El fortín de Butarque

el

Si la temporada pasada del Leganés se presumía histórica, este año el desafío no va a ser menos. Garitano hizo un equipo muy diferente a todos los demás. En un fútbol moderno donde el lateral es a la vez interior y carrilero, el punta un enlace más y los porteros se sienten más cómodos con el balón en los pies que muchos pivotes, y cuyo juego se caracteriza bien por ser poseedor del balón hasta el último momento o un contragolpeador nato, el técnico vasco optó por perfiles de futbolistas menos habituales en los sistemas de Primera División y armó un bloque sólido centrado en el repliegue bajo con jugadores peleando cada balón tanto en campo propio como ajeno. Una rigidez táctica, donde cada jugador cumple con su perfil a la perfección, que hizo del Lega un equipo difícil de batir.

Con jugadores como Guerrero, un delantero que hace honor a su apellido, la presión era total ya desde el área rival, pero no solo eso, el trabajo encomiable de hombres como Szymanowski o Timor y la solidez defensiva, liderada por un inesperado Siovas que cuajó una temporada fantástica -llegó en el mercado de enero al cuadro pepinero- consiguieron un hito que a principio de temporada se antojaba inalcanzable desde fuera, la permanencia en su primera campaña en la historia en Primera División.

El sistema defensivo como arma competitiva del Leganés

En un equipo consciente de sus características y su calidad, donde solo hombres como Gabriel Pires o El Zhar ponían cierta magia con el balón en los pies, Garitano formó un bloque que en Butarque se hacía fuerte fuese cual fuese el rival. Y este año parece no abandonar esa idea. Para un equipo del presupuesto del Lega es difícil conseguir jugadores diferenciales en una categoría tan difícil como la Liga Santander. Por ello, ante la mayor inversión de su historia, el conjunto pepinero ha gastado más de 6 millones de euros en la parcela defensiva. Lejos de abandonar la idea de formar un equipo rocoso, Asier Garitano ha apostado por reforzar aquello que les hace precisamente más fuertes. Con la llegada del mismo Siovas en propiedad, el central argentino, ex de Palermo entre otros, Ezequiel Muñoz o Mauro dos Santos para reforzar el centro de la zaga y con Tito, Raúl García o Zaldua para los laterales, el Lega presenta una cantidad de efectivos en defensa que le permitirá permutar tanto la línea de cuatro como de cinco según las características del rival le sean convenientes a Garitano.

Es reseñable que, al margen de los fichajes ya citados, las llegadas de hombres más adelantados -hasta la fecha- son escasas. Tan solo Gumbau y Eraso llegan para reforzar la medular, sin ninguna incorporación de hombres para el ataque, aunque a estas alturas y con el mercado aún abierto nunca se puede descartar nada. Lo cierto es que este Leganés tiene aún mejor cara que el de la pasada campaña, priorizando su línea más importante con jugadores más experimentados en Primera División que pueden aportar jerarquía a un equipo que aspira a seguir demostrando que el fútbol más convencional aún tiene cabida en nuestra época.

Un comentario Agrega el tuyo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *