Jerarquía danesa en Sevilla

Contundencia. Esa es la palabra que mejor define al jugador elegido por Óscar Arias para reforzar la zaga sevillista. Una línea, la defensiva, que tras la marcha de hombres como Rami o Mariano quedó bastante mermada de efectivos para afrontar una temporada exigente. Corchia llegó para reforzar el lateral derecho pero, aún con la banda izquierda por terminar, ya que por ahora solo cuentan para ese puesto con Escudero, lo cierto es que los centrales, lejos de mostrarse como la zona más potente del conjunto sevillista, necesitaba también de llegadas que hicieran disponer de dos hombres por puesto en el equipo de Berizzo. Simon Kjaer llega para llenar ese vacío y también, por qué no, para subir el nivel defensivo. Nico Pareja, siendo el capitán del equipo, ya cumplirá los 34 años a lo largo de esta campaña, viniendo además de una temporada más insegura de lo habitual en el argentino. Lenglet, a pesar de ser el último en llegar, posiblemente fue el central que ofreció más garantías la pasada temporada, por lo que seguramente será quien compita con más asiduidad por la titularidad. Con el sistema de cuatro defensas que empleará el ‘Toto’ será más difícil escoger por parte del técnico argentino la pareja de centrales titular, pero lo claro es que el danés viene a Sevilla para ser titular.

Y es que en palabras del propio futbolista tras su llegada, este es el paso más grande de su carrera. Y no es para menos. El de Horsens es un jugador ya con mucha experiencia a sus espaldas. A sus 28 años ya ha pasado por varias de las ligas más importantes de Europa. Siempre fue un central del que se esperaban grandes cosas y, aunque su carrera fue ciertamente irregular, sin encontrar su sitio entre los numerosos equipos por los que pasó tras abandonar su país. Sin embargo, aunque pueda parecer que al llegar desde Turquía se crea que es un jugador venido a menos, lo cierto es que viene de encadenar varias temporadas a un alto nivel. En su anterior equipo, el Lille, fue el líder de la defensa gala, y muchos analistas de la Ligue 1 coinciden en que su nivel bastaba para poder dar el salto al fin a un equipo con aspiraciones mayores. Sin embargo su llegada a un destino exótico como el Fenerbahçe descolocó a muchos por alejarse en cierto modo del foco que suponía poder jugar en una liga más competitiva como es la francesa. Sin embargo el proyecto del equipo de Estambul era muy potente, empezando por el aspecto económico en una liga, la turca, que poco a poco va dando muestras de mayor nivel. Sí es cierto que llega a un equipo como el Sevilla, un equipo del top-4 ahora mismo en una liga como la española, que luchará por jugar la fase final de la Champions -precisamente ante un equipo turco- y con serias opciones de ser titular, por lo que al decir que este es el paso más importante de su carrera no está del todo desencaminado.

Kjaer es un central rocoso que destaca por su solidez. Es muy difícil ganarle en el cuerpo a cuerpo, su metro noventa de estatura y sus 82 kilos de peso ayudan en este aspecto. Sin ser tampoco demasiado rápido, es un virtuoso yendo al corte, en la que posiblemente sea su especialidad. Aunque en una defensa estática se le ve sufrir, precisamente por esa velocidad limitada de la que hablábamos. Es muy bueno haciendo la cobertura a la espalda de su lateral o corrigiendo los espacios de su compañero por el centro, pero si es él quien tiene que defender un uno contra uno a campo abierto lo pasará mal, aunque tratará de corregirlo con su fuerza y envergadura. Veremos a qué altura sitúa su defensa Berizzo para limitar los defectos de sus centrales. Poderoso en el juego aéreo y con salida de balón eficiente. No es un virtuoso con el balón en los pies -a pesar de que curiosamente tiene un golpeo de libre directo de lo más preciso- pero su sobriedad hace que no cometa demasiados errores en salida, simplemente no se complica y busca el pase fácil. Las únicas dudas que deja será sobre su rendimiento. Está claro que esta es su gran oportunidad para destacar y demostrar que todas las esperanzas puestas en su día sobre él estaban justificadas, pero ante estas situaciones es difícil prever cuál será el nivel real del futbolista hasta que no lo veamos sobre el césped. A pesar de que, como decimos, viene de firmar unas notables temporadas tanto en Lille como en el Fenerbahçe.

Simon Kjaer llega a Sevilla para demostrarle a Berizzo y a la afición sevillista que sus últimas temporadas no son fruto de la casualidad y que, para todos aquellos que duden de su posible rendimiento, hacerles ver que lo que un día se pensó que el danés podía llegar a ser, lo puede ser, y en el Sánchez Pizjuán.

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Uno dice:

    En defensa, es el fichaje de La Liga en lo que va de verano

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