Djené, el anticentral

Esta primera mitad de liga nos está deparando agradables sorpresas tanto a nivel colectivo como individual. Los recién ascendidos vienen pisando fuerte y con un ideario y un libreto muy firme, mucho más que algunos de los equipos que ya estaban en primera. Y en ellos destaca el Getafe de Bordalás, un equipo fuerte, competitivo y con un plan claro y meticulosamente trazado a través de la agresividad y la presión. Y este plan tiene un jugador que lo explica por sí solo; Djené Dakonam.

El central del Getafe es el antítesis de central moderno, por eso su adaptación tiene aún si cabe mucho más mérito.

El central togolés es un lateral reconvertido a central en un contexto en el que imperan los centrales altos, con planta y en el que el poderío aéreo y la salida de balón son premisas básicas para un central de primer nivel. Por eso extraña ver la figura de un jugador de 1,76 metros, de aspecto ágil y poco pesado defender con tanta soltura e imponerse a los duelos individuales con tanta notoriedad. Probablemente, su carta de presentación llegó, como de costumbre, cuando el conjunto madrileño recibió al FC Barcelona. Barça y Madrid constituyen un termómetro para los aspirantes a ser importantes en nuestra Liga. Y allí, ante Luis Suárez, al igual que en la tarde de hoy, probablemente el delantero que mejor cuerpea y uno de los más difíciles de sujetar por su fuerza, tenacidad y intuición, se doctoró. Djené cuajó un partido perfecto, anulando a Suárez gracias a una intuición y una agilidad que, combinadas, conforman un cóctel tremendamente eficaz. Es un central agresivo, que se mueve siempre un segundo antes que el pasador suelte el cuero, dando rienda suelta a su intuición a la hora de anticiparse al delantero. Su mejor virtud es todo lo que hace antes de que el delantero reciba, si es que lo hace.

Djené es un central visceral, intuitivo y, a pesar de su corta estatura, poderoso en el juego aéreo. Una de las claves de su gran rendimiento es tener al lado a un jugador contrastado como Juan Cala. El central, ex del Sevilla, es lo antagónico a él. Alto, poderoso, fuerte y mucho más conservador en su defensa. Ese binomio puede recordar, a los mejores tiempos de la pareja Piqué- Mascherano, en la que ambos se compenetraban siendo polos opuestos. Djené, de hecho, recuerda al “jefecito” en tanto que agresividad e anticipación se refieren. Es un central divertido, y esto, muchas veces, es negativo en un central, pero en su caso es un halago. Divierte y defiende a la par. Jugador a seguir.

3 Comentarios Agrega el tuyo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *