Gonçalo Guedes como el extremo total

Es muy joven, apenas 21 años recién cumplidos, aunque ya con mucha presencia -para su edad- en el escaparate europeo. Gonçalo Guedes no es cosa de un solo año o de un punto de inflexión, es la continuidad del desarrollo de un futbolista de un potencial extraordinario. El futbolista portugués aglutina en su repertorio una serie de características primordiales para su puesto pero, sobre todo, para alguien que puede alcanzar la talla de ser un jugador de esos que denominamos como especiales. Desde sus apariciones en Youth League con el Benfica y en las categorías inferiores de la selección lusa se le presume un potencial a la altura de muy pocos, algo que no pasó desapercibido a ojos de la dirección deportiva del PSG.

Si bien en la ciudad del Turia le hemos visto aparecer principalmente como extremo izquierdo, lo cierto es que su posición nunca ha estado definida a lo largo de su corta trayectoria. En categorías sub19 desempeñaba el rol de delantero centro, algo lógico teniendo en cuenta la superioridad física y sobre todo técnica del luso en ese rango de edad, siendo la única etapa en la que sus registros anotadores superan a los asistentes. Sin embargo sus cualidades no le hacen ser visto como un delantero al uso, donde su desborde y su inteligencia con balón no son tan necesarias como unos metros más atrás. Ya en el fútbol profesional portugués, ya sea en el primer equipo del Benfica o en el filial, Guedes fue retrasando su zona de influencia y compatibilizó las labores de media punta con las de extremo derecho. A partir de ese momento comenzó a destaparse lo que Gonçalo es a día de hoy y lo que atisba ser en un futuro.

Solo como delantero consiguió sumar más goles que asistencias. A estas alturas en el club de Mestalla suma tres tantos y cinco pases de gol.

En el Valencia de Marcelino se ha encontrado un contexto perfecto para continuar con su progresión. En un equipo en el que cada uno tiene un rol muy característico y definido, Guedes es primordial para dar sentido al juego ofensivo del conjunto ché. Si la banda derecha está diseñada para asistir y dar pausa y apoyo al juego interior a través de Carlos Soler, en la izquierda nos encontramos con todo lo contrario. El portugués dota de electricidad a una de las mejores transiciones ofensivas de nuestra liga. Su conducción con el balón pegado a los pies es primorosa, que sumado a su capacidad para desbordar y asistir, hacen del luso un arma difícil de parar, sea tirando diagonales y generando el espacio ideal para un inquieto Rodrigo -o Santi Mina cuando le suple- o definiendo con un disparo de media distancia que nos está asombrando a todos, o bien buscando la línea de fondo y las subidas de Gayá. Lo cierto es que no solo a través de su juego está maravillando a todos los aficionados a nuestra liga, sino que está demostrando capacidades nuevas que hasta ahora no le asignábamos. Esa jugada en la que parte desde la izquierda pero define desde dentro con el pie derecho, al estilo Robben pero desde el costado opuesto, era algo que hasta este momento, habiendo jugado a pierna natural, no le podíamos haber visto. La base ya la tiene, ahora solo su progresión y los números que logre alcanzar marcarán el techo de un jugador que promete llegar muy lejos.

La Liga Santander tiene el privilegio de ser testigo directo del crecimiento de un jugador extraordinario. Un chico que se reinventa cada año y que esta temporada está deslumbrando con un Valencia que trata de ser lo que algún día fue, con la intención de hacer ser a Gonçalo Guedes lo que algún día quiera ser.

4 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Unodeaki dice:

    El fichaje del mercado

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