Salid y disfrutad

Cuando uno alcanza cierta edad siempre mira con añoranza y anhelo los tiempos pasados. Conforme pasan los años, la juventud nos abandona reduciendo esa picardía tan propia y aumentando las responsabilidades. Esa insensatez de creerse por encima de cualquier autoridad y tomar por propio todo lugar. Uno mira este Ajax y ve reflejado en ese conjunto de futbolistas todo lo que la juventud puede evocar. Hace falta sentir que tienes el mundo a tus pies y algo de descaro para jugar al fútbol –con todo lo que esa expresión aglutina– en casa de equipos construidos a base de historia como el Bayern de Múnich, el Real Madrid o la Juventus de Turín. Solo una banda de recreo es capaz de divertirse jugando, sin mostrar miedo alguno a las represalias de estar siempre buscando un gol más, independientemente del resultado. Uno mira este Ajax y sonríe, por ver reflejada su juventud en esos jugadores, en esa insensatez, en ese poco respeto por sus mayores… Ellos saltan al campo y disfrutan, como decía Johan Cruyff. Tomando el juego como lo que es, han echado abajo todas las barreras que hasta el momento la máxima competición de clubes les ha colocado.

Maximiliano Allegri no podía estar muy tranquilo. El encuentro de ida en Ámsterdam se había cerrado con un 1-1 que favorecía a los suyos, pero en sensaciones el conjunto de ten Hag había sido superior. El Santiago Bernabéu ya asistió a la redención del Ajax después de un encuentro en el Johan Cruyff Arenna con un guion muy similar. El técnico de la Vecchia Signora dispuso un equipo rocoso en el centro del campo, con Can y Matuidi de interiores y arriba sin una referencia al uso. Mandzukic fue baja en la tripleta ofensiva, que estuvo copada por Ronaldo, Dybala y Bernardeschi. El encuentro estuvo controlado férreamente por la Juventus durante los primeros tramos y casi toda la primera mitad. Ronaldo caía hacia la punta y Sandro y Matuidi descolgándose se dejaban ver mucho por el costado izquierdo. Como hicieran contra el Atleti, el conjunto bianconero trató de cargar con centros laterales ante la imposibilidad de llegar por dentro. Fue precisamente en un balón desde la esquina donde se gestó el primer gol. Ronaldo se libró de De Ligt y pudo rematar a placer tras un aclarado en el área.

“Al principio fue una lucha, pero estuvimos bien en el plano organizativo. Sobrevivimos a la tormenta y después no les permitimos casi nada”
Erik ten Hag


El gol no modificaba en exceso los planes del conjunto neerlandés. Sin embargo, las sensaciones no estaban siendo tan buenas como en Ámsterdam. Ten Hag tuvo que retirar a Mazraoui por lesión. El marroquí ocupó el carril izquierdo paliando la sensible baja por acumulación de amonestaciones de Tagliafico. Veltman se encargó del costado derecho con gran eficiencia. El Ajax encontró mucho tráfico en la zona central y se cometieron varios errores en salida de balón que le otorgaron el dominio al conjunto de Turín, a la vez que minó ciertamente la confianza con balón de los de ten Hag. Pese a formar con tres mediocentros al uso, Dybala asumía constantemente tareas en el centro del campo, por lo que la Juventus casi siempre presentaba cuatro efectivos en la zona ancha. El Ajax no consiguió llegar con claridad a la portería defendida por Szczesny. Paulatinamente sí que consiguió trenzar algunas jugadas en campo rival que mostraron las costuras de la defensa local, pero no inquietaron en exceso. La eliminatoria tuvo su punto clave cuando, tan solo unos minutos después del gol del Ronaldo, Donny Van de Beek se encontró con un balón dentro del área que consiguió alojar en el fondo de la portería demostrando, una vez más, su tremenda eficiencia de cara a portería.

Paulo Dybala no volvió a saltar al campo en la segunda parte. Allegri lo sustituyó dando entrada a Moise Kean. De esta forma, el conjunto bianconero, asumiendo que debía anotar para no complicarse más la eliminatoria, pasaba a disponer de una referencia clara arriba. Sin embargo, el centro del campo de la Vecchia Signora ya no contó con las ayudas que Dybala ofrecía en la primera mitad. Así pues, el Ajax dispuso de una mayor presencia en la zona ancha por mera superioridad. Esto, en conjunción con la ausencia de un engranaje que conectara con el ataque local, declinó la eliminatoria a favor de los neerlandeses. Después de haber demostrado en el primer tiempo una gran eficiencia defensiva, que era lo que se le podría reclamar al conjunto de Ámsterdam, llegó el turno de la sinfonía. Como si de un metrónomo marcando el ritmo de cualquier melodía se tratara, De Jong asumió el tempo del partido. Ziyech y Neres se asociaron siempre por dentro y por fuera buscando la superioridad y Tadic hizo de enganche dentro de un torrente futbolístico que pilló a pie cambiado a la Juventus.

“En la segunda mitad, el Ajax mereció ampliamente pasar de ronda”
Max Allegri


El conjunto de Allegri no estaba preparado para defender a un conjunto tan descarado, que descosió como quiso y de mil formas una defensa experimentada, aunque con la baja de un hombre importante como Chiellini. Después de haber salvado hasta en dos ocasiones clarísimas a los suyos, Szczesny no pudo ni rozar el remate de De Ligt a la salida de un córner fantásticamente golpeado por Shone. El capitán neerlandés se elevó por encima de Rugani y Sandro para ajusticiar a un rival muy superior en todo, menos en fútbol. Lejos de conservar un resultado genial que obligaba a la Juventus a marcar dos goles para obtener la clasificación, la banda de Ámsterdam seguía volcada sobre la portería contraria. Una insensatez que pudo costar cara, pero que responde plenamente a la forma de entender este juego: disfrutar. Esta vez, el fútbol fue justo y el equipo que más se acercó a su esencia salió victorioso. En Turín, en una ciudad donde se han visto leyendas correr por el verde, un grupo de jóvenes mostró que, en una época regida por otras normas, el fútbol sigue presentando como esencia jugarlo.

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