos los cánones para ejercer en esa posición. Además de su talento e inteligencia, es bastante responsable tácticamente. Siempre está ordenado, prioriza el trabajo defensivo sobre el ataque y, sobre todo, es ideal para equipos que sacan el balón jugado y tienen un juego de posesión.

¿Cómo podría encajar en el Sevilla?

Desafortunadamente, desconocemos a ciencia cierta el esquema y estilo que aplicará Berizzo en su etapa en Nervión. Por suerte, Berizzo dirigió al Celta de Vigo, donde mostró sus intenciones y la forma de jugar que le place, siempre marcada por el estilo de Marcelo ‘El Loco’ Bielsa. Berizzo, mucho más comedido, dicho sea de paso, gusta de tener la pelota y atacar con ella. Sus equipos presionan arriba, llegan muchas veces y normalmente ha tenido una figura similar a la de Guido Pizarro en muchos partidos: un mediocentro puro. Seguramente en Sevilla veremos muchas veces un dibujo 1-4-3-3 donde la importancia de los centrocampistas, y más concretamente del mediocentro, es vital, pues carga con todo el peso del juego. A expensas de que Steven Nzonzi desvele su futuro, podría decirse que el francés se ganó a pulso la titularidad con su impresionante temporada 2016-17, en la que ejerció como un auténtico pulpo en el centro del campo, paliando carencias en el juego y ayudando a competir a su equipo. Bueno, en mi humilde opinión, Guido Pizarro es mejor futbolista que el galo, y eventualmente lo desplazaría fuera del once, porque pienso que sus cualidades pueden ser explotadas en un contexto como el Sevilla de Berizzo y más concretamente en LaLiga, una competencia cerebral, con mucho toque y un ritmo de juego adecuado para el argentino. Me imagino un Guido que tendrá la responsabilidad de sacar la pelota y organizar la salida, algo que hace a la perfección. Luego, será un futbolista de poca llegada, y más bien será un regista capaz de sostener un centro del campo que tendrá dos interiores muy sueltos como pueden ser Mudo Vázquez, Banega, Krohn-Dehli o algún posible refuerzo. Sólo como apunte final, Banega estuvo cerca de firmar con Tigres hace algunas semanas, y eso demuestra el potencial económico e interés que la Liga MX ha tomado en los últimos años, y por eso invito a no menospreciar a Guido Pizarro, que fue el mejor pasador de la competencia en el último torneo, y ha dominado los porcentajes de pases correctos e intercepciones en los últimos dos años.

Artículo de Roberto Testas (@R_Testas en Twitter)

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