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Harry Kane citado para la historia

Poca ocasión sea más especial para un futbolista que la de poder disputar una final de Champions League. Más aún si esta es la primera. La inolvidable. Sea cual sea el resultado, el aficionado spur no podrá borrar de su memoria ese 1 de junio de 2019 en un abarrotado Metropolitano madrileño. Y, como es lógico, todo jugador disponible querrá dar el máximo ante una situación histórica. Por ello, aunque sea entre algodones, Harry Kane no quiere perderse el momento más importante en la historia de su club.

El delantero inglés sufrió una aparatosa lesión en el encuentro de ida de los cuartos de final de la presente Champions ante el Manchester City. Justo el día que inauguraban un reluciente y espectacular feudo. Un nuevo templo para el fútbol en Londres que enmudeció cuando vio a su estrella abandonar el campo con una severa cojera. Cara de preocupación compartida con un Mauricio Pochettino que sin esperar ningún examen médico ya se hacía a la idea de la gravedad del asunto. Desde entonces el Tottenham ha ido superando escollos, saltando barreras y derribando muros hasta estar presente aquí; con la Copa de Europa presidiendo las calles de Madrid.

Sin su nueve fijo, Pochettino, que es de los muy intervencionistas, ha ido buscando soluciones bajo diferentes esquemas. Tanto con un falso nueve y dos mediapuntas escoltando, como acompañándolo de un punta fijo así como jugando solo con un delantero más próximo al perfil de Kane. Y lo cierto es que toda solución le salió de cara al argentino. Sin el inglés arriba, tanto Son (vuelta de cuartos en el Etihad), como Moura (vuelta de semifinales en Ámsterdam) como el propio Llorente (en sendos encuentros), ya sea juntos o por separado, encontraron su momento para ser decisivos. Ahora, ante el Liverpool y con la certeza de que Kane «será importante en la final» en palabras del propio Pochettino, solo cabe la duda de qué plan tiene reservado el argentino para con el inglés.

Sin Harry Kane, Pochettino dibujó varios escenarios en los que cada recambio tuvo su momento. Con él recuperado revolotea la duda de su rol de cara a la final.


Lo cierto es que la situación no es ideal, puesto que Kane no parece estar listo para el global de los noventa minutos. Una situación que sugestiona la decisión de Pochettino, pudiendo arriesgarse a sacarlo de inicio -como hiciera Simeone con Costa en aquella fatídica tarde en Lisboa para los colchoneros- o reservarlo para una media hora larga donde el contexto de partido y el resultado son una incógnita total. Sea como fuere, el papel de Kane en dicha final estaría totalmente marcado; o bien atacar el flanco débil de la zaga del Liverpool buscando a Matip, tomando como ejemplo la exhibición de Luis Suárez en el Camp Nou ante los reds, o bien ir directamente al enfrentamiento cuerpo a cuerpo con su bastión principal, Virgil Van Dijk, para que un segundo hombre ataque los espacios con verticalidad cual cuchillo caliente en mantequilla, fórmula exprimida a la perfección por los Spurs en Ámsterdam con Llorente y Moura frente a De Ligt y Blind.

La decisión desde el sistema, más allá de la titularidad o no de Kane, será harta compleja para Pochettino pensando especialmente en sus opciones ofensivas. El Liverpool, como ya se ha comentado en multitud de ocasiones, ya no es solo Rock ‘n Roll. Sí, Klopp sigue al frente, y su sello es profundo e imborrable, pero este Liverpool ahora también domina muchos más registros. Y no solo eso, su acierto en materia de fichajes le hacen mucho más sólido y solvente. A la evidente mejora defensiva red desde Alisson y Van Dijk, también hay que sumarle el equilibrio que aporta un hombre unos metros por delante; Fabinho. Con el brasileño como comandante desde el pivote y Henderson encontrando su sitio en el interior, la medular red toma una relevancia de la que el año pasado adolecía. Y esto, aunque no lo parezca en un primer vitazo, es clave para entender la decisión de Pochettino respecto a su delantera.

La batalla por el centro del campo condiciona la elección de nombres de Pochettino tanto en la medular como en la parcela ofensiva.


Si bien el papel de los laterales y los extremos de ambos equipos será de suma importancia en la final, el peso del centro del campo tanto en el dominio de los momentos (y ritmo) de partido como de los espacios será crucial para ambos conjuntos. Pochettino, que seguramente apueste de inicio por un doble pivote, debe optar por asegurarse el equilibrio de fuerzas en esa zona del campo para impedir que los de Jürgen Klopp puedan manejar el ritmo del partido a su antojo, y eso repercutirá directamente en su elección arriba. Si suma un hombre más al doble pivote o puebla la zona de mediapuntas, condicionará su decisión directamente a un único punta, donde, si Harry Kane no está disponible de inicio, la opción de Heung-Min Son tomaría mucha fuerza para colocarse como falso nueve con la clara instrucción de sacar de sitio a Van Dijk a partir de sus constantes movimientos dentro-fuera. Esta opción de un único punta, condicionada por la influencia del juego en el centro del campo, parece ser la más verosímil por parte del argentino de cara al inicio de la final.

Sea como fuere, considerando la opción de Kane para el once titular, Pochettino deberá dejar claras sus prioridades; o bien exprimir al máximo el juego exterior del equipo londinense para que el inglés busque la zona débil de los reds, o por otro lado acompañarlo de un jugador con llegada que aproveche esas segundas acciones de sus disputas directas con Van Dijk, ya sea Dele Alli entrando desde posiciones interiores o un Heung-Min Son con total libertad unos metros por detrás del ariete inglés. Todo un rompecabezas para el cuadro de un Pochettino que con total seguridad viviría más tranquilo con la plena salud de su máxima estrella. Aunque está claro que, independientemente de lo que le permita su físico, Harry Kane no querrá pasar desapercibido ante su gran cita con la historia.

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