Un diamante rebelde llega a Vigo

Parecía un rumor más de los muchos que hay en verano, pero no. Emre Mor ha aterrizado en Vigo y se ha convertido en uno de los fichajes más inesperados del mercado estival. Ante una gran expectativa, Emre Mor tratará de seguir la línea potencial que pareció no terminar de lucir en Dortmund.

Unzué quería un extremo para terminar de construir un Celta a su medida. Más allá de las carencias defensivas, el nuevo entrenador ha conseguido hacerse con la ansiada pieza, que no ha sido una cualquiera. Emre Mor despunta como extremo derecho, pese a que también puede jugar como segunda punta. En este aspecto -salvando las distancias- tiene similitudes a Iago Aspas, así como en su pierna hábil. Partiendo desde la banda diestra a pierna cambiada, Mor es un experto en trazar una diagonal interior. Es un especialista en regatear en espacios cortos, tiene una punta de velocidad prácticamente inalcanzable para el defensor, aunque se trata de un zurdo ‘cerrado’. Sin embargo, uno de sus puntos fuertes es la conducción, con toques seguidos con el exterior y con el balón pegado al pie. Es por este motivo que es propenso a recibir muchas faltas, y dependiendo de la zona en la que reciba el balón, en una posición peligrosa para el tiro libre. Pese a su edad, es un jugador descarado, no duda en encarar y no se esconde a la hora de recibir el balón.

Técnica, desborde y velocidad. Con estas armas encara a cualquier defensa rival.

Técnicamente, es un atacante muy dotado. Capaz de crearse una ventaja con el primer control para iniciar una conducción con diferencia respecto al defensa contrario. Su cambio de ritmo también supone un plus tras dicho control. Pese a que tácticamente aún tiene aspectos a mejorar, en el apartado ofensivo, sabe leer los movimientos de sus compañeros. En asociación, no es un gran creador de juego ni tampoco genera una ventaja distintiva jugando en horizontal, pero sí en vertical. Tras trazar la diagonal, interpreta bien la llegada de los interiores desde segunda línea, así como el movimiento ofensivo del lateral izquierdo. Destaca en el último pase.

En clave Celta, Emre Mor se postula como una alternativa muy interesante para Unzué. Sus características como jugador pueden ofrecerle al técnico variantes del sistema o la diferente distribución de algunas piezas. Partiendo de que el danés se desenvuelve mejor como extremo derecho, puede mover a Iago Aspas a la mediapunta, concediéndole al de Moaña una libertad absoluta. Si bien se ubica a Mor como extremo izquierdo -posición de Pione Sisto- se le priva de su jugada más peligrosa, la diagonal hacia el interior. Por otro lado, el joven talento aún tiene margen de mejora. En primer lugar, coexiste junto a su gran aportación ofensiva una necesitada mejora defensiva. Aunque puede que se deba a una falta de concentración, tiende a perder su marca y si ésta se trata de una lateral ofensivo, el equipo puede descomponerse por la banda derecha. Y en segundo lugar, un factor que puede marcarle -tanto para bien como para mal- el futuro, su comportamiento. Su temprana edad y su rápida explosión en el fútbol profesional, le han forjado un carácter aún por pulir. Puede que sea uno de los motivos por los que sorprendentemente el Borussia Dortmund haya dejado escapar a Emre Mor.

Necesita mejorar su carácter para asentar su juego y ser más completo.

El Celta completa con el internacional turco un proyecto ilusionante, una vez más. Unzué, pese a no haber empezado con buen pie La Liga, pretende dotar al equipo de un juego vistoso y combinativo. La calidad y el potencial vigentes presentan a Mor como una herramienta útil para este Celta. Ya sea con un 4-3-3 con un tridente Mor-Aspas-Pione Sisto, o bien quitando un centrocampista, reconvirtiendo el esquema a un 4-2-3-1 e incorporar al sorprendente Maxi Gómez en punta. Aunque el fichaje -13 millones de euros- resulta el segundo más caro de la historia del club, da continuidad a un proyecto que apuesta por el buen fútbol y también por la juventud -reafirmado tras la incorporación de Lobotka.

Emre Mor aspira a ser un enorme jugador a medio-largo plazo. En busca de los minutos que no ha tenido en el Signal Iduna Park, Mor puede establecerse como un futbolista importante de la plantilla incluso a corto plazo. Un diamante en bruto que se presentó al mundo en aquel Turquía-República Checa, cuando Fatih Terim apostó por el joven extremo antes del ahora nuevo jugador del Milan, Hakan Çalhano?lu. Balaídos será el escenario donde Emre Mor tratará de consolidar la calidad que ha ido mostrando poco a poco tanto en Dinamarca -con el Midtjylland- como en Dortmund. Si Mor destina toda su rebeldía a lo meramente futbolístico, los celtiñas puede ser ambiciosos con el actual proyecto de Unzué.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *