Dominar todos los registros

Recuerdo el primer día en el que me fijé en él. Mi ignorancia futbolística me había impedido haberlo conocido antes. Era un chico no muy alto con la camiseta metida por dentro del pantalón y que aparecía en todas las fases de juego. No hacía mucho ruido. Deseaba de todas todas que la cámara enfocase su dorsal para desvelar su identidad, pero no fue hasta su tanto ante el que hoy es su equipo cuando la máscara se cayó al suelo y el desconocido pasó a ser una obsesión para mí. El chaval era un tal Roque Mesa. Rápidamente cogí mi libreta y apunté su nombre.

Poco a poco su nombre fue tomando relevancia gracias al vistoso fútbol que realizaba su equipo. Él lo seguía haciendo todo sencillo. Era un constante punto de apoyo móvil al que le bastaba con robar, darla y cambiar de ubicación para formar otro triángulo de juego. Contrastaba mucho lo que hacía con la complicación de los caminos que tomaban Jonathan Viera, Tana o Kevin-Prince Boateng. Él era el eje sobre el que se movía el fútbol canarión que planteaba Quique Setién.

Más tarde observé que su dominio de registros era tal que no tenía límites tácticos. El prodigio balompédico que tenía Las Palmas ya no solo estaba capacitado para ser un gran regista, sino que podía pasar a ser organizador o, incluso como en el Calderón hace apenas un año, mediapunta. No desentonaba. Todas sus actuaciones eran tan regulares que pronto Monchi le puso el ojo. “Es que Roque es muy bueno. La roba mucho en un equipo que la tiene mucho ¡Y sin apenas pérdidas!” decía en el programa televisivo de análisis BeIn El Club. Era ideal para lo que quería Sampaoli, pero las circunstancias burocráticas terminaron dejándolo sin esa opción y obligándolo a marchar un año más tarde a tierras británicas.

Roque Mesa ya fue objetivo del Sevilla el último verano, pero finalmente nos ha hecho esperar para verlo en el Pizjuán tras un paso poco fructífero por Inglaterra.

En cuestión de fichajes la incertidumbre siempre es un factor muy a tener en cuenta, pero lo cierto es que en el caso de Roque Mesa, la sorpresa no era mucha. Se fue a un fútbol que de por sí está destinado a jugarse más por el aire que por el suelo, que necesita de futbolistas robustos y altos. El agravante fue que se marchó a un sitio extremo en cuanto a estas circunstancias. Swansea, en Gales. El actual colista de la Premier League extrapolaba el balón largo a su máxima expresión. ‘Rock Table’ reducido a nada.

Dicen los entendidos en azarística y fortuna, que los trenes sólo pasan una vez. No sé si será la excepción que confirma la regla o que simplemente los que pregonan con esas palabras son unos gurús, pero parece ser que, como decía en su presentación, “los caminos de Sevilla y Mesa estaban destinados a encontrarse más tarde o más temprano”.

Así, llega a la capital hispalense un mediocentro total. N’Zonzi y nuestro protagonista, juntos. O lo que es lo mismo, la coincidencia de los mejores pasadores de la última liga. Dada su versatilidad, son múltiples las combinaciones con Roque, que podría ocupar los puestos de los tres componentes de la actual medular titular sevillista (Banega, N’Zonzi, Mudo). Quizás, por posición natural y galones en el equipo, lo más probable es que Roque se sitúe a la altura del pivote francés y ésto haga que Banega pase a la mediapunta. De esa forma, el argentino se vería eximido de tareas defensivas y centraría casi todo su potencial en lo que mejor se le da, y el franco-congoleño terminaría de dar el registro aéreo que todo equipo debe tener, y más en una liga como la española y con un cruce de Champions a la vista ante el United de Mourinho.

Dado su perfil, lo más fácil es que podamos ver a Roque acompañando a N’Zonzi en un doble pivote sensacional.

2272 pases, un bigote y la camiseta por dentro. El insular está destinado a ser uno de los fichajes de La Liga en esta temporada, para volver a ser el que fue en su tierra y, quién sabe, tener posibilidades de ir al próximo Mundial. Todo es una incógnita, pero lo único seguro es que disfrutaremos como niños con él sobre el césped.

 

Artículo realizado por Manuel López (@loperez10 en Twitter)

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Javier Alvarez dice:

    Qué tal una medular Roque-N’zonzi, en la mediapunta Banega y caído a banda derecha Mudo. Por izquierda Correa y en punta Sandro?

    1. Dani Souto dice:

      Sin duda podría funcionar. Quizás en esa versión pierdes algunas de las características más destacadas del Mudo, ya que posiblemente no sea tan explosivo como para ser determinante en banda, pero con partidos como el de anoche, cuesta sentarlo!

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