Balón en Profundidad

Fútbol hasta la línea de gol

Equipos

Cimentados desde la moral

La psicología también tiene su peso en el mundo del fútbol. En la dinámica de un equipo y en un vestuario el buen ambiente, el positivismo y la moral alta son factores que suman un plus a la hora de salir a competir un partido. Sin embargo, cuando las cosas van mal y la dinámica se vuelve poco a poco en tu contra, el peso de los resultados se carga sobre los hombros de los futbolistas y cuerpo técnico como una losa. Todos quieren revertir la situación, y cuanto antes, pero esa ansiedad por la inmediatez hace que se cometan errores que en momentos de confianza serían impensables. Algo así parece sucederle a un Villarreal que encara ya la segunda etapa de Javi Calleja en el banquillo.

Desde la vuelta del madrileño, con cambio de sistema incluido, el submarino amarillo ha logrado evitar la derrota en los tres encuentros que ha disputado. Dos empates y una victoria, esta en su último duelo, el jueves en tierras lusas. Y es que el Villarreal no vencía desde el pasado mes de diciembre, hacía exactamente dos meses y un día de su última victoria, precisamente, también en la Europa Leauge ante el Spartak de Moscú en La Cerámica. Más lejos hay que remontarse en el caso de La Liga, donde no obtenía los tres puntos desde su triunfo ante el Betis a finales de noviembre y, más concretamente jugando a domicilio, no vencía desde el lejano mes de septiembre al derrotar al Athletic en San Mamés.

Dos meses ha tardado el Villarreal en reencontrarse con la victoria.


La dinámica no era buena, pero si algo tenemos todos claro es que plantilla hay para mucho más de lo que está dando. Esta victoria no supone ningún punto más en liga, donde su situación pende de un hilo, situándose en puestos de descenso (19º a cuatro puntos de la salvación) y con el tiempo y las jornadas jugando en su contra, pero puede suponer un bálsamo de cara a la moral del equipo, punto clave para tratar de recuperar la confianza y los resultados. Si bien es cierto que el nuevo dibujo con línea de tres atrás trata de paliar una de las principales carencias del conjunto groguet como es su falta de solidez en área propia, y además manteniendo la dupla de puntas para tratar de revertir su indeterminación en la contraria con un mayor peso del juego exterior a través de los carrileros, aún es pronto para dictaminar si el cambio ha sido ya un punto de inflexión para los castellonenses.

Sin embargo, sí podemos afirmar que ha habido cosas positivas desde el cambio a los tres centrales, empezando por esa solidez atrás que ya comienza a verse cimentada. Dos son los partidos consecutivos que suma ya dejando la portería a cero de los tres que ha disputado, aunque en el primer envite ante el Espanyol los errores atrás volvieron a penalizar a un cuadro groguet que se quedó con esa sensación de tener la miel en los labios, algo poco productivo en su situación anímica actual. Ha sido la Europa League, con ese factor de ser una competición diferente en cuanto a aspiraciones, la que ha vuelto a meter al Villarreal en la senda de la victoria. Quizás esa falta de ansiedad y de presión que viven en la segunda competición continental ha facilitado que el submarino amarillo se mostrase más liberado, más capacitado. Además, su rival en frente no pasa precisamente por un buen momento en todo esto que rodea a lo mental, pues los conflictos y el ambiente que se vive actualmente en el seno del Sporting CP es algo digno de película. Presidente, afición, técnicos, jugadores.. no hay un motivo para la felicidad en la parcela verdiblanca de Lisboa a día de hoy.

Y en ese contexto el Villarreal encontró la excusa perfecta para darse un bálsamo en forma de victoria. Una victoria que se seguirá esperando de forma ansiosa ahora que la mente vuelve a trasladarse a la competición liguera, y con un rival tan duro en frente como es el Sevilla de Pablo Machín, pero el club groguet deberá dejar fuera esos pensamientos negativos y construir desde una victoria en Lisboa que puede ser el punto de partida a una remontada que por plantilla y calidad ya se le viene presuponiendo desde hace tiempo.

El partido en Lisboa permitió experimentar a Javi Calleja.


Calleja además pudo probar cosas en el duelo ante los lusos, con Gaspar ocupando el rol de carrilero y Samu Chukwueze por delante, en una función de media punta con bastante libertad, pero partiendo generalmente desde el costado diestro, siendo una vez más el jugador más activo y desequilibrante del Villarreal, aquel que aporta algo diferente. Por el otro costado, con tendencia absolutamente más interior, estaba Fornals, dejando el carril libre a las incorporaciones del siempre incisivo Pedraza. Estos dos nombres, Pedraza y Samu, deben ser fundamentales para dar esa amplitud que siempre faltó en el famoso rombo de Calleja, y si los cimientos del madrileño continúan surtiendo efecto, manteniendo una red de seguridad atrás, y estos dos jugadores son capaces de aprovechar las jugadas que lancen desde el interior hombres como Cazorla, Fornals o Iborra, el conjunto groguet tendrá ya mucho ganado. Por detrás de los mediapuntas, en el doble pivote, Calleja entendió que ese escalón es crucial para dotar de solidez a su defensa, por ello probó, al margen de Manu Trigueros, a hombres de un perfil diferente a Iborra, que venía siendo el habitual; Javi Fuego y Cáseres, dos jugadores con un corte distinto pero que vienen a aportar el equilibrio que el Villarreal demanda en esa línea. Por último, y no menos importante, queda por recuperar esa acción final, donde aún se espera a Gerard Moreno y donde Toko Ekambi aún tiene que explotar en lo que sería la guinda para que el pastel amarillo termine por afianzarse, al fin, tras siete meses de competición.

DEJA UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *