El insuficiente efecto Vinícius

Imanol Alguacil inició su segunda etapa al frente del banquillo de la Real Sociedad este sábado en un escenario de primer nivel. El Santiago Bernabéu como primer examen exigente ante la ambición de reconstruir un equipo que había perdido alegría, fluidez y brillantez. Su rival no venía con mejores sensaciones, metido en un dilema deportivo y social sobre qué proyecto se quiere construir y qué objetivos a corto plazo a nivel de juego y resultados se deben exigir a plantilla y entrenador. El resultado final, visto el desempeño de ambos equipos, no parece del todo coherente.

La Real Sociedad mejoró su tono en virtud al plan de Alguacil y su equilibrado sistema.

Qué mejor forma de iniciar una etapa que con un gol a los 90 segundos del primer partido. El incomprensible gesto de Casemiro dentro del área cometiendo penalti castigó al Real Madrid muy pronto y reforzó la idea de su rival. Alguacil, en su primer once, ya nos dio muestras de lo que pretende hacer en San Sebastián. Formó con un 4-3-3 muy equilibrado principalmente por un trío de centrocampistas que reunió recorrido y calidad en el pase, ambas virtudes fundamentales según se desarrolló el encuentro. Illarramendi fue el mediocentro sobre el que giraba el resto del equipo y Zurutuza a su derecha y un imperial Merino a la izquierda trabajaron con tesón para cerrar líneas de pase a los medios blancos y ayudar a su defensa a defender de cara. Con balón, supieron participar en salida junto a unos muy correctos Diego Llorente y Héctor Moreno, los centrales que eligió el técnico guipuzcoano. Aunque si bien es cierto que un gran porcentaje de sus intervenciones fueron en campo propio, el valor de Zurutuza y Merino para sujetar al equipo a través de mantener la posesión fue clave a la hora de salvar el resultado ante un cada vez más desordenado Madrid. Sin embargo, no fueron capaces de superar la medular madridista para asistir con continuidad a sus delanteros, que solo al contraataque, y en el último tercio de partido, supieron llegar al área de Courtois.

Probablemente esta fase ofensiva haya sido la más deficitaria en esta temporada de la Real Sociedad. La baja forma de Willian José y la falta de filo en el resto de atacantes lastraban al conjunto txuri-urdin a la hora de intimidar a la defensa rival. Alguacil propuso en el Bernabéu dos extremos junto al atacante brasileño para dar amplitud al sistema y verticalidad a los ataques. En pocas ocasiones la Real fue capaz de ponerles en ventaja a través del juego, pero tanto Mikel Oyarzabal como Adnan Januzaj se mostraron autosuficientes para girar al defensa rival y aportar determinación, algo que se antoja vital para que un proyecto como este tenga vuelo.

El juego del Madrid le acercó al gol pero le volvió a faltar determinación y remate.

Aun con una mejora palpable en sus prestaciones, la Real Sociedad se vio superada con frecuencia durante el encuentro. El Madrid conseguía esquivar su presión y darle cierto ritmo a la circulación. Usó bien ambas bandas, tanto la derecha con unos insistentes Lucas Vázquez y Dani Carvajal como la izquierda con unos creativos Marcelo Vieira y Vinícius Júnior. Mención especial para el extremo brasileño, que cuajó su mejor partido desde su llegada a la capital española. A través del regate y de sus abrasadoras arrancadas generó mucho desequilibrio por su carril, siendo incisivo y vertical y amenazando con disparos y asistencias. Le faltó acertar con el último gesto, pero es de destacar cómo su equipo lo fue buscando con cada vez más frecuencia al percibir que por ahí se podría abrir la llave de la portería de Rulli. Una portería que el arquero argentino consiguió mantener a cero, en otra prueba más de que a este Madrid marcar un gol le cuesta un mundo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *