Sin el fundamento Busquets

el

España se enfrentó en el Esprit Arena de Düsseldorf a la vigente campeona del mundo, Alemania. Con dos propuestas de juego muy similares, ambos combinados utilizaron el balón como medio generador y fueron tan solo dos jugadas puntuales en las que se consiguió modificar el cero del marcador. Más por mérito de Marc-André Ter Stegen y David De Gea, que por demérito de sendos ataques. A modo de conclusión, Julen Lopetegui puede quedarse con las sensaciones, pero la baja de Sergio Busquets modificó plenamente el contexto de la prueba.

Thiago Alcántara formó de inicio como medio centro, con Koke cerca. Si bien como interior su versión es la más creativa posible, como pivote tiende a esperar los movimientos de sus compañeros, no a anticiparlos. Este factor provoca una retención con balón de uno o dos segundos que desembocan en la ralentización de algunas de las acciones. Como ‘5’, en la base de la jugada, evidencia el querer ofrecer el pase fácil, ser un punto de apoyo. Saúl Ñíguez y Rodrigo Hernández también jugaron en el pivote en la segunda mitad. El joven centrocampista del Villarreal es el recambio ‘puro’ de Sergio, puesto que -aunque puedan llegar a cumplir en dicho rol- Saúl y Thiago no puede ofrecer todas sus prestaciones que sí pueden hacer en demarcaciones más adelantadas. Más allá del rendimiento individual, la ausencia de Busquets perjudicó a Dani Carvajal y Jordi Alba, que se mostraron más conservadores. Los laterales superaban en pocas ocasiones la figura del medio centro, no llegaron a línea de fondo ni fueron una fuente constante del punto de profundidad que necesita la zona central. Todo repercute en el equilibrio y la presión en campo contrario.

La ausencia de Busquets afecta mucho más allá del ritmo de juego del centro del campo de la Selección.

Todo comienza en el centro del campo. Pero no todo termina en éste. Para ello, Rodrigo Moreno ofrece unas características que se ajustan a las necesidades de los medios. Juntar a Thiago, Andrés Iniesta, Koke, David Silva o Isco es un lujo al que muy pocas selecciones consiguen acercarse. La Selección sigue siendo de esos ‘bajitos’ de los que se hablaba en 2008, aunque los nombres hayan cambiado. Asociarse en corto, a medio-largo plazo, significa desgastar a diez hombres que corren por detrás del esférico. Con balón, todos ellos permutan sus posiciones y se mueven con libertad, sacuden a la defensa. Son la desorganización aparente dentro del orden.

La circulación no termina en vano, para ello estaba Rodrigo, para leer la intención de los lanzadores en el momento de ser el elemento de verticalización. Lejos de poder ganar cualquier cuerpo a cuerpo con Mats Hummels o Jérôme Boateng, el delantero del Valencia aprovechó las caídas a banda para desestabilizar a los centrales y generarles dudas. Ante la presión en campo rival de Alemania, fue el punto de soporte de las salidas en largo, descargando al centro del campo y tirando diagonales a la espalda de centrales germanos, como en el único gol español. Rodrigo ofrece un tipo de perfil válido como delantero de la Selección, se adapta al contexto y suma en finalización y gol. Por otro lado, Diego Costa es su antítesis, el delantero del Atlético de Madrid va al choque, al cuerpo a cuerpo. De esta manera, Lopetegui suma posibilidades en la posición de único delantero, dos perfiles  muy diferenciados, a los que también se suma Álvaro Morata.

Lopetegui demostró tener un plan secundario. Con un once inicial parecido al que podría ser el elegido en una hipotética final del Mundial, las figuras terminaron modelando un esquema, con perfiles capaces de aportar en ambos contextos. Lucas Vázquez y Marco Asensio fueron las alas, con Costa en punta. La variabilidad de piezas y, a su vez, de adaptabilidad del estilo ofrece a Lopetegui variantes aplicables dentro de un mismo partido.

La ausencia de Busquets supuso demasiado para España en muchos contextos, con y sin balón. Por otra parte, Alemania estuvo más cerca de la versión que ofrecerá Joachim Löw en el Mundial, con una presión en campo rival a la que ‘La Roja’ no pudo acercarse. Con posibilidad y capacidad de modificación, Lopetegui tiene en su mano la contingencia para que, sin apartarse de los Iniesta y cía, pueda competir y ser una clara candidata al Mundial. El gol, el o los delanteros, es un tema a parte.

 

Un comentario Agrega el tuyo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *