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El espacio de Dele Alli en el Metropolitano

La Premier League puede estar muy satisfecha con la riqueza recibida por los entrenadores extranjeros en los últimos años en las islas. Y, particularmente, de los dos que se enfrentan entre sí este sábado en el estadio Wanda Metropolitano para disputarse la final de la UEFA Champions League. Mauricio Pochettino y Jürgen Klopp han aportado modernidad, versatilidad y variedad de recursos a una de las competiciones ligueras más especiales del mundo y, además, han sabido integrar su libreto con acierto con los preceptos fundamentales que reinan entre sus veinte equipos. Cada uno, eso sí, con su estilo. Un estilo dispar tanto en forma como en fondo. Klopp con su presión y circulación vertiginosa. Pochettino, por su parte, destacando por su capacidad para adaptar como un guante las características de sus jugadores para cualquier contexto, rival y situación sobre el campo. En concreto, y para este duelo, Dele Alli generará muchas dudas y opciones para uno y para otro.

La riqueza táctica del duelo puede verse reflejada en cómo ataque y defienda Dele Alli.


El inglés constituye una figura poco usual en la Premier League. Un mediapunta contemporáneo que aúna una capacidad física dominante con una finura técnica que lo hace acomodable a multitud de posiciones y roles. En el pasado reciente, su zona sobre el campo fue brillantemente ocupada por figuras tan poderosas como Steven Gerrard o Frank Lampard. Jugadores con fuerte personalidad y físico, conocedores de los principios básicos del juego inglés y con ciertas características comunes en cuanto a virtudes y defectos. Gran despliegue para abarcar metros, inteligencia táctica y un ida y vuelta que marcó sus carreras para influir en un campo y otro para, finalmente, ser determinantes de cara a portería. Como debe, quizás, un solo moderado talento para marcar diferencias a través de la gestión de una posesión o del dominio del passing game. O al menos menor capacidad de intimidar con estas herramientas que con su fabulosa jerarquía en el espacio.

Y es precisamente a partir de sus condiciones mixtas desde donde Dele Alli puede tener un peso importante en el partido. Sabe ubicarse en tres cuartos de campo para condicionar cada jugada y cada ataque con su presencia y movimientos. Cae a un lado y otro del pivote rival para sacarle de sitio y sacar rédito de tal desajuste. Su juego líquido le permite relacionarse con sus compañeros con desmarques hacia fuera y hacia dentro, y su calidad le permite hacerlo desde el pase, la pared y el desmarque. Pero, si algo de Alli debe explotar Pochettino, deberá ser de su extraordinario timing y olfato para cargar el área y de su exquisita técnica para el último gesto, ya sea para la asistencia o el gol. La capacidad para ayudarle desde la pizarra está garantizada con el técnico argentino, quedando por valorar si será capaz de inyectarle el nervio y la pasión competitiva que en ocasiones faltan en la tímida personalidad del inglés.

Pochettino dispone de múltiples herramientas para potenciar las virtudes del mediapunta inglés.


Tanto Mauricio como Jürgen condicionarán con sus decisiones el desempeño del ’20’ en el Metropolitano. Con el alemán probablemente se puedan prever más sus intenciones, pues se espera que insista en su dibujo y sus ideas en virtud de una plantilla entregada a ellas y de una infrecuente presencia de un plan B. Quizá lo que más pueda influir en el mediapunta del Tottenham sea la elección del pivote y, sobre todo, sus indicaciones para el mismo. Jordan Henderson por un superior conocimiento del puesto y sus peligros y Fabinho por su mayor despliegue físico se postulan como candidatos. Pero, globalmente, el juego intenso red, su presión a todo campo y sus rápidas transiciones ofensivas se dan por seguras. Circunstancias que podrían favorecer un irregular control del juego entre líneas londinense en campo propio, por donde andará Dele Alli para que el fuego del Liverpool se vuelva en su contra a través de la pausa y determinación del mediapunta.

Pochettino, por su parte, sí se antoja más variable para con sus decisiones con el jugador y el sistema. 4-2-3-1, 4-4-2, 4-3-3. Defensa de cuatro o de tres centrales. Todas estas variantes las podrá utilizar el técnico ex del Espanyol. Desde el inicio y mediante su dirección de campo. Pero lo que nunca deberá descuidar es la intención de generar espacio para Alli, darle piezas que le nutran y le estiren. Christian Eriksen para que pueda recibir a espaldas del mediocentro rival, Harry Kane para que sus paredes en la frontal sean indefendibles, Heung-Min Son y Lucas Moura para generar espacios y profundidad. La comodidad de Dele Alli podrá ser entonces un arma muy valiosa, potencialmente definitiva, para que el Tottenham consiga que los guerreros de Klopp miren más a Alisson que a Lloris.

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