Leo Messi mandó en el Villamarín

El FC Barcelona consiguió la victoria en su visita al Benito Villamarín. Con la derrota del Atlético de Madrid, los tres puntos eran obligatorios. La Liga Santander podía ponerse muy a favor para los azulgrana. Y ocurrió. Delante ni más ni menos que el Real Betis Balompié, el único equipo que ha conseguido ganar en el Camp Nou esta temporada. Con la mente puesta en aquel 3-4, Ernesto Valverde salió muy reforzado del encuentro de la jornada 28, pues demostró que pese a no ser un técnico vistoso, su pragmatismo y orden a la hora de plantear los partidos valen oro. En la otra área, Quique Setién levanta todavía más dudas. El cántabro sigue demostrando un inmovilismo preocupante y el equipo sigue sin obtener la regularidad necesaria para entrar a Europa.

En clave Barça, muchas dudas con la alineación de inicio. La gran pregunta: ¿Por qué Arturo Vidal y no Coutinho? Tomando como referencia el partido de ida, donde los béticos sorprendieron con una presión asfixiante, este pequeño cambio permitía partir con un centro del campo mucho más físico. Una variante que no solamente permitió protegerse de jugadores como Lo Celso o Canales, sino también llegar desde segunda línea a la meta defendida por Pau López. Por su parte, la propuesta de Setién no varió del guion habitual.

La presión elevada, al igual que en la ida, marcó una de las claves del encuentro.


Con el partido en juego, los de Valverde consiguieron dominar al Betis con sus mismas armas. Si en la Ciudad Condal fueron los verdiblancos quiénes ahogaron a su rival en la salida de balón, esta vez se giraron las tornas. Al apretar tan arriba, los locales no supieron encontrar alternativas para sacar cómodamente el esférico. Al tener tapadas las vías de Mandi, Canales y Lo Celso, la única opción era construir a partir de Carvalho, un futbolista más lento y con menos calidad para sacarla desde atrás que sus compañeros. Jugar en largo tampoco salió bien, por lo que se empezaron a ver excesivas pérdidas en zonas muy peligrosas.

Una de las notas positivas fue Tello. El ex canterano del Barcelona incidió con mucho peligro por banda izquierda. Los golpes en Europa y en la Copa del Rey han hecho mucho daño a una plantilla que se ve incapaz de levantarse a nivel anímico y futbolístico, pero el extremo no quiso ser igual y se reveló ante esta situación siendo el mejor de su equipo. Mientras, Quique Setién sigue sin modificar su plan inicial. En el recuerdo quedó el cambio de hace un año, cuando el Betis comenzó a apostar por su sistema actual con tres centrales que le sirvió para obtener el billete de vuelta al Viejo Continente.

Más allá de sistemas o planteamientos estaba uno que escapa a todo análisis: Leo Messi.


Y es que, el Real Betis Balompié, sumido en el inmovilismo, vio cómo el fútbol hacía el resto. Cuando el equipo mejor estuvo sobre el verde, llegó un Leo Messi que se quiso erigir como rey del Villamarín. Con su tranquilidad habitual y su mirada instintiva, el argentino clavó sus ojos en la escuadra derecha de Pau López para abrir un marcador que nunca volvería a ir en favor de los verdiblancos. Con el 1-4 final en el electrónico, la afición bética coreó el nombre del astro que nos hace amar este deporte. El ’10’ lo volvió a hacer, instaurando la absoluta normalidad en sus diabluras, la misma que nos hace tener la certeza de que no será la última. En los meses que quedan, el show de Leo solo acaba de empezar.

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