Un duelo de exigencias

A principios de temporada nos resultaba difícil atisbar una final de Europa League como esta. Por un lado debido a que el Atlético de Madrid venía acostumbrando a ser competitivo al máximo nivel ante los más grandes de Europa en la Champions League, disputando en Lyon la que será su quinta final europea en la última década. Por otro, un Olympique de Marsella irregular en las últimas temporadas que tenía suficientes adversarios de una talla superior como para plantarse aquí. Sin embargo, ambos han cumplido con creces en un cambio de dinámica de gran relevancia. El club colchonero recuperándose del revés de la eliminación en la fase de grupos de la primera competición continental, y el conjunto marsellés a través de una renovación en el juego y la filosofía, gracias en buena medida al gran trabajo de Rudi García desde el banquillo y de Andoni Zubizarreta desde la dirección deportiva.

La final se antoja complicada de prever, pues ambos conjuntos comparten ciertas pautas a la hora de desarrollar un partido. Como ya han dejado claro en las ruedas de prensa previas, la experiencia es un grado a contrarrestar para los marselleses mientras los atléticos le restan importancia aunque admiten que supone un ligero plus. El apartado físico seguramente tome una relevancia superior al juego creativo. A ninguno de los dos les gusta demasiado tener el balón o, al menos, plantear un partido de ritmo bajo. El Atlético de Madrid puede amoldarse mejor a dominar la posesión del cuero, pero conectar rápido con un móvil Griezmann en tres cuartos será su mayor prioridad. Al Marsella le ocurre algo similar. Con Sanson como la pieza más creativa en su medular, lo que queda claro es que el talento francés se aglutina en la zona de tres cuartos. Esa línea de tres mediapuntas –Thauvin, Payet y Ocampos– son su mejor arma técnica y ofensiva, siendo el principal recurso -y discurso- de los galos. Tener la pelota y dormir el encuentro por tanto no pasa por la mente de los de Rudi García, sino que todo fluye cuando el balón llega rápido a esta zona de creación.

Impedir que la línea de mediapuntas del Marsella reciba con espacios debe ser una prioridad para los atléticos.

Siendo ambos conscientes de esta forma de jugar del adversario, la presencia física se antoja fundamental para entender el partido desde la presión. El Atlético tratará de generar dudas y dificultades ante la poco fluida salida de balón gala. Con Luiz Gustavo actuando como central, seguramente el Marsella gane calidad en esta faceta, pero la principal vía de conexión con los mediapuntas partirá desde los costados, con la capacidad de conducción de sus laterales, Sarr y Amavi. Abriendo el juego, al Atleti le costará más hacer una presión efectiva, pero la capacidad de sacrificio de los del Cholo Simeone nunca ha estado fuera de dudas. De todas formas el conjunto madrileño deberá cuidar mucho que los marselleses no reciban con superioridad en campo contrario, por lo que obstaculizar la salida rival puede ser muy beneficioso si consiguen recuperar en zonas de influencia, pero si no es así, el equipo no debe partirse y dejar metros para los Payet y compañía, pues como ya quedó patente en la eliminatoria frente al Leipzig, la pegada es una de las señas de identidad de los franceses. Desde esta óptica se entiende la probable inclusión de Thomas en el centro del campo. Músculo y recorrido para realizar permanentes coberturas ante los contraataques galos.

El Atlético por su parte debe mostrarse firme en sus principales virtudes; el dominio de ambas áreas. Con Mitroglu recién recuperado de lesión, lo más normal sería ver a Germain en punta de ataque, un factor que favorece el dominio físico y del juego aéreo de la pareja de centrales colchonera. Germain será mucho más móvil, pero en esas, los Godín, Giménez y compañía no suelen sufrir demasiado, teniendo que poner mayor atención en el desborde por los costados, con Payet cayendo a banda y juntándose con Thauvin, jugando casi de memoria. Al opuesto ocurre en el área contraria. Zambo Anguissa tratará de ocupar la mayor cantidad de metros posibles tratando de frenar la acumulación de hombres de buen toque por dentro del Atleti. Saúl y Koke, y veremos si el Cholo apuesta por Correa o Vitolo -o ninguno de ellos- serán primordiales para bascular y mover a los pivotes franceses y así generar los espacios suficientes para que Griezmann pueda moverse con soltura entre líneas para poder sacar de sitio a los centrales y que esto lo aproveche un Diego Costa ideal para cuerpear en superioridad y atacar al espacio hacia el área, algo en lo que Rami y Luiz Gustavo pueden sufrir en una noche que se les puede hacer muy larga si esta situación se repite.

Liberar a Griezmann para que Diego Costa pueda atacar el área al espacio puede ser muy productivo para los del Cholo.

Es una final, y será muy igualada. Seguramente, por más líneas que escribamos aquí, esa atmósfera especial y ese saber que te lo juegas todo en noventa minutos condicionará y mucho, tanto en lo mental como en lo táctico. Lo primordial será minimizar el error y tratar de potenciar el del adversario. Por ello ninguno saldrá a arriesgar, planteará su fútbol y su partido en base a sus virtudes sin desesperarase, sin distracciones. Dada la similitud de planteamientos, seguramente sea un partido aguerrido, a un ritmo más bajo de lo que la teoría nos dice, pero al que no le faltará emoción. El Marsella querrá volver a levantar un trofeo europeo 25 años después -obviando la Intertoto- y confirmar su presencia en la próxima Champions League. El Atleti por su parte buscará levantar el trofeo de una competición que se está volviendo fetiche en el club colchonero, para así sanar las heridas recientes de la máxima competición continental. Todos los ingredientes listos para una gran final en Lyon.

Onces probables

Onces Final UEL

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