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Fútbol hasta la línea de gol

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Noche de estreno

No sé exactamente qué tiene aquello de poder ver jugadores nuevos. Esos futbolistas que esperas que te sorprendan, para que te lleves el recuerdo y lo puedas visitar cada vez que tengas oportunidad de verlo en acción de nuevo. Esa capacidad para poder conectar con la novedad, en un deporte que nos recuerda también que todo tiene un tiempo, un momento y que todo cambiará en algún momento. En contexto Barça, ver canteranos debutar con el primer equipo significa poner un ladrillo más a la relación que une a la entidad azulgrana con sus equipos filiales. Hoy, tras el poco brillo del juego ante el Huesca, parece que todo se ha de centrar en analizar el desempeño de los jugadores que tomaron parte por primera vez en la competición liguera. Moussa Wagué, Riqui Puig y Jean-Clair Todibo fueron los protagonistas en la noche de estreno en El Alcoraz.

El partido ya tenía desde el inicio aroma a rotaciones. El golpe que sufrió Messi ante el Manchester United parecía dejar claro que el astro argentino (y unos cuantos más) debería parar en LaLiga para poder hacer frente a la parte vital de la temporada. En frente estaría el Huesca, un equipo que sigue luchando por mantenerse en la máxima competición nacional y que tenía la oportunidad de meter mano a un líder que aprovechaba la visita a la localidad aragonesa para rotar a sus estrellas. El partido tomó un halo de importancia creciente en clave culé, al saber el sistema utilizado (un novedoso 3-5-2) y que entre los jugadores que saldrían de inicio estarían tres grandes promesas del equipo barcelonista. En ese dibujo táctico con tres centrales, Todibo se estrenaría como central derecho, acompañado por Umtiti y Murillo. En el caso de Puig, acompañaría a otro canterano, Aleñá, en el mediocampo, por delante de Arturo Vidal, que sería el pivote culé. Las bandas eran propiedad de Malcom por la izquierda y de Wagué, jugador del filial del Barcelona, por la derecha. En este equipo repleto de novedades, los ojos estarían siempre encima de los “nuevos” en el once del Barça.

El defensa central francés, Todibo, quizá fue el mejor parado en el debut, con un excelente desempeño en los noventa minutos, demostrando que el desembolso azulgrana al Toulouse estaba más que justificado con un jugador que, a sus 19 años, demuestra mucha más madurez en el juego de la que se puede esperar de un futbolista de su edad. Criterio al corte, un físico portentoso y una gran capacidad para relacionarse entre sus compañeros lo hicieron, sin duda, en el triunfador de una tarde sin demasiadas florituras y en la que su participación fue básica para que las llegadas oscenses se minimizaran al máximo.

El FC Barcelona hizo del balón su aliado y consiguió que, cada uno a su manera, los nuevos figurantes de este Barça dieran un paso más en su crecimiento y en su proceso de aclimatación a la competición y al equipo.


También en la defensa, pero en un rol más liberado, el carril derecho consiguió ser más que correcto a los mandos del senegalés Wagué. Con una potencia física muy llamativa y con una gran capacidad para estar presente en las acciones ofensivas, el único ‘pero’ para el joven canterano tuvo que ver con la novedad en cuanto al sistema, con situaciones en las que sus dudas a la hora de apoyar a la defensa, conservar la posición o aportar en ataque fueron, en ocasiones, demasiado evidentes. No obstante, fue un problema que se vio en ambas bandas, por lo que se puede entender que no estuvieran tan automatizados aquellos movimientos necesarios para que los carriles del 3-5-2 pudieran destacar a pleno rendimiento.

En el caso de Riqui Puig y hablando de una posición tan importante en el FC Barcelona como la del mediocampista, el jugador catalán demostró sus altas capacidades, con un manejo del balón exquisito (a pesar de algunas pérdidas) y el arrojo suficiente para intentar, con su habilidad, crear oportunidades mediante balones arriesgados que rompieran líneas, llegando incluso a generar una de las mejores ocasiones del partido sirviendo un magnifico pase a Ousmane Dembélé. A pesar de que no fue el más llamativo de los debutantes, sin duda su talento está muy patente entre los aficionados, esperando que sea habitual del primer equipo en muy poco tiempo.

En un partido sin goles, en casa de un equipo como el Huesca, fiel a la intención de sumar todos los puntos posibles ante todos sus rivales y esquivar el drama del descenso, el FC Barcelona hizo del balón su aliado y consiguió que, cada uno a su manera, los nuevos figurantes de este Barça dieran un paso más en su crecimiento y en su proceso de aclimatación a la competición y al equipo, con la certeza de que sus minutos irán aumentando y con la necesidad de seguir alimentando esos argumentos que, para quienes disfrutamos de ese sentimiento tan humano como la ilusión por la novedad, podamos seguir haciéndolo cada año, con caras nuevas en otras noches de estreno, en nuevos escenarios.

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