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Escudero Suárez

A Luis Suárez casi siempre le toca bailar acompañado. Y lejos de molestarle, entiende que la compañía que frecuenta en cada partido es la que es. A pesar de esa máxima, no todos los delanteros del mundo aguantarían la mirada a un compañero de festín que ya acumula cinco trofeos de Bota de Oro europea. A Suárez le toca bailar con un ser de otro universo, pero siempre intenta hacerlo feliz. Lejos de sentirse terrenal, el ‘9’ uruguayo se adapta a ese rol estupendo de escudero, sabiendo cuándo llevar las armas al jefe o cuándo atacar sin piedad.

En el mundo del fútbol actual, en el que los números acompañan la trayectoria de cualquier futbolista, no es sencillo hablar sobre las funciones que debe desempeñar un jugador dependiendo de su posición en el campo. Si en el pasado la posición describía directamente la función, actualmente es necesario comparar de manera pormenorizada las habilidades del jugador, de su posición preferida y del sistema de juego elegido. Todas esas cuestiones han de casar para facilitar que el encuentro vaya sobre ruedas. En el caso del FC Barcelona, como es sabido, es imprescindible localizar una pieza ofensiva que sepa generar espacios con sus desmarques, presionar tras pérdida y relacionarse con los demás elementos de la delantera. En ese perfil, Suárez se destapa como figura ideal para el modelo. Su agresividad y su pasión en todos los minutos del partido dan un plus de peligrosidad y caos en todo lo que sucede en campo rival. De ese ímpetu nace la jugada del segundo gol de Messi, tras anticiparse de manera excelente el ‘9’ y abrir a banda en una contra de libro. Esa presión, esa tensión constante, describe la labor de un delantero como Luis Suárez.

Pasó de ser un delantero centro nato al uso, a ser un acompañante más de otra figura de mayor peso. Pero sin olvidar su excelso olfato goleador.


Los números del ariete sudamericano no mienten.
No hay muchos delanteros que sumen asistencias a este nivel. Desde su llegada al FC Barcelona en el verano de 2014, Luis Suárez ha convertido 163 goles y ha repartido 88 asistencias. Números, sin duda, que llaman la atención al entender que muchas de las dianas que entre Messi y Suárez convierten en tantos para el club culé, nacen de las botas de uno de ellos. Y no es una estadística extraña para el jugador de Uruguay, que ya en el Ajax consiguió números muy parecidos, jugando en muchas ocasiones como extremo en lugar de delantero centro. Fue en ese Ajax, equipo en el que estuvo tres temporadas, donde destacó como goleador a nivel internacional para firmar más tarde por el Liverpool inglés, club donde desempeñó con más claridad el rol de delantero centro nato, pero en el que también logró dejar patente su calidad para dar balones con ventaja a sus compañeros de cara al gol.

Sin todos los focos de la época del Ajax y sin toda la atención de la época del Liverpool, las cualidades del ariete y su capacidad para generar han hecho de Luis Suárez el delantero ideal en el ataque azulgrana al lado de Lionel Messi. Y es que el ‘9’ ha sabido moverse como pez en el agua en las tremendas corrientes agitadas de la delantera blaugrana, sabiendo ser, según la necesidad, escudero o caballero.

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