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Profundidad, electricidad y desborde en el regreso a la élite

Vallecas ha vuelto a la élite. En uno de los barrios más pintorescos de la capital, el Estadio de Vallecas se ha convertido en una zona de peregrinaje para todo aficionado en la última década. El ambiente que se crea en los partidos, la magia del lugar en sí mismo y el equipo son un reclamo constante. Y, tras dos años en la categoría de plata, el combinado de Míchel regresa a la máxima competición nacional con la intención de asentarse y dar a la entidad cierta estabilidad.  

Un regreso a Primera por la puerta grande como campeón de la categoría de plata.

El técnico, ex jugador del propio Rayo Vallecano, se puso a los mandos a finales de febrero, cuando el equipo merodeaba la zona de promoción, que no de ascenso directo. Al ritmo goleador de Raúl de Tomás -cedido por el Real Madrid-, el combinado madrileño se subió entonces sí al carro del ascenso directo en la jornada 34 y no solo no se bajó, sino que se proclamó campeón de La Liga 1|2|3, por delante de un sorprendente Huesca que debuta en la categoría.  

Para la presente temporada, el equipo madrileño busca armarse con un bloque sólido que le permita mantenerse alejado de la zona caliente. Para ello han llegado jugadores como Jordi AmatEmiliano Velázquez o Luis Advíncula para la zaga, Álvaro Medrán o José Pozo para la medular y Gaël Kakuta para la línea ofensiva. Y el último en aterrizar, precisamente para esa línea junto al propio Raúl de Tomás, es Álvaro García, procedente del Cádiz.  

Su salida del Cádiz, un tema de debate constante.

Envuelto en un constante debate sobre su futuro en la Tacita de Plata, no sin destacar el acuerdo al que llegaron el propio Cádiz y el Huesca por el 50% de sus derechos la semana pasada, finalmente el jugador ha aceptado la propuesta del Rayo Vallecano. El club ha desembolsado una cantidad cercana a los 4’5M€ por el 75% de sus derechos -el 100% de los federativos- a espera de ciertas variables en función de su rendimiento en la élite del fútbol profesional nacional.

Un extremo eléctrico 

El de Utrera está más que preparado para la Primera División. De hecho, en el Ramón de Carranza sigue siendo una sorpresa que no haya dado el salto mucho antes. Álvaro García, en líneas generales, responde a un perfil muy determinado de jugador: es un extremo veloz, profundo, eléctrico y con una gran capacidad para el desborde. Su zona de influencia pasa por el sector zurdo y no tiene por costumbre abandonarlo para generar superioridad en el carril central ni participar en el juego entre líneas. Entre sus virtudes destaca la precisión para saber cuándo atacar la espalda de su marcador y cuándo venir a recibir en corto y, sobre todo, conducir hasta la línea de fondo con el fin de poner balones propicios para la llegada de jugadores de segunda línea.

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Asimismo, el ex del Cádiz no es un regateador al uso. Sí que utiliza el -endiablado- cambio de ritmo para deshacerse del rival con cierta facilidad y generar superioridad en ataque, pero no destaca por tener esa habilidad para dominar los tiempos. Hablamos, por tanto, de un recurso que no es especialmente útil para planteamientos con cierto protagonismo y dominio a través del balón.  

A las órdenes de Álvaro Cervera, el ahora jugador del Rayo Vallecano se convirtió en una de las revelaciones del grupo IV de la Segunda División B en la temporada 2015/16. Ya en La Liga 1|2|3 ha alcanzado una dimensión superior: no se podrían explicar los dos grandes cursos del Cádiz, siempre muy cerca del ascenso, sin su figura. Sensación de que, incluso, se le ha quedado pequeña.

La propuesta, un aspecto clave 

En cierta manera, el rendimiento de Álvaro García va a depender de la propuesta de juego. Ya hemos abierto la veda más arriba, pero lo cierto es que el de Utrera necesita un determinado contexto para brillar: mucho espacio para correr, por lo que a la hora del ataque posicional sí que puede transmitir ciertas dudas. Es un jugador para conducir el balón, para correr al espacio, para agitar la situación, para detonar un planteamiento más bien conservador, pero no un jugador al que pedirle ciertos desplazamientos del balón. Álvaro García tiene capacidad para moverse con el balón, pero no para desplazarlo. O al menos podríamos decir que no es sobresaliente en ese aspecto.

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A través del clásico 4-2-3-1 de Álvaro Cervera y la potenciación de los costados para infringir daño al rival, el Cádiz encontró en Álvaro García -y Salvi Sánchez en el sector contrario- ese jugador agitador, eléctrico y con desborde para ser superior a partir de ahí. El técnico le dio cierto protagonismo en la media punta -a raíz de las muchas ausencias puntualmente a lo largo de estos dos años-, pero nunca consiguió ser tan determinante como acoplado en la banda izquierda. Álvaro García es un jugador hecho para aportar mucha profundidad y amplitud manteniéndose siempre cerca de la línea de cal.

Sensaciones frías en el estreno   

El Rayo Vallecano no ha comenzado exactamente como quería: el Sevilla de Pablo Machín mostró una versión muy alta de juego y superó con creces a los madrileños en el estreno liguero (1-4). Dominó el centro del campo a través de Éver Banega y Roque Mesa y destrozó el planteamiento de Míchel a través Sergio Escudero y Jesús Navas por las alas sumado a un André Silva en modo goleador y VázquezSarabia moviéndose con criterio por detrás de este. Tampoco obtuvo nada en su visita al Metropolitano ante un frío Atlético de Madrid, aunque la imagen de los vallecanos mejoró respecto a su debut. 

El equipo de Vallecas mostró, teniendo en cuenta que hablamos de las dos primeras jornadas y que el equipo no tiene aún ritmo competitivo (el Sevilla, por descontado, ha disputado fase previa de Europa League y Supercopa de España), una preocupante fragilidad defensiva y una incapacidad evidente para desarbolar el esquema de sus adversarios en ataque. Para ese último aspecto, la llegada de Álvaro García pretende incrementar el nivel y sumar un punto de calidad a la última línea, así como una marcha más en todos los sentidos del juego.

Un artículo de Daniel Guillén (@Danigcc_11 en Twitter)

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