Balón en Profundidad

Fútbol hasta la línea de gol

Jugadores

¿Acierta Simeone en el cambio de cromos?

Santiago Arias Naranjo (Medellín, 1992) proyecta la imagen de hombre sencillo y con los pies en la tierra. Un jugador de fútbol que no quiso ser tal, un futbolista que en otro tiempo se entregó a las artes marciales renegando del balón. El taekwondo fue su pasión hasta que su padre, Raúl Arias, le convenció de practicar el deporte que hoy le viste de rojiblanco, otra vez.

El joven Santiago se vio obligado a madurar sin excusa, la pausa y la tranquilidad que le han hecho conducir su fichaje por el Atlético de forma ejemplar, provienen de un suceso dramático en el que el lateral colombiano perdió a su padre a causa de un tiroteo a tan solo unos metros de la guardería en la que trabajaba su madre. Los reveses en la vida pueden hundirte o hacerte crecer, Santiago escogió el crecimiento, y gracias a ello ha conseguido rememorar a su padre sobre cada césped en el que ha recorrido la banda derecha como jugador profesional.

El cariño y el respeto que ha mostrado el colombiano tras su marcha de Eindhoven es de valorar. En su despedida, agradecido, el lateral mostró su cara más sentimental, valorando el apoyo de una afición que le ha espoleado durante 5 temporadas hasta haber llegado a convertirse en el Jugador Más Valioso de la pasada temporada en la Eredivisie. También fue ejemplar en sus palabras referentes a su llegada a Madrid, con su humildad y su trabajo por delante desea demostrar estar a la altura del reto que se le ha propuesto.

Solamente tres días antes de Santiago Arias nació, en este caso en Rijeka (Croacia), otro futuro lateral derecho. Se llamó Sime y de apellido Vrsaljko. Formado en la cantera del Dinamo de Zagreb, consiguió realizarse como futbolista en dicho club antes de dar el salto a la Serie A, donde Genoa y Sassuolo aún recuerdan sus alardes de gran futbolista, especialmente la afición neroverdi, que es la única que le ha visto completar una temporada de más de 25 partidos. Un curso en el que pisó el césped 35 veces y que le llevó a derribar la puerta del Atlético de Madrid.

El croata sufrió la adaptación a la exigencia de Simeone más de lo debido, además de someterse, en su tónica habitual, al sufrimiento por las permanentes lesiones. El Cholo siempre le exigió más en el retorno defensivo, y su explosión como excelso asistente en su segunda temporada en el conjunto rojiblanco no fue suficiente para convencer al míster de que él era el lateral derecho que necesitaba, ni siquiera tras haberse convertido en subcampeón del Mundo con su selección en el pasado Mundial de Rusia: el lateral ha puesto rumbo al Inter de Milán.

Su carácter algo díscolo e impredecible -solo hace falta recordar su expulsión por doble amarilla cuando corría el minuto diez de una semifinal de Europa League en Londres- contrasta fuertemente con el de Santiago Arias, que demuestra un temple y una seriedad que concuerdan en mayor medida con el carácter del que podría ser su entrenador –quién sabe- durante unas cuantas temporadas.

En el plano mental, los dos laterales no podían ser más diferentes, la cuestión será ver cuál conjuga mejor con el Cholo.

En el ámbito puramente futbolístico, Sime Vrsaljko ha demostrado progresión en un club de exigencia mundial –independientemente de que esta no haya sido suficiente para Simeone-, además de convertirse en una pieza fundamental para una selección que a punto estuvo de agarrar la gloria en su camino destino al Estadio Luzhniki de Moscú. Su nivel parece fuera de toda duda, pero su carácter ha terminado por ser decisivo para un Simeone que ha decidido cambiar de cromos y para una afición que no parece haber llorado su marcha.

Pero la verdadera pregunta es: ¿es Arias un jugador que vaya a mejorar el nivel de Sime Vrsaljko? Teniendo en cuenta que el rol de lateral derecho es una posición en la que no proliferan excelsos jugadores en la actualidad, el Atlético de Madrid parece haber encontrado a uno de los que podría colocarse en un escalón similar al de Vrsaljko, pero con todavía mucho por demostrar debido a haber destacado en una liga de exigencia menor, como lo es la Eredivisie.

El Cholo tiene trabajo por delante con el colombiano, y la disposición del de Medellín a aprender todo lo que el argentino le quiera transmitir resultará decisiva para que no se deba echar de menos al croata. Tanto la exigencia de la Eredivisie, como el estilo del PSV, chocan fuertemente con lo que Santiago Arias se encontrará en el Atlético de Madrid. Mientras La Liga es una de las competiciones más exigentes del mundo –si no la que más-, la Eredivisie no disfruta precisamente de la misma exigencia, especialmente en el plano defensivo.

El colombiano es un jugador acostumbrado a un estilo dominador, que en el PSV le permitía vivir con gran asiduidad en las inmediaciones de los tres cuartos de campo. Mientras Sime es un gran centrador –uno de los mejores del mundo-, Arias destaca por ser también un gran asistente, pero desde el punto de vista asociativo, sus centros no son tan peligrosos aunque su presencia ofensiva aporta otras muchas cosas al equipo.

Está por ver qué tal casa el colombiano con un estilo menos protagonista. Probablemente se le pueda ver en sus inicios en una versión más parecida a la que se le ve con Colombia, con un papel más discreto ofensivamente y en el que lo que prima es la seguridad defensiva. En el Mundial ha estado lejos de brillar, pero desde luego se le puede dar el adjetivo de cumplidor en su papel como defensor en el dibujo de Pékerman.

Probablemente se vaya a ver a un Arias más tímido en sus inicios como jugador rojiblanco, mientras se adapta a las exigencias del Cholo. El carácter del jugador colombiano hace prever que no será impaciente con sus ganas de aportar ofensivamente, irá añadiendo matices de forma paulatina, mientras va interiorizando el estilo de Diego Pablo Simeone. Esto puede impedir que veamos en sus inicios su buena capacidad goleadora -9 goles en Eredivisie en 5 temporadas-, y también veamos un descenso en su producción asistente habitual, que también es alta para su posición.

Una gran noticia, a priori, para Diego Pablo Simeone es que el jugador ha mostrado gran resistencia a las lesiones a lo largo de su carrera. Mientras Vrsaljko ha promediado aproximadamente 20 partidos como titular en cada una de sus temporadas como profesional, Arias suele elevar esa cifra hasta los 30. Esto resulta fundamental para un Cholo que sabe que Juanfran cumplirá en citas determinadas, pero que ya no está para la exigencia que la regularidad del Atlético de Madrid necesita.

Dejando de lado el aspecto de la exigencia de un club como el Atlético de Madrid, si valoramos su papel en el fútbol holandés, nos encontramos ante un jugador espectacular. Veloz, técnico, trabajador, versátil, inteligente… muchos son los adjetivos que podrían ayudar a explicar lo que ha mostrado Arias en el PSV. Sus cambios de ritmo son famosos en los Países Bajos y su facilidad para generar juego en zonas cercanas al lateral del área está al alcance de pocos. Su seriedad en defensa se encuentra muy por encima de la exigencia de la liga y además su liderazgo ha ido aumentando progresivamente con el paso de los años.

El lateral destaca por su capacidad para desbordar sin balón, ofreciendo soluciones en profundidad a sus compañeros, no solo con desmarques por fuera, sino además con desmarques interiores, ya que se desenvuelve bien en combinaciones en zonas internas del campo. Su gran zancada le permite ser explosivo en sus apariciones, su buen control le da ventajas en sus recepciones, y su gran capacidad para encontrar compañeros –ya alcanzada la línea de fondo- le facilita ser un gran asistente o generador de peligro.

Desde el punto de vista defensivo destaca por su capacidad tanto para cubrir su propia banda como para realizar ayudas defensivas mediante coberturas. En este aspecto hace gala de una potencia que le permite mantener gran velocidad incluso en duelos cuerpo a cuerpo. También resulta destacable en el plano defensivo su capacidad para despejar mediante precisos cabezazos que en ocasiones resultan el inicio de una contra.

Aunque esta característica no es específica de su capacidad cabeceadora, ya que ha sido habitual que las recuperaciones del colombiano terminen convirtiéndose pocos segundos después en claras ocasiones de gol gracias a su capacidad para recuperar el balón, en muchas ocasiones, con una orientación ofensiva a partir de la cual hacer gala de su potente y rápida conducción con la que terminar asociándose a la contra con sus compañeros.

“Esta oportunidad no se presenta todos los días, quiero aprender y seguir creciendo como persona y como jugador profesional, así que aprovecharé al máximo las exigencias, las indicaciones y los consejos del cuerpo técnico y de la gran experiencia de mis nuevos compañeros.”

Estas fueron las palabras del colombiano a su llegada al Metropolitano. Santiago Arias tiene mucho trabajo por delante, pero nada en su carrera hace indicar que no sea capaz de someterse, con mucho trabajo, a la exigencia de La Liga, el Atlético de Madrid y el Cholo Simeone. Como hemos dicho, su humildad le permite ser consciente del gran salto respecto a la exigencia, y adaptarse a su nuevo ambiente será más fácil si se entrega con fe ciega a un Simeone que construye un campeón en todo aquel que cree en su método.

Un análisis de Pepe Pinel (@Peppinel en Twitter)

¿Algo que añadir?