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Paso a ‘Il Pazzo’

Minuto 77 del partido que enfrentaba a Levante y Real Madrid en el estadio Ciudad de Valencia. Pese a que el conjunto blanco no llegaba en su mejor momento, disponía entonces de una ventaja de un gol sobre el conjunto local. Pero, pese a ello, el 1-2 que reflejaba el marcador daba esperanzas a los aficionados granotas para afrontar los últimos minutos de partido con positivismo.

Mientras, en la banda, el número 17 se preparaba para saltar al campo. Se iba a producir su debut en la Liga Santander pero él no es precisamente un inocente principiante. Su miraba no refleja el nerviosismo de saber qué se siente al marcar un gol, porque ya conoce muy bien esa sensación. Muñiz, su entrenador, le da las últimas instrucciones. Ya está preparado. Su cabeza solo piensa en una cosa. Giampaolo Pazzini, más conocido como “Il Pazzo” (el loco en italiano) conoce su rol, ese que lleva desarrollando desde los inicios de su carrera.

Atalanta, Fiorentina, Sampdoria, Inter, Milan y Hellas Verona han visto y disfrutado de sus dotes futbolísticas, de sus goles y de su peculiar celebración, en honor a uno de sus delanteros favoritos, Luca Toni. Una carrera totalmente realizada en su país de nacimiento, lo que privó a cualquier liga extranjera de ver las cualidades de un auténtico ratón de área.

Con un total de 126 goles en la liga italiana en unos 392 partidos, con 8 goles en la copa nacional y 6 goles entre Champions League, Europa League y la antigua UEFA, Giampaolo aceptó la oferta del Levante para ayudar al equipo y porque como declaró en su presentación, es un nuevo desafío ante el que no viene como turista sino como jugador. Y es que, a sus 33 años de edad, intentará aportar lo máximo al conjunto levantinista y algo de lo que andaban faltos, el gol.

Pazzini llega al Levante para darle lo que a él más le caracteriza y lo que más necesita el conjunto granota: definición.

El delantero internacional por Italia no ofrece una cifra astronómica de goles por temporada. Su mejor cifra goleadora en la Serie A se dio en la Sampdoria, con 19 tantos, en una pareja de ensueño acompañado por el mejor Cassano que se recuerda. Esa temporada el equipo genovés acabó en puestos de Champions League. Por otro lado, en la Serie B con el Hellas Verona en la pasada campaña 2016/2017 anotó la notable cifra de 23 goles, sirviendo al equipo italiano para ascender a la máxima categoría.

Podemos definir a Pazzini como un delantero intuitivamente oportunista. Su posición en el campo está clara, dentro del área o muy cerca de ella. No es un delantero especialmente técnico para aportar pases complicados en zona de tres cuartos, su vida se desarrolla entre las líneas que acogen el área rival. Y ahí suele ser matador.

Un delantero intuitivamente oportunista que siempre buscará una posición de ventaja frente a los defensas. Tiene instinto de gol.

Su 1,80 m. tampoco le asegura ser un portento físico que le haga ganar constantes balones aéreos ni divididos y su velocidad punta no es excesiva como la de otros delanteros con pasado levantinista como Martins. Sus cualidades son diferentes pero seguro que atractivas para el aficionado granota.

Su particularidad reside en encontrar siempre la mejor posición para el remate, esa sensación de ser siempre el más listo, de encontrar un hueco para los rechaces del rival y aparecer cuando los defensas menos se lo esperan. Siempre encuentra la mínima ventaja con la que pueda afrontar sus acciones ofensivas y sino la busca de manera permanente. Es un trabajador del gol y vive de ello, de sus desmarques -cortos pero intensos- y de sus definiciones rápidas e inteligentes.

Precisamente, sus desmarques siempre buscarán romper la última línea defensiva, la relacionada directamente con los laterales y centrales contrarios. Su espectro de acción es muy concreto pero efectivo, buscando moverse de manera directa, sin dedicarse a otras tareas en la que no es experto. Algo que pudimos ver en su primera definición acertada frente al Madrid de Zidane.

El italiano siempre se caracterizó para ser el jugador más oportunista en el terreno de juego, jugando con la suerte de su lado, lo que también puede jugarle rachas de partidos sin anotar, porque la suerte no siempre está con uno. La lucha y la garra serán otra de las características que se podrán ver en Orriols. No da una pelota por perdida y los rivales tendrán que estar al cien por cien si no desean perder la lucha a la que el italiano los someterá. Un delantero muy parecido a su compatriota en el Valencia, Simone Zaza, solo que el del Levante siempre contó con algo más de velocidad.

Precisamente esta cualidad, la velocidad relacionada a la rapidez de actuación y saber qué hacer en el momento justo, es una gran habilidad de Pazzini. Actúa ante la duda rival. Si se encuentra cerca del portero no dudará en disparar a portería, y aunque sus definiciones no están envueltas en una técnica prodigiosa, tienen la suficiente potencia y rabia para perforar las metas rivales.

Además, el tópico que asegura que la veteranía es un grado se cumple con él. Sus desmarques buscan siempre el lado menos poblado de las defensas contrarias, titubeando entre los centrales hasta que rompe en carrera. En una carrera corta, que es donde puede explotar sus mejores características. El punto de penalti es otra de las variantes del jugador nacido en Pescia. Durante su carrera siempre ha sido uno de los tiradores especialistas en sus equipos, algo que siempre se convierte en un plus, ya que no todos cuentan con la suficiente sangre fría como para ejecutarlo con solvencia.

Por otro lado, en relación al método de ejecución de sus goles, no veremos un gran número de toques en su definición. Su participación en la jugada definitoria se reducirá a tres toques como mucho. Por lo general dos. O incluso uno solo. Pazzini es delantero de área y lleva consigo las cualidades que eso implica. La mayoría de sus jugadas se caracterizan por acabarlas a la primera o después de un gran control de balón que le permita encarar al portero contrario con ventaja, ya que el paso siguiente es imaginarse la portería y disparar. Un killer que no dudará servirse a sí mismo el gol. Por eso mismo no prefiere la pierna derecha o la izquierda -pese a ser diestro- o la cabeza, él actúa en el momento en el que surja la oportunidad adecuada.

Sus goles no verán excesivos toques. Se limita a un máximo de 3 toques que le permitan controlar con comodidad y definir dentro del área.

Su lucha y su entrega no generarán duda en el Ciudad de Valencia. Puede que no esté en la plenitud de sus condiciones pero sus características tampoco dependen de su mejor estado de forma física sino mental. Su determinación dirigirá su carrera en el Levante y en la Liga Santander, y mientras ésta siga intacta y su físico acompañe, su edad no será ningún tipo de inconveniente.

El Levante necesita una buena versión de Pazzini por su preocupante falta de gol. La lesión de Roger y la falta de puntería de Boateng, entre otros, hacen que el Levante se encuentre con una cifra desalentadora de cara a gol: tan solo 20 tantos a favor por 32 en contra. Un déficit que deben superar y para el que seguro que Pazzini aportará a la causa para mejorar uno de los peores porcentajes de tiros desde dentro del área, tan solo un 56,03% (vía @FutbolAvanzado).

Por eso, continuando su propia historia, el partido del nuevo 17 levantinista contra el Madrid sirvió de ejemplo claro de lo que puede aportar; efectividad de cara a puerta. Entró en el minuto 77 y su mirada se dirigía a su hábitat, el cual terminó encontrando en el minuto 89. Un debut lleno de tintes épicos, ese con el que sueña cualquier debutante. Y el protagonizado por un loco no podía tener otro final. Ganando la espalda de Carvajal y Varane y apareciendo como si de un fantasma se tratase, Pazzini inició su corta pero incisiva carrera hacia el área del Real Madrid, encontrando un magnífico pase de Jason que lo dejó solo, cara a cara con Keylor Navas. Sin pensárselo, al primer toque y cayéndose, buscó el palo contrario de la portería y aunque Keylor la tocó, el suspense, como siempre, se fue del lado de “Il Pazzo”. El primer gol del italiano en sus primeros 15 minutos en la liga. Prometedor.

Un gol que lo refleja a la perfección. Un delantero incisivo, que hace daño tan solo con su presencia. que molesta, que pelea y que no desiste. La suerte es pasajera para algunos pero para otros es una fiel acompañante. Y él sabe buscarla porque también se trata de eso, una cuestión de fe, de creer que lo vas a conseguir y en eso no hay nadie mejor que él. Un delantero italiano de coraje, garra y definición… eso es lo que llega a Orriols.

 

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