La portentosa metamorfosis de Fabián

La temporada del Real Betis puede catalogarse como una obra en producción con claras luces y sombras que hay que conocer. Aunque los jugadores béticos han dado la vuelta a la situación en el tramo final de la temporada logrando el objetivo de alcanzar Europa. Uno de ellos está llamado a romper con los esquemas en la élite; un jugador que viene de una mala temporada en Segunda División, que no gustaba a la afición… y que ha despuntado como nadie en los últimos meses. Fabián Ruiz, el chaval de Los Palacios, emociona a los verdiblancos con cada toque que ofrece sobre el verde.

Ha pasado, en escasas semanas, de ser un joven sin hacer a poder denominarse un auténtico hombre. Su ganancia muscular, además de una evidente madurez psicológica ha hecho, entre otras cosas, que haya sido llamado por Albert Celades para formar parte de la Selección Española sub-21. Esto ha sido posible gracias a la tremenda confianza que ha depositado en él Quique Setién desde su llegada al banquillo bético, viendo en Fabián una calidad a tener en cuenta. Pensó en él, en primer lugar, como un mediapunta alto y con la fuerza necesaria para, con sus zancadas, poder superar líneas gracias a su buena conducción y filtrar pases. Sin embargo, con Guardado a su costado, esa función se solapaba y ninguno lograba destacar todo lo que se esperaba. Ahí fue cuando Setién cayó en la cuenta de que los tres mediocentros debían tener un rol totalmente diferente. Uno era evidente: el aterrizaje de Javi García al césped de Heliópolis le situaba, en el esquema de Setién, como el cerrojo y eje del equipo. Eso permitía liberar a los otros dos mediocentros, dándole más espacio para fluir por el centro del campo.

Su compatibilidad con Guardado en la medular es de vital importancia en el esquema de Setién.

En los últimos partidos Fabián ha sabido exprimir al máximo su calidad complementada con su físico. Y es que esos 189 centímetros y esos músculos tan bien desarrollados recientemente otorgan al joven una capacidad descomunal por convertirse en un ‘box to box’ mejorado. Su colocación algo más retrasada permite a Guardado avistar los huecos que se suceden entre líneas con mayor facilidad, ya que, al retrasar Fabián su posición, estas se separan algo más. El sevillano, además, con su potente zancada, puede salir en conducción o con un pase con una velocidad vertiginosa, permitiendo, incluso, a los laterales una subida mucho más veloz. Los extremos, además, pueden internarse algo para ayudar a estos a subir, facilitando la generación ofensiva en campo rival.

Queda claro que Fabián puede ser determinante en encuentros de altos vuelos, como demostró, por ejemplo, contra el Real Madrid.

 

Artículo de Alberto Pintado (@AlbPintado en Twitter)

 

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