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Un Vikingo para Mestalla

Daniel Wass se convierte en nuevo jugador del Valencia C.F. por una cantidad cercana a los 6 millones de euros. Deja el Celta de Vigo, club en el que vivió tres años, llegando a disputar unas semifinales de Europa League.

Según las informaciones existentes, la figura de uno de los mayores vikingos de la historia presenta diferentes versiones, jugando entre la realidad y la propia leyenda. Para los más seriéfilos (entre los que me incluyo) el nombre de Ragnar Lodbrok será muy familiar. Este personaje histórico protagoniza una de las series más vistas en la actualidad y que acerca a la gente las acciones que estos vikingos llevaban a cabo en los territorios europeos.

Noruega, Dinamarca, Suecia, Islas Feroe e Islandia fueron las tierras de origen de este grupo. Conocidos por sus tópicos caracterizados por ser sangrientos y excesivamente bravos y duros en la lucha, lo cierto es que los vikingos eran mucho más que eso. Tampoco eran todos rubios y de ojos azules, otro de los tópicos relacionados.

El Valencia está armando un equipo sólido y asentado a las órdenes de Marcelino. El cambio de mentalidad de la temporada pasada con respecto a otras provocó que los de Mestalla se clasificasen con relativa comodidad para disputar la presente edición de la UEFA Champions League. Pero siempre es necesario mejorar, o eso creen desde el cuerpo técnico valencianista. De ahí que el medio del campo sea una de las posiciones en las que los blanquinegros se hayan reforzado más y mejor. Y prueba de ello es el fichaje de Daniel Wass.

Nacido en Gladsaxe (Dinamarca), el futbolista de 29 años, tras no haber disputado el Mundial de Rusia 2018 con su selección pese a haber realizado una buena campaña con el Celta de Vigo, llega a la capital del Turia para mostrar a la afición valencianista todas y cada una de sus cualidades, que son muchas.

Aunque en un principio se coloque en el medio, Wass no es un organizador. La posición que más le potencia es la de interior derecho, percutiendo el medio con apariciones por banda.

Comenzaremos hablando sobre la posición que ocupa en el terreno de juego. Lejos de las creencias que lo sitúan en el mediocentro clásico, Wass no es un organizador. Es más, lo pasa mal como cerebro del equipo, pese a su buena calidad técnica. La posición ideal del danés es la de interior derecho, moviéndose con libertad por todo el flanco diestro. De hecho, antes de llegar al Celta (club con el que disputó 136 encuentros), su posición se encontraba en el lateral derecho. Ahí disputó sus partidos en el Evian francés, club en el que militó desde 2011 a 2015.

Para ser directos y concisos, podríamos decir que en el 1-4-4-2 por el que Marcelino apostó la temporada pasada, el danés vería en la posición de banda derecha que ocupó Carlos Soler su sitio idóneo. Aunque seguramente, el esquema en el que mejor se siente sea en el 1-4-3-3, en el que se encuentra como interior.

No es un organizador ni un creador de juego. No va a llegar a posiciones próximas a los centrales para ordenar al equipo, sino que es más un potenciador de fútbol vertical.

En el exceso de toque no se encuentra cómodo. Una de sus mayores virtudes reside en el robo o en el juego rápido, demostrando gran inteligencia, estando siempre al servicio del equipo.

Siguiendo con su análisis, destacaremos sus cualidades defensivas. Pese a que no es excesivamente alto ni tiene un cuerpo voluminoso, es un jugador con una gran capacidad física. Su fuerza y su resistencia le permiten correr durante gran parte del partido y mantenerse fresco en los minutos finales que disputa. Por este motivo, suele ser uno de los cambios habituales, ya que es un jugador que lo aporta todo en el verde. Por su sacrificio nadie va a dudar, y en ese sentido Daniel no deja que la suerte lo acompañe, él prefiere demostrar trabajo duro.

Defensivamente es un portento. Su buena colocación unida a una resistencia física envidiable hacen de él un coche con combustible eterno.

Su mayor cualidad defensiva es como comentábamos su intensidad. Esto hace de él un futbolista clave en la presión alta, empujando a sus compañeros a no decaer. Su carácter se observa más en sus acciones que en sus palabras. No es alguien que haga grandes aspavientos, no le hace falta. Pero sí es alguien que roba y presiona con la agresividad necesaria para intimidar al contrario en la presión.

Esto le permite a sus equipos robar en situaciones beneficiosas, aumentando los espacios de los contrarios en zona defensiva y creando un mayor número de espacios para los jugadores ofensivos de sus equipos. La ruptura de líneas la provoca ya desde la fase defensiva, una capacidad al alcance de muy pocos.

Quizás ve en la concentración uno de sus puntos débiles, llegando a ausentarse en algunos momentos de los partidos, fruto también del excesivo despliegue físico que realiza.

Tácticamente sabe llevar muy bien el ‘tempo’ del partido. La colocación es uno de sus puntos fuertes, permitiendo que se anticipe con facilidad. Además es una colocación con la que podemos llamarle ‘todocampista’. No se siente cómodo posicionándose en un lugar fijo y de ahí que sus incursiones ofensivas y defensivas se produzcan con cierta libertad: su posición siempre la cubre y además se esforzará en ayudar a otros compañeros.

Esta faceta táctica nos permite alabar su inteligencia futbolística. Su adaptación a diferentes posiciones nos habla de un jugador polivalente. Precisamente en esa buena colocación en el terreno de juego, Daniel se adapta muy bien al juego directo. No quizás por su poderoso salto, pero sí por la capacidad de lectura en las segundas jugadas. Siempre que el balón está dividido, Wass estará próximo a la acción.

Todo esto son buenas noticias para Parejo: si el danés está compartiendo campo con él, las tareas defensivas que tendrá que realizar el de Coslada son mucho menores, dentro de la exigencia de Marcelino, pudiendo disminuir la distancia recorrida por el capitán che.

La polivalencia de la que se hablaba antes también hace que se pueda contar con él en el lateral derecho o que fabrique una especie de ‘doble lateral’ diestro. Por estilo de juego, Wass y el Valencia están condenados a entenderse. El juego vertical de los de Mestalla, basado en defender de manera muy compacta y salir rápido a la contra, verá acentuadas muchas de sus cualidades, mientras que otras relacionadas con las posesiones largas, lógicamente se verán disminuidas.

Si hay un rasgo que lo caracterice ese es la polivalencia. Son muchas las posiciones en las que puede actuar y en todas ellas cumple. Ojo con su disparo, es un arma letal.

Cambiando ahora de tercio, cabe destacar que también es un jugador con cualidades ofensivas muy marcadas. Como ya se comentó anteriormente, la presión alta de sus equipos le permite robar y jugar rápido. Cuando tiene espacios por delante, su inteligencia se impone en el verde. Robando y asistiendo, corriendo o disparando, es en esa situación en la que se siente un verdadero líder.

Su disparo es uno de los elementos más característicos en el danés. Posee un tiro seco y muy potente, tanto que puede provocar excesos de confianza en los porteros rivales. Esto le convierte en un gran lanzador de faltas, no desde cerca pero sí desde media distancia. Parte de los 27 goles que anotó jugando en el Evian francés demuestran esta característica.

Pero quizá en uno de sus puntos fuertes cuenta también con otro de sus débiles. En muchas ocasiones en la que el disparo es una opción real, no se atreve a disparar y prefiere asistir a un compañero, no aprovechando una de sus grandes cualidades. Veremos si Marcelino incide en este punto.

Además, es un habitual ejecutor de centros tanto a balón parado como en movimiento. Su pie derecho es un verdadero guante, como demuestran las 9 asistencias conseguidas la temporada pasada.

Sus llegadas desde segunda línea son también una buena muestra de su calidad. No es un excelente cabeceador, pero siempre aporta peligro en sus llegadas consiguiendo anotar 14 tantos en su etapa como celeste.

La ruptura de líneas en ataque posicional o en ataques basados en las transiciones son muy de su gusto. Sus continuos movimientos generan dudas en los mediocentros rivales o incluso en los defensas.

También el carácter puede ser otro de los toques de atención para Marcelino. Abandonando el Evian en rebeldía para marcharse al Celta, algo parecido le ha ocurrido en Vigo para marcharse con destino Valencia. Además, su no asistencia a Rusia se debe a una posible falta de compromiso con su selección al no asistir a los partidos amistosos, como afirmó su seleccionador en varias entrevistas.

En definitiva, con sus puntos fuertes y débiles, el Valencia ha conseguido concretar un fichaje de gran nivel. Un jugador regular, de los que siempre aporta un 7, un guerrero con las características propias de un vikingo: lucha, entrega y compromiso en el terreno de juego.

El nuevo murciélago de los de Marcelino García Toral quiere volar muy alto y de lo que Mestalla nunca va a poder dudar es de su esfuerzo continuo. Daniel Wass es un guerrero que defenderá con escudo y espada los colores de su nuevo equipo, gritando ‘Amunt’ en cada disputa y queriendo conquistar Europa, como en un tiempo intentaron sus antepasados.

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