Balón en Profundidad

Fútbol hasta la línea de gol

Partidos

Dos dinámicas contrapuestas

Muchas veces hemos destacado aquí la importancia del aspecto mental, del estado anímico, en el desempeño de un futbolista en concreto, pero también de un colectivo. A veces, cuando algo sale mal, parece que viene seguido de un nuevo error, un nuevo traspiés. Que siempre, tras la tormenta llega la calma, pero a veces la travesía por el primer escenario es demasiado dura. Algo así viven todos los equipos a lo largo de una temporada que por momentos parece interminable. Y esos son estadios por los que han pasado tanto Athletic Club como Atlético de Madrid.

Sin embargo, ambos se encontraron en la catedral del fútbol español en momentos anímicos y de juego muy diferenciados. Los bilbaínos han recuperado su esencia más pura, su estilo y modelo de juego tan reconocibles y marcados por su guía sobre el césped; Gaizka Garitano. Mientras, el Atlético vive con Simeone uno de sus momentos más amargos, despidiéndose prácticamente de cada objetivo, a cada cual más ambicioso, en apenas dos semanas de competición. Primero hubo que decir adiós anticipadamente al sueño europeo tras la dura remontada en Turín, cuando el viento soplaba a favor y a la afición le brillaban los ojos con la posibilidad de levantar la Champions en el Metropolitano, algo que hizo aún más difícil la caída. Ahora, tras caer en San Mamés, parece que la distancia con un FC Barcelona -y un Leo Messi- intratables parezca insalvable.

En apenas una semana el Atlético ha visto caer por la borda sus opciones en las dos competiciones más importantes de la temporada.


Simeone apostó por tocar algunas de sus piezas, buscando seguramente revertir la imagen mostrada en tierras italianas y meter presión a sus inmediatos rivales en la lucha por los puestos de cabeza en la clasificación liguera. Sin embargo, el plan no le salió como quería, y es que el Atlético, con Griezmann más echado al costado diestro y Koke al zurdo y con una doble punta formada por Diego Costa y Morata, volvió a mostrarse apático en campo contrario. Los colchoneros no fueron capaces de hacer temblar los sólidos cimientos que Garitano ha construido desde su defensa, siendo el Athletic un equipo muy sólido y compacto, consciente de las virtudes de su rival y que no se dejó sorprender por la nueva disposición del Atleti, no desde el dibujo en sí, pero sí por la posición de figuras clave como la de Antoine.

El Athletic, que se encuentra de nuevo desde el trabajo de Raúl García, el pie cada vez más atinado esta temporada de Iñaki Williams y la constante movilidad de un Muniain que, esta vez sí, partió más desde posiciones exteriores, aunque con la gran libertad que el entrenador vizcaíno siempre le ha dado. El centro lateral y la verticalidad, dos de las claves de este renovado Athletic, fueron de nuevo argumentos más que suficientes en ataque que sumar a su solidez atrás para darle una nueva victoria a los leones, que ya rugen cerca de los puestos europeos, algo que parecía demasiado lejano en la infructuosa etapa inicial con el Toto Berizzo al frente.

Garitano simplificó el plan, devolvió su identidad al Athletic, y el equipo está respondiendo con resultados.


Esta seguridad en sus creencias, sumada a una dinámica positiva en la que todo parece ir de cara, el conjunto vasco logró superar a su rival, un Atlético que con todo ello revertido, fue un equipo apagado, con los brazos abajo prácticamente desde antes de empezar a rodar el balón. Y, al final, estas dinámicas contrapuestas pesaron demasiado y se impusieron en un partido que se llevó el que más creía que podía ganarlo.

DEJA UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *