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El espacio aéreo del Pizjuán será de Diego Carlos

El continuo llegar de fichajes ilusionantes en la capital del Nervión no ha cesado desde que Monchi y Lopetegui decidieron juntar sus caminos. Sevilla ha vuelto a ser la capital del fichaje en La Liga y procedente de Francia, un país amigo para los ojos del actual director deportivo del conjunto sevillista, llega Diego Carlos, un central brasileño que ha brillado con el Nantes y que dará soluciones a la nueva defensa hispalense, acompañando a cualquiera de los demás centrales que actualmente tiene en nómina el equipo andaluz. Una amplia gama de efectivos que con la llegada del de Barra Bonita, São Paulo, aumenta las posibilidades de Lopetegui de cara a armar una zaga de garantías.

Procedente del Nantes, donde ha sido pieza clave en la defensa de los de Halilhodžic, Diego Carlos es un futbolista con facilidad para imponerse físicamente a sus rivales. Les Canaris disfrutaron con la rotundidad de un jugador con un porte imponente y que, con su 1,86m. y sus grandes dotes para dominar el juego aéreo, destaca por su capacidad para ser superior en los balones altos, tanto en ataque, aprovechando las jugadas a balón parado, como en defensa, siendo una importante pieza en los duelos físicos en el área. Sin haber sido importante a nivel goleador (solo un gol en toda la temporada), sí ha destacado su aportación en defensa a nivel de duelos ganados, además de significar un jugador perfecto para añadir músculo y anticipación a la línea defensiva.

Lo que suma el Sevilla es un central de garantías, con posibilidad de ser importante y con rendimiento inmediato, por estar habituado ya a un buen nivel competitivo en Europa.

En el caso de Diego Carlos, llega a Sevilla junto a otro jugador procedente de la Ligue 1, Julien Koundé, que, a pesar de la coincidencia, poco o nada tiene que ver a nivel de juego con el brasileño. Futbolista reconvertido en central, pero que comenzó como lateral, con buen toque y con velocidad. Aparte del francés, muy complementario a Diego Carlos, su competencia serán Wöber, también recién llegado (en invierno, procedente del Ajax), Sergi Gómez, Kjaer, Gnagnon y Carriço. Un grupo lo suficientemente numeroso para entender que, de no darse salidas, Lopetegui tendrá perfiles de sobra para elegir defensa. En total son seis los centrales en nómina, que podrán formar en defensa de tres o bien de cuatro, con perfiles más creativos (Sergi Gómez, Koundé o Wöber) o más físicos (Kjaer, Gnagnon o Carriço), donde sumará el central paulista.

El dominio físico y la amplia riqueza de jugadores que tiene el Sevilla para la defensa nos deja volar la imaginación, en una hipotética solución de tres centrales y dos carrileros abiertos, lo cual liberaría a Escudero o Reguilón y a Navas o Vidal en banda. En ese supuesto, Diego quizá sufriría más, por la necesidad de salir a cubrir la banda a la espalda de los carrileros, lo que provocaría un mayor desgaste físico y un elevado nivel de concentración. Por este motivo, hemos de entender que el papel que más encaja para Diego Carlos es el de segundo central en una defensa de cuatro, siempre acompañado de un perfil de un perfil más hábil con la pelota, que se sienta custodiado por el dominio físico del brasileño, sobre todo con balones laterales. Lo ideal, a nivel de juego, sería combinar perfiles y entender que, si la búsqueda de Lopetegui es tener una defensa que juegue con metros a la espalda, la opción Koundé o Sergi Gómez junto a Diego Carlos sería perfecta, contando con dos perfiles de juego muy complementarios, que dejaría los choques para el ex jugador del Nantes, añadiendo además sus aptitudes a balón parado, y que permitiría sumar un efectivo creativo con velocidad y capacidad para robar y salir jugando.

En ese sentido, el movimiento de Monchi en el mercado les ha garantizado arriesgar poco con un jugador que, a poco que funcione, dará posibilidades constructivas en defensa a Lopetegui para un equipo que, por las numerosas altas, parece difícil de descifrar y que deberá, mediante la pretemporada, crear una personalidad propia. Lo que suma el Sevilla es un central de garantías, con posibilidad de ser importante y con rendimiento inmediato, por estar habituado ya a un buen nivel competitivo en Europa. Un futbolista que aporta competitividad, músculo y presencia aérea defensiva y ofensiva.

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