El faro de Pepe Bordalás

El Getafe de Pepe Bordalás ocupa la decimoprimera plaza del campeonato nacional de Liga con 29 puntos en 22 partidos, números sin duda compatibles con la permanencia en la categoría, objetivo primordial del club madrileño. Lo ha alcanzado con una de las plantillas más limitadas del torneo, sobre todo en la parcela ofensiva. Debido probablemente en parte a ello, el técnico alicantino ha planteado unos conceptos muy claros y asequibles de ejecutar para un grupo de jugadores que está demostrando ilusión, compromiso y capacidad para competir en Primera División.

Los planteamientos de Bordalás se basan en una actitud conservadora a partir de la cual maniatar al rival, restarle espacios y ocasiones, para así minimizar riesgos y ocasiones en contra y por tanto goles en su portería. El cuadrado formado por Djené Dakonam, Juan Cala, Mauro Arambarri y Markel Bergara es puro cemento y ya ha sido capaz de frenar a los ataques más determinantes del campeonato. A cambio, claro, el conjunto azulón tiene que desatender la parcela ofensiva, pues no tiene en su plantilla los recursos necesarios como para ocupar con frecuencia y calidad las dos áreas. Para atacar, el Getafe está siendo capaz de simplificar los procesos basándose en el excelente rendimiento de su ariete, Jorge Molina.

El Getafe tiende a descuidar su ataque en pos de potenciar al máximo su defensa.

El veterano delantero ha alcanzado en esta temporada un punto de madurez, forma física y confianza que le hace ser capaz de dominar las defensas rivales dando tiempo a sus compañeros a la vez que intimida por sí mismo. Molina influye a lo largo del partido y durante la misma jugada tanto fuera como dentro del área. En salida de balón, se ofrece para recibir balones en largo, bajarlos y entregarlos de cara. También es capaz de caer a banda para adquirir un espacio que le haga llegar la pelota para después iniciar el ataque ya en campo contrario y con menos defensas que desbordar. Después de ser bastión en la génesis de la jugada, traza desmarques muy interesantes tanto directos a portería para el remate del centro lateral como entre central y lateral para agredir el área desde un costado. Una evolución muy significativa para el tipo de delantero que venía siendo y que le está dando mucho oxígeno a un equipo que necesita mecanismos de ataque fáciles y directos al invertir tanto en la parcela defensiva. Un recurso que a cualquier equipo con dificultad para crear le viene bien. Más aún cuando los mecanismos indirectos y más elaborados para llegar al área, encarnados en las figuras de Amath, Portillo o Fajr, no están dando la talla.

Y, para darle aún más sentido a los movimientos de Jorge, Bordalás cuenta con Ángel Rodríguez. De forma muy complementaria a su compañero, el ex del Zaragoza se mueve incesantemente en búsqueda de desmarques largos y cortos para desequilibrar y girar al rival. Un delantero muy molesto para el defensor por incansable y agudo, y que, además, está teniendo precisión a la hora de definir, siendo el máximo goleador de su equipo con 8 tantos en 18 partidos de Liga. Una dupla que garantiza gol y resultados para un Getafe en estado de gracia.

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