Bojan y Munir, adéu y ongi etorri

La Masía tiene algo de especial. Los jugadores que salen de sus instalaciones tienen instaurado en sus retinas el buen juego dejado por el legado de los Guardiola, Xavi, Iniesta, Messi, Cesc… Tardes y noches de ensueño han sido provocadas por estos magníficos jugadores para alegría del aficionado culé en particular y del fútbol en general. Todos guiados por un mismo patrón, el del buen toque. Pero esta filosofía no es reciente y encuentra en la figura de Johan Cruyff su máximo exponente.

El holandés no solo dejó claros conceptos futbolísticos sobre el terreno de juego sino también en las infraestructuras y en la psicología. La apuesta por un estilo arriesgado de fútbol, incomprendido en su época y copiado por la mayoría en la actual.

Defensas adelantadas, largas posesiones propias… fútbol control en todos los sentidos. Un juego que beneficia y mucho al fútbol de los jugadores más ofensivos y de mayor calidad. Este es el caso de los protagonistas de nuestra historia: Bojan Krkic y Munir.

Precisamente, todo este contexto se convierte en un arma de doble filo. Es muy complicado parecerse a los Messi, Iniesta o Xavi y esto provoca unas expectativas muy elevadas tanto en los propios jugadores, como en el cuerpo técnico y en los aficionados. De ahí que estos dos buenos futbolistas se hayan tenido que buscar la vida lejos de La Masía y lejos de practicar un estilo de fútbol para el que fueron enseñados específicamente.

La trayectoria de Bojan, a pesar de sus 27 años, es muy larga. Roma, Milán, Ajax, Stoke City y Mainz 05, han podido ver y apreciar la calidad de un jugador demasiado intermitente. Por sus botas el olfato goleador se resiente en temporadas muy buenas o muy malas. No existe el término medio. Partiendo desde la mediapunta o como segundo delantero, el que fuera internacional español se aprovecha y mucho de su velocidad. Aunque en el Barça debutara como extremo, el de Liñola busca siempre la conexión con la pelota en terrenos cercanos al área. No destaca por su excesiva conducción de balón, siendo un jugador de definición al primer toque ya sea para asistir o para disparar a portería.

Si se encuentra en posiciones más retrasadas, es capaz de combinar aportando pausa al juego, aunque no es su mejor característica. Casi siempre que se encuentra en posiciones escoradas, sobre todo desde la izquierda, trata de realizar diagonales interiores que le permitan jugar con su pierna favorable, la diestra.

No es un delantero al uso pero sí que lo podríamos definir como un buen ‘falso 9’. Su posición en el área no es estática como los delanteros centros puros sino que se sirve de llegadas desde la segunda línea para aportar siempre una finalización.

Por otro lado tenemos a Munir. Su paso por La Masía es más reciente y más corto. Llegó al Barcelona para formarse desde su etapa juvenil pero su fútbol encaja a la perfección con el estilo Barça. Este joven extremo diestro nunca gozó de muchas oportunidades en el primer equipo blaugrana y la última temporada buscó en Valencia la ocasión de brillar. Pero el conjunto che del año pasado nada tiene que ver con el de este. El también ex internacional por España encontró en la ciudad del Turia un equipo sin alma, sin un juego característico. Partiendo desde la banda derecha, es un extremo con gol y mucha llegada, de hecho, sus incorporaciones a posiciones más centradas de gol cuando los extremos opuestos centran son muy comunes.

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Siendo más delantero puro que Bojan, si su confianza se lo permite cuenta con el gol en la sangre. Así lo demostró en las categorías inferiores del Barcelona y de la selección -destacando en una brillante UEFA Youth League 2013/2014 donde fue el mejor jugador del torneo y máximo goleador y asistente- o en su primera etapa en el equipo absoluto del Barça.

Son jugadores que necesitan estar en contacto con el balón y con el fútbol de toque. Pese a ello, cuentan con la velocidad suficiente como para realizar transiciones rápidas en contraataques. Sus buenos desmarques sin balón les permiten gozar de numerosas ocasiones.

Y la cuestión más importante… ¿Cómo se adaptarán al fútbol del Alavés? Desde que el año pasado llegase Pellegrino al banquillo vitoriano, los vascos se han caracterizado por un fútbol increíble en el aspecto físico. La intensidad marcaba los duelos individuales que combinados con veloces transiciones en ataque, hacían del Alavés un equipo muy poderoso. Así lo reflejaron los resultados: recién ascendido a primera división finalizó La Liga noveno y finalista de la Copa del Rey. Un fútbol aguerrido que no agresivo, se debe matizar. Un juego en el que el toque de balón y el control del juego con el esférico no son característicos.

De ahí la difícil tarea de estos dos jugadores. Ofrecerán al conjunto vitoriano interesantes alternativas a lo que hasta ahora nos tenían acostumbrados, buscando más la combinación que los desplazamientos largos o el contacto físico. Por eso, será interesante ver y comprobar cómo su nuevo míster, tras la destitución de Zubeldía, trata de explotar al máximo sus habilidades, portando ambos la seña del toque rápido, la velocidad en sus desmarques y transiciones y la definición como bandera. Una definición muy necesaria en un conjunto que aún no ha anotado un solo gol en lo que va de Liga.

Hasta el momento no han tenido suerte pero todavía queda mucho y en la competición liguera no importa cómo se empieza sino cómo se termina. Variantes muy interesantes desde Liñola y El escorial para el Alavés, lugares que vieron nacer a dos buenos jugadores que han tenido que saber decir adiós a la filosofía de La Masía.

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