Balón en Profundidad

Fútbol hasta la línea de gol

Jugadores

A sus pies

No es fácil cambiar con la edad. Ya sabéis. Las costumbres, los hábitos y las rutinas son ya un vicio que cuesta cambiar de rumbo. Pero siempre existen esos jugadores, en esos momentos, que encuentran su lugar, uno que nunca había sido suyo. Y lo llevan a la excelencia. Es precisamente lo que ha hecho Jesús Navas en este Sevilla CF.

Tras su paso por el Manchester City, Jesús Navas fue utilizado como un revulsivo e incluso llegó a gozar de minutos en los skyblue pero su papel fue decayendo, hasta quedar relegado a un lateral que no tenía dueño y al que se le intentó dar forma. Pero sin demasiado éxito. Y es que con Josep Guardiola no hay posición más compleja que la de ser un mediocentro desde el costado. Solo Alves o Lahm la llevaron a la perfección. Este verano, su retorno a la Giralda nos dibujaba un escenario a los orígenes, a los inicios de aquel extremo escurridizo, hábil, rápido y con esa capacidad para sacar el centro perfecto. Pero las bandas Navas-Nolito resultaron un fracaso. Ni desborde ni capacidad de generar superioridades. Y el Sevilla se ahogaba sin encontrar respuestas ante lo que, a priori, era una respuesta tan segura.

Su vuelta a Sevilla no tuvo el impacto deseado desde la posición de extremo.

Todos los cambios vienen precedidos por una especie de suerte que decanta la balanza y que hace emerger a unas figuras en detrimento de otras. Sarabia y Correa se hicieron con las bandas y el Sevilla volvió a dar miedo, a ser el equipo agresivo y eléctrico que le ha llevado a la gloria en este siglo XXI. Pero sin quitar méritos a estos dos jóvenes que han aupado a los andaluces a su mejor versión este curso, la reconversión de Jesús Navas al lateral resulta, cuanto menos, curiosa y, al final, acertada. Porque el andaluz ya no es un jugador que esté, sino que sorprende más cuando llega y desarbola, cuando irrumpe en lugar de cuando recibe.

Y lo que pudiera levantar dudas en aquellos rezagados que mirasen con recelo el cambio posicional, que vean su exhibición -mientras duró- frente al todopoderoso Manchester United de José Mourinho. Su capacidad de sacrificio, su lectura del juego y su agresividad empequeñecieron a Alexis Sánchez. Y es que con la edad Navas es un jugador mucho más hecho. Más de aparecer que de estar. Quizás no hay nada como volver a casa.

¿Algo que añadir?