El 4-2-3-1 y Lionel Messi como piedra angular

Si Valverde ya tenía que afrontar la salida de Neymar para esta temporada, se encontró con otro problema para el debut en liga, la lesión de Luis Suárez. ¿Su solución? Utilizar su clásico 4-2-3-1 (por algunos lapsos del partido fue un 4-3-3), pero con un matiz muy peculiar: Lionel Messi como falso 9.

Barcelona

El argentino tuvo la libertad -y la obligación, por la falta de un Iniesta y un Luis Suárez- de ser quien organizara acercándose a la zona Busquets-Rakitic, para después finalizar por su propia cuenta. Se convirtió en un verdadero problema para la defensa bética, y mostró cuál es su máximo potencial en esta evolución como jugador que está viviendo. Además su posición era lo que marcaba los movimientos de ambos extremos, siendo ahí donde Deulofeu se vio mejor al estar siempre muy asociativo, a diferencia de Paco Alcácer que en ocasiones se mantenía pegado a la línea de cal y no buscaba la portería rival.

También es reseñable que Sergio Busquets agradeció el tener a Ivan Rakitic a su lado, porque de esa manera no tenía la obligación de ser siempre el encargado de la salida de balón, con el croata apoyándole mucho en ese aspecto. En anteriores partidos el catalán quedaba muy solo al realizar esa tarea y ahora fue todo lo contrario: tenía como opciones cercanas de pase al ya mencionado Rakiti?, a Sergi Roberto y a un Messi que aparecía con constantes apoyos.

La pareja de volantes centrales fueron los que realizaron más pases en todo el encuentro, el primero con 88 y el segundo con 91.

El cambio de esquema le vino bien al cuadro culé, pero la mejor noticia para Ernesto Valverde es que habría encontrado la fórmula perfecta para la inclusión de Paulinho y la probable no-llegada de un suplente de Neymar. Luis Suárez podría jugar por izquierda en un rol similar al de Alcácer, con constantes interiorizaciones partiendo desde esa banda. Mientras tanto, el brasileño podría jugar más adelantado de lo habitual como mediapunta para aprovechar su llegada desde segunda línea y ser el principal encargado de realizar la presión alta, tal y como lo hizo el día de hoy Sergi Roberto.

Presion 1

Contra un Real Betis muy apagado se logró un buen funcionamiento con el uso del 4-2-3-1, pero veremos si el Txingurri opta por volver a usarlo. ¿El único problema? La gran dependencia por el astro argentino.

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