Balón en Profundidad

Fútbol en torno al balón

Jugadores

Magia a disposición de Sarri

Hay momentos de forma que determinan a un jugador a ser considerado uno de los mejores del planeta sin discusión alguna. Por su estado actual, es algo que está sucediendo ahora mismo en el mundo fútbol con Eden Hazard. El belga atraviesa un inicio de temporada de dulce, donde tanto el sistema de Roberto Martínez con la Bélgica que finalizó tercera en el Mundial y el de Maurizio Sarri, que hace reales las mejores expectativas de luchar por la Premier League en la casa blue, potencian a un jugador que repleto de confianza y rodeado de un contexto que le permite brillar, haciendo que maraville cada vez que salta a un terreno de juego.

Sabíamos con qué premisa estilística llegaba Sarri al Chelsea, pues el técnico italiano no parecía tener intención alguna de modificar su libreto a pesar de llegar a una liga nueva y muy diferente de la que prevenía. La principal duda era cómo caería ese estilo en un conjunto blue que nunca lo desarrolló y si, más allá del City de Guardiola, ese juego de posición conseguiría cuajar con tanto éxito en la Premier League. Finalmente las dudas se han ido despejando mucho más rápido de lo que podíamos esperar. El equipo ha absorbido las instrucciones tácticas que Sarri buscaba implantar en su plantilla a una velocidad inusitada, seguramente ayudados porque una de las piezas clave en su sistema sea un hombre que ya conoce perfectamente su método en una posición capital de su filosofía de juego: Jorginho.

Jorginho es la clave, tanto en posición como en juego, para entender el fútbol de Sarri en Londres.

El italobrasileño sabe perfectamente lo que quiere su técnico, siendo su extensión sobre el tapiz verde, y eso supone un plus competitivo bestial, pero a su vez permite que si los que le rodean comprenden el contexto que plantea Sarri tendrán en él un respaldo sólido para asentar su juego. Es desde ese pretexto sobre el que se entiende el rol y el rendimiento de Hazard. El belga sobre el papel no ha cambiado en exceso su posición de partida, pero sus movimientos por el campo nos muestran a un Eden todavía más participativo en la fase ofensiva de su equipo. Y es que si bien los conjuntos de Sarri apuestan por altos índices de posesión, no es difícil verlos también atacar con verticalidad y de forma muy directa con varios hombres comandando las transiciones. No fueron pocas las ocasiones en que Hamsik, Mertens, Insigne o Callejón dirigieran al Napoli a toda velocidad hacia la meta rival, un modo de atacar que, como quedó patente en la Bélgica de Roberto Martínez, encaja como un guante con las características de Hazard.

Si bien el juego vertical siempre benefició a Hazard, la clave parece estar en darle a él el protagonismo a la hora de generar fútbol ofensivo. En el pasado Mundial, él se encargaba de dirigir, a una altura similar a la que se sitúa en el Chelsea, cada ataque de los diablos rojos, algo en lo que se le veía realmente cómodo y crecido ante los galones que ostentaba. Sarri parece haber tomado nota de esto, sabedor de que el belga es su máxima estrella sin discusión, dándole a Eden todo el protagonismo que demanda con balón a la hora de generar juego ofensivo para los suyos. Algo que se entiende muy bien bajo el sustento que le dan, tanto con balón como sin él, el ya citado Jorginho y Kanté, pero además con un nombre extra que da sentido a todo el juego blue en posiciones avanzadas: Olivier Giroud.

Sin destacar en el aspecto goleador, a pesar de ser el ‘9’, Giroud es clave para asentar a su equipo en ataque y potenciar a figuras como la de Hazard. Más que un ‘9’ al uso.

El punta francés no ha variado ni un ápice del Giroud que hemos podido ver en la Francia campeona del Mundo o en el Arsenal de Wenger. El ex gunner se sitúa entre los centrales, aprovecha su cuerpo para ganar la posición -y la posesión- y juega siempre de espaldas a la portería. Algo crucial para poder activar a sus compañeros de segunda línea. Un hombre boya de altura, siempre predispuesto a dejar el balón de cara -donde destaca su asociación permanente con los envíos verticales de ruptura de Jorginho- así como descargar el juego abriendo indistintamente a cualquiera de los costados. Esto facilita muchísimo la labor de un Hazard que aparece por esas posiciones entre líneas con el área como único objetivo. Repleto de confianza, rodeado de un contexto que lo activa y lo alza, Eden está firmando arrancadas donde parece totalmente imparable, y en ese estado de forma es un indispensable para entender el buen rendimiento del Chelsea y también, por qué no, para considerar que hoy por hoy es el jugador más en forma de todo el continente europeo. Un jugador diferente. Magia en sus botas a disposición de Maurizio Sarri.

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