Balón en Profundidad

Fútbol hasta la línea de gol

Partidos

Mucho Eintracht mientras duró Kostic

Eintracht Frankfurt y Chelsea cerraron con tablas la ida de semifinales de la Europa League en un encuentro en el que ambos conjuntos mostraron diferente nivel de ambición para con el envite. El equipo local jugó los 90 minutos llevando al límite su esfuerzo y prestaciones mientras su rival dejó en el banquillo en el inicio a su gran estrella, el belga Eden Hazard. Aunque en la primera media hora el Eintracht sí consiguió ser superior sobre el campo, ciertas piezas comenzaron a bajar el pistón facilitando que el Chelsea tomara el mando y terminara cercando con mayor frecuencia el área de Kevin Trapp mientras los alemanes fueron pisando menos tiempo el campo inglés.

Kostic fue una amenaza a la derecha de Jorginho que el Chelsea tuvo problemas para detectar y frenar.

 

Adolf Hütter planteó un sistema con tres centrales con el que buscaba dar salida al juego por fuera. Por derecha, Danny da Costa fue una constante amenaza a través de su insistencia y su potente físico, aunque con una irregular toma de decisiones al acercarse al área rival. En el otro costado el serbio Filip Kostic constituyó un termómetro fiable del desempeño global de su conjunto durante todo el partido. En los primeros compases alzó mucho su posición siendo escoltado por Simon Falette y llegó a ocupar posiciones interiores desde donde recibía, giraba y gestionaba la posesión en campo contrario con profundas transiciones. La medular se la repartían Gelson Fernandes y un incombustible Sebastian Rode, encargados de cubrir muchos metros con la intención de cortocircuitar el sistema de Maurizio Sarri y de controlar el ritmo del partido. Junto a ellos, un muy serio Makoto Hasebe que supo mantener la pelota en momentos puntuales y evitar pérdidas de balón ante los incisivos jugadores blue que rondaban su zona.

Conforme avanzaba el encuentro, el dominio fue cambiando de bando. Kostic dejó de tocar por dentro, por lo que se empobreció el juego local y se aisló a Luka Jovic en punta. Mientras, el Chelsea fue cogiendo un aire que le costó sostener en base a una configuración en mediocampo que le dificultaba controlar la posesión. Jorginho y David Luiz gestionaban la salida pero la distancia entre ellos y los interiores Kanté y Loftus-Cheek era demasiado amplia como para que pudieran tejer determinadas asociaciones. Conforme el Eintracht fue perdiendo capacidad de salida, los de Sarri comenzaron a encontrar vías para llegar al tercio final de campo sobre todo gracias a la verticalidad de sus piezas. Loftus-Cheek en el interior izquierdo siempre jugó vertical y el trío atacante no invitaba a otra cosa. Pedro y Willian fueron agresivos al recibir el balón y Olivier Giroud fue una vez más referencia para el juego directo.

A través de la aceleración en el tercio final, el Chelsea se fue imponiendo en el encuentro.

 

En el tramo final de partido el ritmo se mantuvo bajo. Hazard salió para tratar de marcar la diferencia que pusiera por delante a los de Londres en la eliminatoria, pero no consiguió generar juego suficiente para que la defensa local sufriera para sacar el balón de su área. Sí logró el Chelsea amarrar la pelota para enfriar los minutos finales, algo que al equipo de Frankfurt no le interesaba en absoluto, y así lo demostró a través del impresionante despliegue de piezas como Rode y a los intentos individuales de Kostic o Paciencia que buscaron asestar un golpe a última hora que no llegó y que emplaza el desenlace final al próximo jueves en Stamford Bridge.

¿Algo que añadir?