La importancia del balón parado

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Muchos analistas, técnicos y futbolistas venían destacando cada vez más la importancia que tiene una faceta tan entrenada y trabajada como el balón parado. Una jugada que se basa totalmente en la estrategia y que solo a base de entrenos se consigue mejorar y perfeccionar. Es curioso pero es una situación puramente táctica la que más equilibra a los equipos tácticamente más descompensados. En un Mundial, donde se enfrentan selecciones de categorías, estilos y culturas muy diversas, las diferencias entre unos combinados y otros muchas veces son enormes. Aunque en los últimos años esa desigualdad se ha ido disipando dando cada vez más lugar a las sorpresas y a la competitividad de cualquier selección participante. Pero, sin ir más lejos, en el partido inaugural de este Mundial vimos a una Rusia -que no está entre las grandes potencias favoritas a alzarse campeonas- superar a una débil Arabia Saudí que pagó muy caro su desorden táctico, fundamentalmente. En ese partido el balón parado no tuvo especial trascendencia -a pesar de cerrar el marcador Golovin con un extraordinario gol de libre directo-. Sin embargo, dos selecciones tan dispares podrían haberse visto equilibradas en cualquier acción a balón parado, ya sea una falta lateral, un córner, etc. aunque el factor estatura en esto también juega un papel primordial, y ahí Arabia también tiene las de perder.

El balón parado no deja de ser un aspecto que va al margen de todo el desarrollo de un encuentro. El planteamiento de los equipos, su esquema, todo lo sucedido hasta ese momento no importan cuando hay una jugada de este estilo. No solo cuenta la envergadura o estatura media de un equipo, si no estaríamos reduciendo el análisis al mínimo, sino que el hecho de tener una estrategia trabajada, tanto en defensa como en ataque, y mucha práctica para poder controlar la colocación y las marcas dentro del área son claves para poder desarrollar una estrategia a balón parado eficaz.

El balón parado va al margen de todo el desarrollo de un partido. Del primer córner o falta lateral que dispongas, aunque sea en el minuto 90, puede decantar un partido a tu favor o en tu contra.

Muchas veces se dice que los pequeños detalles influyen de manera decisiva en los encuentros, y en ocasiones puede ser así. Un balón rebotado, un error arbitral, un pequeño resbalón.. cosas que se escapan del control habitual de técnicos y jugadores puede ser la diferencia entre victoria o derrota, pero se cae en el error de considerar al balón parado como uno de estos factores. Este tipo de jugadas también puede suponer esa diferencia, pero no lo hace desde la casualidad, sino desde el trabajo y el ensayo. Defender un córner, evitando todo tipo de bloqueos y diferentes movimientos que se generan, cubrir todas las zonas de remate y no dejar marcas libres son cosas que tienen que estar trabajadas, o de lo contrario tendrás un déficit irrecuperable.

En un Mundial tan igualado como el que estamos viviendo, este tipo de jugadas sí puede desequilibrar la balanza de forma decisiva, y vaya si lo está haciendo. Más de la mitad de los goles de la primera jornada de este Mundial, en concreto un 55,2%, han llegado a balón parado: 4 de falta directa, 5 de penalti, 4 desde una falta lateral y 6 de córner. Datos que se complementan con la estadística de que de los 38 tantos de la primera jornada 29 fueron al primer toque y tan solo 8 desde fuera del área, algo que deja a las claras la importancia de la estrategia y la efectividad en el fútbol actual.

En un Mundial donde el desarrollo del juego no está siendo parte importante a la hora de decidir los encuentros, el balón parado se está convirtiendo en un factor completamente diferencial.

Bien es cierto que muchas son las lecturas e interpretaciones que puedan derivarse de estos datos. Como la fragilidad defensiva de algunas selecciones menos fuertes o el poderío ofensivo de las más potentes, aunque es cierto que con tanto abanico de goles a balón parado, los equipos y los anotadores están siendo de lo más variados. Aunque hay que resaltar especialmente el gran déficit que están sufriendo en contra precisamente los combinados con el estigma de ser los menos organizados tácticamente; las selecciones africanas. Hasta el último partido de la primera jornada, en el que Senegal se alzó como la única africana en conseguir la victoria por el momento en este Mundial, los Leones de Teranga encajaron un nuevo gol a balón parado, siendo el séptimo gol encajado por un combinado africano y a su vez el séptimo que llegaba de esta forma. Todos los goles encajados por conjuntos africanos en la primera jornada de este Mundial han sido a balón parado. Algo que puede guardar una importante correlación con el trabajo táctico, cada vez más desarrollado en África, pero que aún tiene mucho margen de mejora. Algo que vista la importancia que está teniendo el balón parado en Rusia, todos los equipos deberán tratar y trabajar para impedir que sea uno de los aspectos más determinantes del juego, más aún que su propio desarrollo.

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