Ferran Torres para activar la banda

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Pese a unos 18 años recién cumplidos Ferran Torres no ha sido nada tímido, sino que ha dejado gestos técnicos que permiten conocer algunos de sus principales rasgos. Y en el mejor escenario posible se ha presentado, aunque no debutaba: San Mamés. Como extremo derecho, pegado a la línea de banda, fue la carta de Marcelino García Toral para explotar los ataques laterales y obligar a la defensa del Athletic Club a hacer balances. Grosso modo, el joven atacante deja buenas sensaciones, siendo uno de los jugadores con mayor potencial de su quinta.

Marcelino contempla la opción de Ferran Torres

El once del Valencia era ideal para que Ferran Torres se mostrase con soltura. Las bandas tenían mimbres para sumar fútbol ofensivo, a la par que Marcelino no dejaba de lado la importancia de mantener el orden táctico. En banda izquierda, José Luis Gayà formaba con un Francis Coquelin tirado a la banda. El centrocampista francés tenía como tarea conservar su posición para vigilar y ayudar defensivamente a Gayà en una de las principales bazas del Athletic. Óscar De Marcos y Susaeta siempre se encontraron con obstáculos enfrente, a pesar de que fue el lateral el autor del único gol de los leones -en un contexto distinto al ofrecido en el juego posicional-. No obstante, Coquelin dejó sorprendentes muestras de calidad e incluso desequilibrio desde la izquierda. En el costado derecho, Martín Montoya se quedó en el banquillo y el técnico ché dio entrada a Rubén Vezo. Con una proyección ofensiva mucho más limitada a la del ex del Barcelona, Ferran Torres asumía un peso superior. Marcelino vio preparado al joven canterano para asumir un papel protagonista, pero el descontrol -de ambos equipos- en cuanto a posesión, impidió que tuviese más relevancia con balón.

A pesar del contexto global al que se enfrentaba, Ferran Torres no renunció en ningún momento a su esencia. Es un extremo descarado, con facilidad para atreverse en el uno para uno y llegar a la línea de fondo. Se siente cómodo pegado a la línea de cal, teniendo una referencia, desde donde tiende a utilizar el recurso del centro lateral. Aunque todavía es muy joven, deja muestras de saber leer los tiempos del partido. En el gol del Valencia, el gesto corporal indicaba que iba a centrar desde el pico del área, momento en el que la defensa bilbaína se cerró. Ferran aprovechó el repliegue rival para asistir a un Geoffrey Kondogbia que definió desde la frontal.

Es un perfil diferente dentro de la plantilla del Valencia

Aunque destaca por su despliegue ofensivo, Ferran no se amilana a la hora de defender. El 4-4-2 del Valencia ofrece facilidades al equipo a la hora de recogerse, de establecer el repliegue ataque-defensa. Ocupando su demarcación en el costado, el valencianista aportó su granito de arena en fase defensiva. Pese a su emparejamiento con Enric Saborit -un lateral considerablemente alto-, Torres es una opción que se puede contemplar a la hora de salir en largo, puede ganar duelos aéreos. El extremo es un perfil ideal para abrir el campo -opuesto en este sentido a Carlos Soler- y ser incisivo y desequilibrante. Gonçalo Guedes entró en su lugar, pero no estuvo cómodo en banda derecha, hasta que moduló su posición tras la entrada al campo de Soler.

Ferran Torres ha pasado con buena nota el examen en la catedral del fútbol español. Aunque tiene muchos años por delante y un recorrido ilusionante, los próximos pasos le terminarán de definir como futbolista. El regate hacia dentro, la finalización o el dominio con ambas piernas son algunos de los aspectos que le pueden catapultar a otro nivel. Ante todo, Marcelino ve en Ferran Torres una opción más, un hombre capaz de formar parte del primer equipo. Es una opción diferente, que le permite al equipo ganar amplitud por fuera. Diferente y -considerable y potencialmente- diferencial.

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