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Fútbol hasta la línea de gol

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Seguir avanzando

En un mundo en constante evolución, el fútbol parecía no avanzar al mismo ritmo. Hace relativamente poco tiempo, este deporte no veía más allá de La Liga Santander, la Premier League o la Bundesliga (entre otras) porque el foco mediático estaba puesto únicamente en el masculino. Mientras, los equipos femeninos sobrevivían bajo mínimos para llevar a cabo aquello que más les gusta, algo que ha ido cambiando hasta llegar al punto actual. Desde la profesionalización de los equipos femeninos el protagonismo ha ido en aumento. Ahora –desde clubes y Federación– la inversión es mayor y se han (y están) dando grandes pasos, aunque todavía queda mucho por hacer.

Dichos cambios han llegado más tarde a España, cuya apuesta fue tardía en comparación con potencias como Francia, Alemania o Estados Unidos, a quienes se intenta alcanzar. En lo que llevamos de camino, esta temporada ha marcado un antes y un después. La inversión ha tenido sus frutos, pues no solamente hemos visto cómo, por primera vez en la historia, un equipo español conseguía llegar a la final de la Champions League, sino que también hemos sido espectadores del progreso de la Selección, donde se han cosechado éxitos en categorías inferiores y se ha conseguido alcanzar una fase final de la Copa del Mundo.

Los logros serían en vano si no fuesen acompañados de mejorías, algo en lo que la Real Federación Española de Fútbol ha trabajado con la nueva estructura competitiva. Es cierto que las formas no han sido las mejores, pero finalmente parece que estas novedades mejorarán lo que había hasta ahora. Con todo, en la próxima campaña habrá tres divisiones: Primera, Reto y Primera Nacional, las dos primeras patrocinadas por Iberdrola, que mantiene su apuesta por el fútbol femenino. Además, los clubes recibirán 20 millones de euros y se retransmitirán todos los partidos.

La nueva estructura y la inversión llevada a cabo hace que los clubes dispongan de mayor margen a la hora de realizar incorporaciones en los mercados de fichajes.

La nueva estructura y la inversión llevada a cabo hace que los clubes dispongan de mayor margen a la hora de realizar incorporaciones en los mercados de fichajes. En la actual ventana de traspasos, no solamente han llegado futbolistas de talla mundial como Hansen, Van Veenedaal, Jakobsson o Asllani -entre muchas otras- sino que muchos equipos han podido incorporar a futbolistas que elevan el nivel y que en temporadas anteriores no podrían haber fichado. Es el ejemplo del Levante o la Real Sociedad. Hoy, la liga española es un destino futbolístico a tener en cuenta.

Aquí hay que valorar también la entrada del Real Madrid, que contribuye en gran medida a la captación de talento para la Primera Iberdrola. Solamente hay que ver lo bien que se está moviendo el conjunto blanco en el mercado, con fichajes de futbolistas contrastadas, y lo que puede llegar a fichar -hay rumores que sitúan a Sam Kerr en la capital el próximo año-. Además, con las merengues en escena, se abren escenarios atractivos a nivel competitivo tanto para protagonistas como para espectadores a nivel mediático, puesto que tendremos encuentros contra FC Barcelona y Atlético de Madrid que antes no había.

Sin embargo, no todo son buenas noticias. A día de hoy, todavía no hay acuerdo para el I Convenio Colectivo, un proyecto que se presentó hace meses y que tiene como objetivo que las futbolistas tengan unas condiciones mínimas aceptables en la práctica de su profesión. A poco menos de un mes para que arranque la temporada 2019/20 y tras trece reuniones, no solamente no se ha llegado a una solución, sino que las negociaciones están estancadas. Por lo tanto, se solapan dos realidades bien distintas que chocan en los intereses de las implicadas.

A poco menos de un mes para que arranque la temporada 2019/20 y tras trece reuniones, no solamente no se ha llegado a una solución, sino que las negociaciones están estancadas.

Con los hechos sobre la mesa me gustaría cerrar este artículo con una reflexión personal. Y es que los avances en el campo no se están viendo recompensados. Es cierto que la RFEF -con más o menos acierto- ha puesto de su parte para tratar de mejorar la competición, pero es necesario conseguir el Convenio Colectivo porque significaría consagrar todo lo cosechado hasta la fecha. El fútbol femenino pasa por sacar adelante las negociaciones y llegar a una solución. No podemos alardear de progreso cuando no podemos ponernos de acuerdo para llegar a un deporte más justo. Que lo conseguido en el césped sirva para seguir avanzando.

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