Heredero al trono en Baviera

El legado de un rey querido siempre es muy difícil de asumir. Poder igualar, e incluso superar, lo conseguido por el predecesor ha llevado a más de una estrepitosa caída. El Bayern de Múnich de la última década estuvo reinado por uno de los jugadores más completos que ha triunfado en la casa bávara. Philipp Lahm demostró sus infinitas capacidades para adaptarse a los requerimientos de entrenadores de nivel internacional con distintos ideales, encandilando a todos y cada uno de ellos. Ya fuera en la banda izquierda, en el lateral derecho o como pivote o interior, sus capacidades eran tan inagotables que hasta en los últimos años de su carrera fue capaz de reinventarse. A todo ello hay que sumarle una retahíla importante de títulos, los cuales son coronados por el entorchado de la Copa del Mundo de 2014. El vacío existente cuando alguien así decide colgar las botas es duro y, sobre todo, largo, por la gran escasez de futbolistas de ese nivel. Sin embargo, el Bayern de Múnich ha visto como, poco a poco, un chico construido a imagen y semejanza de Lahm ha ido asumiendo galones desde su más tierna juventud hasta ser un indiscutible en la banda derecha muniquesa a sus 23 años. Joshua Kimmich ya es irremplazable en Baviera.

Kimmich ha disputado 2.091 minutos en 24 partidos y esto responde a la categoría de jugador insustituible dentro del plantel bávaro.


Dentro de una primera mitad de temporada bastante complicada para un Bayern de Múnich capitaneado por el cuestionado Niko Kovac, la mejor de las noticias es el tremendo rendimiento del Joshua Kimmich. El joven alemán de 23 años ha disputado todos los minutos de las quince jornadas disputadas hasta la fecha de la competición doméstica, todos los segundos también de los seis partidos disputados en la fase de grupos de la Champions League y el encuentro de Supercopa alemana también por completo. Los únicos 69 minutos de la temporada que se ha perdido llegaron en el encuentro de segunda ronda de DFB Pokal, ya que la primera ronda la disputó como titular y sin ser sustituido. En total, Kimmich ha disputado 2.091 minutos en 24 partidos y esto responde a la categoría de jugador insustituible dentro del plantel bávaro. Encaramado en el lateral derecho es capaz de volcar gran parte del torrente ofensivo muniqués hacia su banda por la tremenda capacidad de generar peligro que posee. Sus llegadas, siempre autoritarias por banda hasta la línea de fondo, casi siempre suelen acabar con un envío certero, ya tenga oposición o no de un contrario. Contando con los jugadores que el Bayern posee para rematar dentro del área, el número de asistencias de Kimmich ha crecido exponencialmente.

La evolución como futbolista, aún en desarrollo, de Joshua Kimmich ha sido todo un ejemplo de cómo un jugador joven y con proyección debe gestionar sus comienzos. Salido de los equipos juveniles del RB Leipzig y Stuttgart, la primera temporada en la élite del jugador germano se desarrolló en 2. Bundesliga, en las filas del RB Leipzig. Allí supo lo que era la competición de más alto nivel por primera vez, dentro de un equipo que, al igual que él, progresaba a pasos avanzados para llegar a ser lo que es ahora. Como mediocentro o pivote en sus comienzos, Kimmich fue adquiriendo vastos conocimientos en cuanto a táctica y colocación centro del campo, a la vez de habilidades en anticipación y saber medir la jugada en cada momento. Esa gran temporada en 2. Bundesliga le permitió dar el salto al primer escalón internacional con el Bayern de Múnich. Allí le esperaba Pep Guardiola en la última temporada del entrenador catalán a bordo de la nave bávara. Sin embargo, una temporada fue suficiente para ir acumulando minutos muy valiosos con un gigante europeo que pronto le tocaría capitanear. Las ideas de Guardiola fueron asimiladas por un Kimmich que coincidió en el Bayern con las dos últimas campañas de un Lahm de leyenda y reinventado a las órdenes de Pep.

La progresión de Joshua Kimmich nunca ha dejado de crecer, siempre con más y más influencia en el juego llegando desde el costado derecho, habiendo rellenado un vacío que casi no llegó a existir.

La influencia del técnico, y más concretamente, del retirado capitán germano le pusieron la guinda a una ya magistral proyección como futbolista de Kimmich. Con Guardiola, Kimmich comenzó a desempeñar la labor de lateral derecho, pero fue con Carlo Ancelotti con quien consiguió afianzarse en esa posición de forma definitiva. En esa temporada 16/17 seguía entrando en el equipo de forma intermitente, pero solo se tuvo que esperar una campaña más para que el de Rottweil asumiera plenos galones en la banda derecha bávara, justo después de la retirada del rey de esa demarcación durante tantos años. A partir de ahí, la progresión de Joshua Kimmich nunca ha dejado de crecer, siempre con más y más influencia en el juego llegando desde el costado derecho, habiendo rellenado un vacío que casi no llegó a existir. El dorsal 32 sube y baja la banda derecha sin esfuerzo, pero sus capacidades técnicas hacen de él el futbolista más completo de uno de los clubes más laureados de Europa. Una corona que no le pesa con 23 años.

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