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Fútbol hasta la línea de gol

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Ünal y Guardiola se van encontrando

La Liga Santander está más igualada que nunca en todas sus luchas, salvo en la del ganador, que ha quedado claro que es el Barcelona. La supervivencia en la parte baja de la tabla se está convirtiendo en una lucha encarnizada entre muchos equipos, dejando ya descendidos a Huesca y Rayo Vallecano. El Real Valladolid de Sergio González ha demostrado ser uno de los conjuntos más trabajados de la categoría debido a que siguen en la pelea pese a ser de los equipos con menos calidad individual de Primera. Los blanquivioletas han salido del descenso esta jornada tras vencer al Athletic por la mínima, en otro partido sin gol de sus delanteros centro Enes Ünal y Sergi Guardiola. Sin embargo, la tendencia ascendente del rendimiento de ambos provoca ilusión y esperanza de cara a las dos finales restantes.

El turco se empieza a parecer al que fichó el Villarreal.

 

El Villarreal se fijó en el verano de 2017 en un joven goleador turco que pertenecía al Manchester City, pero que marcaba a pares en el Twente holandés. Enes Ünal llegó a España por una cifra cercana a los 15 millones, pero pronto empezó el baile de cesiones por su escaso rendimiento y adaptación. Hasta este verano, que llegó a préstamo al Pucela de Sergio. También estaban Duje Cop y Óscar Plano, pero ninguno de los tres estaba demostrando dotes de killer en punta, y el técnico del Valladolid estaba cambiando mucho su once en busca de gol.

Sin embargo, y sin alcanzar aún su olfato goleador, el delantero centro turco está entendiendo cada vez mejor lo que su equipo necesita de él. Si marcase los goles que debería -lleva solo cinco- se hablaría de uno de los delanteros del momento, pero al no hacerlo, su trabajo queda bastante eclipsado, quizás con razón, o no. Se podría decir que es el típico jugador que va más allá de las estadísticas. Se ha convertido en pilar fundamental del juego aéreo del equipo, a la vez que está sabiendo aguantar el balón para permitir al bloque salir de atrás, y también buscar y sacar faltas en momentos y sitios importantes. Está rascando, y mucho, para su equipo, realizando un trabajo sucio poco recompensado. Su encuentro ante el Athletic es realmente bueno hasta que el Valladolid se mete en área propia empujado por el ímpetu del cuadro rojiblanco. Realiza incansables carreras en contras y presión, saca faltas clave y produce ocasiones realmente claras aunque no logra materializarlas.

Guardiola se asocia cada vez mejor.

 

El problema del gol del Pucela quiso solventarse en enero con la llegada de Sergi Guardiola del Getafe, donde estaba siendo eclipsado por el tridente del momento en España: Jorge Molina, Jaime Mata y Ángel Rodríguez. Desde el primer momento se le vio cómodo e importante para subir el rendimiento ofensivo del equipo, pero no terminó de asentarse con goles y bajó prestaciones. Solo ha marcado dos tantos y ha errado ocasiones clamorosas, incluido de penalti, pero parece que tras el bajón está entendiendo poco a poco cómo acercar a la victoria al Valladolid con su fútbol.

Ante los bilbaínos, al igual que su compañero de ataque, supo desesperar a la defensa rojiblanca con trabajo sucio, trabajo solidario. El hundimiento de las líneas blanquivioletas quitó protagonismo al ataque y a partir de ese momento tuvo que que trabajar mucho más atrás y siempre sin posesión del esférico. Pero parece ser que así son válidos para el equipo. Sin embargo, la falta de gol es evidente -lleva 2 goles- y lastra mucho al Valladolid. Solo la aparición de goleadores de segunda línea permite que el trabajo ‘sucio’ y solidario sin gol de los dos hombres de ataque del Valladolid resulte positivo. En este caso, el canterano Waldo se aprovechó del marcaje férreo de la defensa del Athletic sobre los puntas para abrirse hueco y quitar las telarañas de la escuadra de la portería de Iago Herrerín. Si sigue adelante con su proyección anotadora, permitirá a la delantera menos goleadora de La Liga seguir adelante con su particular trabajo: ayudar al equipo sin goles, intentando encontrarse a sí mismos para marcarlos.

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