Balón en Profundidad

Fútbol hasta la línea de gol

Jugadores

Seguridad entre palos

La metafórica delgada línea entre éxito y fracaso, a veces, es solo eso. Literalmente. Una delgadísima línea que marca el devenir de una multitud de situaciones de todos los contextos posibles. Si ese éxito o fracaso lo trasladamos al fútbol, esa línea antes mencionada tiene una clara denominación: línea de gol. Ese segmento cada vez menos de cal que delimita cuándo es gol o no. Bajo el amparo de esa tesitura vive el portero de fútbol, una pieza cada vez más importante si cabe en la igualdad competitiva imperante esta temporada. Innumerables son los puntos que los porteros de los equipos punteros actuales de La Liga Santander han otorgado a sus clubes, desnivelando e igualando marcadores. Hacer funambulismo sobre esa línea de gol es su cometido, siendo el responsable último de evitar que el balón la supere por completo, en lo que significaría el fracaso.

Encargado de mantener con vida un colectivo, esa demarcación siempre vigilada con lupa ha gozado, por antonomasia en España, de una gran escuela. Mirar hacia La Liga Santander es mirar a un elenco de arqueros envidiados, ya sean de cabeza o mitad de tabla, por muchas competiciones europeas. En España tenemos el actual debate sobre quién es el mejor portero del mundo, así como antes teníamos el de mejor jugador. El esloveno Jan Oblak y el alemán Marc-André Ter Stegen se debaten ese título de validez callejera y sin un consenso único. Oblak, a sus 25 años, es el mayor activo de una de las mejores plantillas de toda la historia del Atlético de Madrid. Y eso son palabras mayores. Como portero, posición menos inclinada al halago que otras, se ha ganado no solo a su afición, sino el respeto de gran parte del mundo del fútbol gracias a sus intervenciones, guiadas por una sobriedad y seguridad bárbaras pese a su edad.

Las porterías de Sevilla y Real Valladolid también están dando un rendimiento destacado con Vaclík y Masip bajo los palos.

En el otro punto caliente de La Liga Santander encontramos a su mayor competidor. Ter Stegen, un año mayor que el esloveno, salió de Mönchengladbach como una jovencísima leyenda en su club para tratar de ganarse un puesto en el Camp Nou. Tras una temporada compitiendo con Bravo, el germano asumió los mandos de una de las porterías más complicadas de todo el mundo con una naturalidad y frialdad inauditas con su juventud. Como Oblak, sus intervenciones han sido claves en momentos importantes de los encuentros, pero si en una cosa destaca, además, el meta germano es en el juego de pies. Ter Stegen podría desempeñar, sin muchos problemas, alguna de las posiciones de jugador de campo, ya que con el balón en los pies no tiene nada que envidiar a ninguno de los otros diez jugadores sobre el verde. Eso le otorga una gran seguridad al equipo a la hora de contar con él como un jugador más, pese a que a los menos acostumbrados a eso a veces sufran amagos de infarto.

Sin embargo, no solo de ese interesantísimo cruce de actuaciones se nutre la portería de La Liga Santander. En una temporada extraña, pero añorada como esta, donde a la altura de la jornada 9 podemos presenciar en el tercer y segundo puesto a equipos como el Espanyol y el Alavés, otros guardametas merecen un espacio para la mención especial. Diego López, meta del sorpresivo Espanyol de Rubi, está demostrando que su trayectoria como guardameta en España no es casualidad. Ha pasado, y destacado, en equipos como Villarreal, Sevilla, Real Madrid o Milan; y ahora lo hace en la portería de un Espanyol que se ha colocado en la cabeza de la tabla gracias, entre otras cosas, a los escasos siete goles encajados. Un trabajo conseguido por la conjunción entre una defensa en estado de gracia y un Diego López que sigue demostrando ser uno de los mejores metas españoles de la década.

El esloveno Jan Oblak y el alemán Marc-André Ter Stegen se debaten ese título de validez callejera y sin un consenso único.

Al igual que el Espanyol, el Alavés del ‘PituAbelardo también está dando mucho que hablar. Pese a que el asturiano ya comenzara su buena racha con el conjunto vasco la temporada pasada, esta ha continuado –y de qué manera– en el comienzo de la campaña 2018/2019. Tercera posición para ellos con una gran estadística de ocho goles encajados. Ahí tiene mucho que decir Fernando Pacheco. El canterano del Real Madrid decidió probar suerte y está siendo en Mendizorroza donde se está haciendo un verdadero nombre bajo los palos. Sus grandes reflejos han otorgado más de un punto a los suyos, ya que hablamos de un equipo que rentabiliza genialmente los goles anotados.

Sería injusto cerrar estas líneas sin destacar las porterías de Sevilla y Real Valladolid, que también están dando un rendimiento destacado con Vaclík y Masip bajo los palos. Una cosa es clara; España ha sido y será un territorio de porteros, tanto en producto nacional como extranjero. Solo queda sentarse frente al televisor para poder saborear, además de los goles y de los pases geniales, de las soberbias actuaciones que, jornada tras jornada, nos dejan los metas de La Liga Santander. Una liga en la que no se sabe qué portero es el mejor de todos, pero sí que los dos mejores se encuentran entre sus equipos.

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