Las nuevas alas de San Mamés

Pocos equipos pueden presumir de portar junto a su escudo un estilo y una personalidad tan definidos y reconocidos por aficionados propios y ajenos. El (auto)limitado mercado del Athletic Club de Bilbao siempre condiciona la confección de la plantilla, algo que le viene penalizando especialmente ahora que el fútbol contemporáneo le niega la oportunidad de poder pelear contra los más grandes de tú a tú. Sin embargo, temporada tras temporada, aunque algunos entrenadores han intentado y logrado aportar matices y variantes interesantes (Marcelo Bielsa o Ernesto Valverde), mantiene ciertos principios tan invariables como sus colores en su juego: intensidad física, presión, ataque en oleadas y juego directo.

Año tras año, la intensidad y el juego directo siguen siendo fundamentales en la temporada del Athletic.

Siempre podemos encontrar en la plantilla bilbaína piezas que explican estos principios y dan continuidad al estilo. No es difícil encontrar referencias del juego directo (Ismael Urzaiz, Fernando Llorente, Aritz Aduriz), lanzadores de juego vertical (Yeste, Beñat) o magníficos llegadores de segunda línea (Tiko, San José, De Marcos). Pero, a decir verdad, si se tuviera que etiquetar la historia del Athletic con una forma de golear, no habría duda: cabezazo dentro del área tras un centro lateral. Andoni Iraola, Asier del Horno o Mikel Balenziaga han sido protagonistas frecuentes asistentes de goles así.

Las oportunidades que eventualmente da el mercado al club han sido muy bien aprovechadas por la dirección deportiva, y gracias a ello Eduardo Berizzo podrá contar con dos laterales contrastados para volar por las bandas de San Mamés. Ander Capa por la diestra y Yuri Berchiche por la zurda elevan el nivel competitivo de manera automática, garantizando un rendimiento inmediato. No solo tienen la calidad necesaria y una experiencia que constará durante la temporada, sino que además responden a las preguntas que más frecuentemente lanza San Mamés, sobre todo cuando hay que atacar: son fuertes y resistentes físicamente, recorren el carril en ambos sentidos con agresividad y son capaces de asistir a los delanteros desde el lateral. Rematadores no faltarán, contando para ello con el especialista Aduriz y con un interesante compendio de llegadores de segunda línea como Raúl García, De Marcos o San José.

Goleadores y creadores se podrán beneficiar del impacto de los nuevos carrileros.

Sin embargo, no hay que obviar un detalle que, especialmente la temporada pasada, empequeñeció al equipo. La falta de alternativas en el juego a raíz de una falta de creatividad, brillantez y distinción en tres cuartos de campo dio una rigidez al sistema que ni la emoción y entrega de los jugadores pudo compensar, especialmente tras la lesión de Iker Muniain. Aunque de forma indirecta, la llegada de los dos nuevos profundos carrileros también puede ayudar a paliar este déficit. Con Berchiche y Capa ensanchando el ataque y dando profundidad, los mediapuntas y volantes tendrán la libertad y el espacio para sumar por dentro, para enganchar, crear y variar. Y así, los Muniain, Williams o Córdoba podrán rugir más alto que nunca.

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