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Los sistemas del Real Madrid

La temporada del Real Madrid no ha sido la más regular en cuanto a juego y resultados. Una prueba de ello han sido los diferentes dibujos que Zinedine Zidane ha trazado sobre el terreno de juego. Algo que temporadas atrás parecía innegociable con la vuelta al 4-3-3 y los tridentes ofensivos en el panorama europeo, la llegada de Gareth Bale venía a certificar esta apuesta también en el feudo blanco. Lo que la prensa española denominaría la ya famosa BBC, extraído del famoso tridente de centrales juventinos Bonucci, Barzagli y Chiellini.

Esto era así hasta esta 17/18, pues el Real Madrid ha probado a lo largo de la presente campaña con diferentes esquemas, cada uno con sus virtudes y defectos. A la par de los cambios en otro que parecía aferrado a esto de los tridentes como el FC Barcelona. Curioso cuanto menos. El sistema más empleado por Zidane esta temporada, atendiendo también a las lesiones de Bale como un factor relevante, ha sido el 4-4-2. Principalmente en una disposición de rombo, con un hombre de nexo entre la dupla de delanteros y el mediocampo. Muchos han sido los nombres que han ido bailando y matizando dicho sistema, pues posiblemente el Madrid sea el equipo con más recursos a su alcance en términos de calidad posea de Europa.

El 4-3-3 ha dado paso al 4-4-2, pero el sistema elegido en el partido más importante de la temporada sigue siendo una incógnita.

Con Bale ya entonado y en su mejor momento de la temporada, las dudas sobre el propio once y el esquema que utilizará Zidane en la final de Kiev rondan al aficionado merengue. Si bien en el otro bando parece clara la apuesta de Jürgen Klopp por el 4-3-3 -cualquier otra cosa sería una sorpresa mayúscula-, en el Real Madrid no se tiene claro ni el contenido ni el continente. Las opciones principalmente son tres: el ya citado 4-4-2 en rombo o bien en horizontal, más clásico, o la vuelta al 4-3-3 de la BBC, aunque pueda ser con otros nombres. Analizaremos cada uno por separado contextualizado al rival que tendrá delante en su conquista por la decimotercera Copa de Europa.

4-4-2 en rombo

Muchos apuestan por este sistema por la confianza que en él ha depositado el técnico francés esta temporada. Sin duda este sistema es el que más facilita al Real Madrid dominar el encuentro desde la posesión, algo que se antoja muy importante ante este Liverpool. Es así debido a que, aunque sea un contexto en el que los de Klopp no se sientan incómodos, a través del balón puedes alejar al conjunto red del área de Keylor Navas, pues los ingleses tratarán de hacer el mayor daño posible a través de las pérdidas de balón, y si lo hacen en campo rival o en la medular podrán ser letales. En esta apuesta lo más factible es que Isco entre en la posición de mediapunta, facilitando el juego asociativo y potenciando a Kroos y Modric, aunque podría duplicar funciones con Benzema en caso de que el francés acompañe a Cristiano Ronaldo en punta. En caso de jugar Garteh Bale arriba no se daría esta duplicidad, ganando en poder intimidatorio y pegada, pero limitando los espacios de un Cristiano letal en el área en este tramo de su carrera.

El principal déficit de este sistema es especialmente sensible ante un rival de las características del Liverpool. La defensa de los costados. Si bien es cierto que en repliegue el esquema pasa a un 4-4-2 en horizontal con Isco/Asensio defendiendo una banda y Modric generalmente la otra, dado el ritmo de juego de los de Klopp, pocas situaciones tendrá el Madrid para tener tiempo de ordenarse en repliegue, por lo que esas coberturas a Carvajal y Marcelo -además de Casemiro- se antojan fundamentales, y en este esquema serán difíciles de encontrar.

4-4-2 clásico

Este sistema viene principalmente a corregir el principal déficit del rombo y a dar una nueva dimensión en el aspecto ofensivo en pos de la importancia de la posesión en éste. Con el 4-4-2 clásico se potencia el uso de las bandas, tanto en el aspecto ofensivo como en el defensivo. El abanico de opciones en cuanto a nombres se amplía, pudiendo dar entrada a Lucas Vázquez y Asensio principalmente, aunque eso le haga renunciar a un jugador del centro, posiblemente Casemiro, como ya probó en determinadas ocasiones. También cabe la opción de ver a Modric echado al costado derecho, como ya hiciese en la eliminatoria frente al Bayern, aunque en ese caso con la excepcionalidad de ver a Lucas ocupando el lateral.

Si bien se corrige la falta de coberturas exteriores, con este sistema el problema viene por dentro. Siempre que el Real Madrid ha alineado con este dibujo ha sufrido a la espalda del doble pivote, siendo muy susceptible al juego vertical, un recurso donde tomaría un papel muy relevante Roberto Firmino. Con el brasileño detrás de Kroos y pudiendo sacar de sitio a Marcelo o Varane, el Madrid estaría cediendo muchas de sus opciones en el pulso de Kiev.

4-3-3 de la BBC

Este sistema, quizás por haberlo llevado a la gloria en más de una ocasión y por ser el más trabajado de todos, sea el que más equilibrio aporta en el Real Madrid. Por un lado favorece la presión inicial en la salida red, siendo idóneo -por dibujo- para facilitar las coberturas exteriores en defensa y generar atenciones en los laterales rivales, impidiendo que se sumen al ataque con facilidad. Por otro favorece el juego en el centro del campo al contar con los tres habituales y facilitando además los constantes cambios de juego a los que acostumbra Toni Kroos principalmente, un activo de gran valor para Marcelo, una clave más del equipo que mejor domina este registro en el Viejo Continente.

Si bien Cristiano Ronaldo es intimidatorio en cualquier parte de la parcela ofensiva de un equipo, su influencia esta temporada como 9 está fuera de toda duda. La vuelta al 4-3-3 no supone que el luso vuelva a la posición de extremo izquierdo, planteando dos escenarios diferenciados, pudiendo ocupar el puesto de delantero sentando a Benzema y apostando por Isco o Asensio que además aportan un plus en trabajo defensivo respecto al portugués, pero parece clave que el de Madeira juegue en punta de ataque para seguir agrandando su leyenda en la Champions League.

Aun así deberán vigilar los espacios a la espalda de su centro del campo, pues correr hacia atrás no es algo que el Madrid domine a la perfección, y sabiendo esto, Klopp tratará de hacer el máximo daño por esta vía, y es algo en lo que el Madrid del 4-3-3 es vulnerable.

Sea cual sea el dibujo elegido por Zidane lo que está claro es que en Kiev viviremos una final de altura. Dos históricos de la Copa de Europa frente a frente.

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