Balón en Profundidad

Fútbol hasta la línea de gol

Jugadores

Un ‘toque’ de felicidad

Dejar tu lugar en el mundo para iniciar un viaje donde poder reencontrarte contigo mismo es algo que casi todas las personas deben asumir en alguna etapa de su vida. Abandonar tu casa, tu ciudad y tu entorno para iniciar la aclimatación a un nuevo contexto social y laboral, con el único objetivo del progreso personal. Ese momento en la vida le ha llegado dos veces a Paco Alcácer. El ariete Torrent abandonó Valencia en el zénit de su carrera para buscar un sitio en un transatlántico como el FC Barcelona. Allí, esa progresión al más alto nivel que buscaba se vio frenada y tuvo que asumir una partida más. Pese a su gran preferencia por encontrar acomodo en algún equipo de la Liga, el valenciano emigró a la cuenca del Ruhr. En el lado aurinegro de ese lugar tan estratégico en el apartado bélico parece haberse reencontrado con el gol, ese compañero que motivó su viaje a aquellas lejanas tierras germanas. De la mano del gol, Alcácer se está reencontrando a sí mismo, con el regreso a la selección española y el de la sonrisa a su rostro.

La llegada al FC Barcelona de Paco Alcácer se explica aludiendo a sus ganas de poder dar un salto en su carrera, sin que aún Valencia se le quedara pequeño. En Mestalla estaba disfrutando de un gran momento de forma y, a la vez, de una conexión jugador-afición de las que en los últimos años ha habido pocas en el conjunto che. En Can Barça se encontró con un panorama sumamente complicado para su progresión al tener por delante a jugadores como Luis Suárez, Leo Messi, Dembélé – marcado por su precio más que por su rendimiento hasta el momento – o Coutinho. Esa dificultad para jugar en su posición preferida, referencia principal del ataque, hizo que muchos de los escasos minutos que disputó en el conjunto blaugrana fueran ubicado en una posición más escorada del ataque. La falta de espacio condenaba, casi siempre, a Alcácer a uno de los dos extremos. A todo eso, se le debe añadir el gusto por el 4-4-2 de Valverde, que se pudo ver bastantes veces la temporada anterior. Ese sistema le restaba aún más posibilidades a Paco Alcácer, al tener las dos posiciones de ataque dos nombres claros: Luis y Leo.

De los 7 goles que lleva anotados con el Dortmund, solo en uno ha necesitado más de un toque para marcar.

Su salida estaba cantada en este pasado mercado estival, pero su preferencia por arribar en un equipo español puso muy difíciles las cosas a los directivos blaugranas. Alcácer tuvo que ceder y se marchó a uno de los equipos punteros de la Bundesliga como el Borussia Dortmund. El club aurinegro, en su intento por recuperar las posibilidades de luchar de tú a tú contra el Bayern de Múnich por el título nacional, acometió varios fichajes interesantes y que complementaban una plantilla llamativa. Uno de esos fichajes fue Lucien Favre, conocedor de los entresijos del fútbol alemán y que regresaba a la Bundesliga a probar suerte en el otro Borussia. El técnico helvético comenzó la temporada dejando a Paco Alcácer en el banquillo, una decisión también motivada por unas molestias musculares del jugador. Aunque el gusto de Favre continúa cediendo más a favor de su otro nueve, Maximilian Philipp, Paco ha echado abajo la puerta de la titularidad de un plumazo.

Los números son demoledores a favor del delantero de Torrent: 81 minutos disputados en Bundesliga en un total de tres partidos, habiendo marcado 6 tantos en esa ínfima cantidad de tiempo. A su vez, en la primera titularidad que gozó en la Champions League ante el AS Monaco, perforó la red de los monegascos en una ocasión. El punto de mira está calibrado, así como la sincronía con la forma de jugar de su nuevo conjunto. La verticalidad y el gusto por las transiciones rápidas no han cambiado en el Dortmund. La idea de recuperar la pelota y llegar al ataque lo más fluida y rápidamente posible sigue siendo un punto clave en su forma de jugar, sobre todo con jugadores como Reus o Pulisic por las bandas. En ese contexto, la rapidez en el remate de Alcácer es demoledora. Paco no es un nueve que amanse la pelota, sino todo lo contrario. Necesita un toque para matarte. Con un simple ‘tac’ él estará sonriendo y corriendo hacia la banda mientras que el equipo contrario estará asimilando el picotazo. De los 7 goles que lleva anotados con el Dortmund, solo en uno ha necesitado más de un toque para marcar.

De la mano del gol, Alcácer se está reencontrando a sí mismo, con el regreso a la selección española y el de la sonrisa a su rostro.

Ese grandísimo rendimiento de cara a portería no solo ha derribado la puerta de la titularidad en el Dortmund, sino también la de la selección española. Después de un largo tiempo sin tener la oportunidad de vestir la camiseta del combinado nacional, su partida hacia a Alemania le ha servido para haberse encontrado con su mejor rendimiento y que este le volviera a dar la posibilidad de estar en la lista de Luis Enrique, técnico que ya tuvo en su primer año en el FC Barcelona. Sin embargo, lo más valorable es que la felicidad ha llegado con los goles y eso se hace notar en su juego. Paco Alcácer espera seguir disfrutando de esa felicidad que se queda, tan solo, a un toque de balón.

1 COMENTARIO

¿Algo que añadir?