La adaptación a un sueño

El último verano fue muy movido en las oficinas del Bernabéu. Muchos de los jugadores que buscaron su futuro en otro club son ahora añorados aunque, en otros casos, sus ventas eran muy demandadas por los aficionados. En esta situación se encontraba por ejemplo Danilo. El lateral brasileño puso rumbo al Manchester City habiendo llegado con la vitola de ser un carrilero de largo recorrido y de gran potencial cuando el Real Madrid depositó 31,5 millones de euros en las arcas del Porto. Su nivel quizás no estuvo a la altura de las expectativas, pero lo cierto es que la papeleta de competirle la titularidad a Dani Carvajal no es nada sencilla. Ante esta situación la dirección deportiva merengue optó por una vía que muchos quizás no esperaban; tirar de un chico del filial que estaba destacando en las categorías inferiores: Achraf Hakimi.

El joven lateral madrileño de origen marroquí ya era conocido en Valdebebas por su destacado rendimiento en las categorías inferiores merengues. Fue bajo la dirección de Guti con la que comenzó a destacar para el gran público en sus sólidas actuaciones en la Youth League, lo que le permitió competir en la temporada pasada en el Real Madrid Castilla en la Segunda División B con apenas 18 años. Su físico le permitía destacar entre los jugadores de su edad, y sin duda su primera prueba de fuego en el fútbol profesional le ha permitido mejorar en el uso del cuerpo en los duelos individuales, aunque todavía sigue siendo uno de sus principales debe en el fútbol de élite. En categorías juveniles se mostraba como un lateral con gran vocación ofensiva, una toma de decisiones muy calmada y acertada con el balón en los pies y una gran capacidad al corte y en el duelo uno contra uno.

Sus 8 asistencias en Segunda B dejan ver que no es un jugador limitado a la hora de crear en fase ofensiva.

Desde su salto al primer equipo como sustituto natural de Carvajal, eran muchos los escépticos que no habían visto suficiente del canterano como para creerle un revulsivo competitivo. Sin embargo su rendimiento está dejando satisfechos a los aficionados, siendo conscientes de que es su primera experiencia al máximo nivel y que tan solo tiene 19 años. Sí es cierto que hay diferencias entre el Achraf con Guti y el Achraf con Zidane, siendo mucho más comedido en fase ofensiva desde que está en el primer equipo -a pesar de incorporarse con frecuencia-, lo que merma su capacidad para generar goles, pero decir que es un jugador que centre mal o sea errático en su toma de decisiones es algo equivocado. Tanto en el Real Madrid Castilla como en el juvenil ha demostrado que eso no es así, el problema es la falta de confianza y jerarquía aún en un entorno al que no está tan adaptado. No se le ve tan cómodo incorporándose al ataque como en temporadas anteriores, pero ahora que ha logrado su primer gol frente al Sevilla, veremos si poco a poco se va soltando. Aún tiene margen de mejora en tareas defensivas, pero sus condiciones físicas le permiten cubrir muchas de las características por pulir para conseguir ser un lateral completo.

Es el primer marroquí que marca un gol con el Real Madrid.

Aún en pleno proceso de adaptación al salto tan grande de categoría que ha dado, debe mejorar en los duelos individuales en defensa así como adaptarse a la velocidad de juego. La experiencia sin duda es un grado, y si tiene la oportunidad de ir creciendo poco a poco, las capacidades las tiene, por lo que podría llegar a plantar cara fácilmente en el futuro a un Dani Carvajal ya asentado. Veremos si tendrá la oportunidad de ir al Mundial con Marruecos y en ese caso enfrentarse a España en lo que sin duda será un gran escaparate y una gran oportunidad para seguir sumando experiencias al más alto nivel. Achraf paso a paso se va adaptando al sueño de todo joven futbolista.

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