Balón en Profundidad

Fútbol hasta la línea de gol

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Dualidad en la profundidad

Sigue instalado el eterno debate en la mitad verdiblanca de Sevilla. El Betis, una vez más, suma un partido en el que es incapaz de traducir su dominio en un resultado positivo. Sin ningún análisis posterior, un 1-1 en casa ante un histórico como el Milan puede suponer todo un mérito, pero viendo el partido te das cuenta de la enésima oportunidad que los de Quique Setién terminan por desaprovechar. El cuadro bético sigue sumido en esa falta de gol, esa falta de colmillo que está condenando a los verdiblancos. Su fútbol no dista de ser en base lo que el técnico cántabro buscó instaurar en el Benito Villamarín con el éxito que supuso la vuelta del Betis a Europa. Pero si la temporada pasada todas las miradas se centraban en los problemas defensivos del equipo, en esta el foco se centra sobre el ataque.

Seis goles suman sus tres delanteros entre todas las competiciones. Cifras realmente pobres, pero que no responden a un único factor. De ser el cuarto equipo con más goles a favor en la pasada temporada en La Liga a no llegar al gol de media por partido en las once jornadas disputadas de la presente. Casi tres veces menor es su materialización ofensiva respecto al mismo momento el año pasado. Síntoma evidente de que hay algo en el sistema de Setién que no está funcionando.

La falta de gol en el Betis no es una cuestión puramente del ‘9’. Hay factores que lo explican mucho más allá.

El equipo sigue desarrollando un fútbol de posición digno de elogio, con una depurada salida de balón y con calidad en la zona de tres cuartos para asentar al equipo en campo rival durante la mayor parte del encuentro. «Mientras tengas el balón, el rival no lo tiene». Una de esas frases cortas y lapidarias de un gran valedor del estilo como era Johan Cruyff. Y es muy sencillo de entender desde ese prisma; la posesión de balón debe servir para dañar y para evitar que te hagan daño, pero no siempre es así. Más del 60% de posesión firmó el Betis en la noche europea ante el Milan, pero de cara a puerta, la nada: dos remates a puerta en noventa minutos.

La duda, entonces, se establece en torno a la figura del ‘9’. Y la principal pregunta que surge es: ¿qué tipo de delantero encaja con el estilo que propone Quique Setién? A bote pronto se nos ocurriría un punta con gran capacidad asociativa, buen juego de espaldas y que a su vez sea capaz de romper al espacio para dotar de profundidad al equipo, acercándolo al área y al gol. Sin embargo, dada la altura a la que se sitúa la posesión del conjunto verdiblanco, esta última faceta no está tan claro que pueda desarrollarse. El delantero bético vive demasiado cerca del área, pegado a los centrales rivales, básicamente porque pocos metros por detrás los Canales, Lo Celso y compañía revolotean con el balón de lado a lado, imposibilitando que la figura del delantero sea la que aporte la profundidad que tanto le está faltando al Betis.

Entonces, ¿quién debe dar la profundidad a los de Quique Setién? La respuesta está en los carriles exteriores. El cántabro apostó este jueves por un Tello muy orientado a esto mismo, mientras por el carril zurdo Junior Firpo está siendo la única noticia positiva en este aspecto, como ya quedó patente sin ir más lejos ante el Milan con su asistencia en el único gol local. Sin embargo, el Betis está echando en falta esa figura desequilibrante, ese desborde que rompa la defensa rival; esa magia que la pasada temporada le aportaba Joaquín Sánchez. Los esfuerzos del club para buscar un relevo al bueno de Joaquín son palpables, así se entienden mejor las contrataciones de Takashi Inui y Ryad Boudebouz. Jugadores de diferente perfil pero con un mismo fin: el desequilibrio. Hasta la fecha ninguno de los dos ha conseguido encajar en la estructura de Setién, mientras Joaquín no está contando con la continuidad que requiere el capitán. Una figura clave la de este jugador de tres cuartos que, ante la imposibilidad que sea el delantero por la altura habitual de las posesiones de su equipo, sea el encargado de dotar de profundidad y desborde a un Betis que adolece seriamente de estas características. Necesita replantearse cosas Setién en su parcela ofensiva para poder poner fin a esta mala dinámica goleadora.

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