Alberto Aquilani como elemento asociativo

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Tras dos partidos en los que Manolo Márquez utilizase varios parches para su centro del campo, en Málaga, el técnico del conjunto canario ha tenido a su disposición a uno de los dos fichajes llamados a ser el parche definitivo para cubrir la baja de Roque Mesa. Los fichajes de Alberto Aquilani y Sergi Samper afianzan la idea del técnico catalán de encontrar una representación similar a lo que, el hoy jugador del Swansea, expresaba en el campo.

Con el jugador italiano disponible, Manolo Márquez le alineaba como acompañante de Javi Castellanos (acompañará a Samper en cuanto éste se recupere) en un 4-2-3-1, buscando un jugador de perfil asociativo con garantías de generar peligro por dentro, al contrario que en los dos partidos anteriores. Situar a Aquilani por delante del pivote significaba añadir un socio para Jonathan Viera en el juego interior, además de tener un seguro a la hora de realizar desplazamientos en forma de cambios de orientación y encontrar una referencia para los ataques en estático.

La edad no perdona, y sus 33 años le pesan. Pero pese a estar un ritmo por debajo del resto del equipo en cuanto al tono físico, su inteligencia le hace equilibrar esa carencia y cubrir con el balón el ancho que no alcanza a cubrir su físico. Convertido en la primera opción de pase a la hora de generar juego, tuvo ciertos errores que propiciaron ocasiones del contrario. Cierto es que esa primera opción de pase llegó a partir del segundo tiempo, ya que en los primeros 45 minutos, el italiano parecía alejarse de la pelota a la hora de salir desde atrás, dejando a Javi Castellanos como principal opción de pase.

El contexto tras el empate del Málaga no le favoreció de cara a la galería. Pese a su experiencia, sigue desapareciendo de los partidos en cuanto su equipo cede la pelota y eso Las Palmas lo notó. Al contrario de lo que muchos podían pensar, el partido de Aquilani fue de más a menos. Cuando su equipo se proyectó en ataque, el italiano dejó detalles de lo que puede significar jugando al lado de un pivote creativo. Jugar en su primer partido junto a Javi Castellanos no le hizo un grato favor en la faceta asociativa, pero supo defenderse encontrando un aliado en Míchel Macedo a la hora de generar espacios por fuera.

Aquilani es clave a la hora de desatascar el juego de la UD Las Palmas.

El segundo tanto del conjunto canario generaba una presión más intensa por parte de los locales y una necesidad de encontrar líneas fáciles de pase en Las Palmas. Y en ese contexto es donde Aquilani más puede aportar a este equipo. En un equipo sucumbido por la presiones contrarias -visto en los dos partidos anteriores- Manolo Márquez encuentra en Aquilani un desahogador nato. Un jugador con la capacidad de recibir, girarse y generar peligro mediante un pase entre líneas. Un complemento necesario para cubrir la baja más sensible que ha sufrido el conjunto de Manolo Márquez.

Imagen: Carlos Díaz-Recio / AS

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