Balón en Profundidad

Fútbol hasta la línea de gol

Partidos

La ausencia de fútbol allanó el camino al Lyon

La Ligue 1 ya ha abierto sus puertas y, como gran parte de las grandes ligas europeas, lo ha hecho con un enfrentamiento de cierto renombre. El AS Mónaco de Leonardo Jardim recibió en el estadio Luis II al Olympique de Lyon. Los hombres de Sylvinho comenzaban la temporada con una salida complicada ante un Mónaco con la vista puesta en revertir el rumbo de la pasada temporada y cambiar radicalmente los objetivos, los cuales con el paso de las jornadas se tornaron en una sorpresiva salvación. Por el contrario, el conjunto del Ródano buscaría una victoria que fuera aumentando la confianza del equipo y que desde el comienzo los mantuviera en las posiciones de Liga de Campeones por las que se supone que volverán a luchar los de Lyon. En un encuentro marcado por el ritmo bajo, fruto del tramo inicial de la temporada y de las continuas infracciones cometidas, sobre todo en la primera parte, el Lyon pronto encontró el camino correcto más por demérito del rival que por mérito suyo. Unos hombres de Sylvinho a medio gas se impusieron de forma autoritaria en un Luis II que pareció dejar el mismo mal aroma que la pasada campaña.

Pese al abultado resultado final, el AS Mónaco saltó al verde de su feudo con la intención de proponer fútbol. Mientras el Olympique de Lyon se limitaba a medir el encuentro resguardado en un claro 4-5-1. Los chicos de Jardim asumieron cierto protagonismo con la pelota. El doble pivote formado por Henrichs y Jeimerson tenía la misión de posicionarse y ayudar en la salida de balón para que encontrar a Cesc fuera lo más sencillo posible. El catalán fue el enganche que permitió a los monegascos poder jugar en campo contrario. No entró muchas veces en contacto con el balón, pero las pelotas que jugó fueron con acierto en la ejecución y en la lectura de la propia jugada. A través de Fábregas, las conducciones verticales de Gelson Martins y las acometidas ofensivas iniciales de Ballo Touré, el AS Mónaco merodeó el área defendida por Lopes. Sin embargo, el Lyon no sufrió apenas en ese tramo inicial del partido debido a la inofensiva mordiente de la línea atacante local. A todo eso se le sumó un gol tempranero a balón parado de los de Sylvinho. Moussa Dembélé culminó un saque de esquina que él mismo forzó ganándole la partida a Panzo, algo que sería recurrente durante todo el encuentro. El punta francés conectó un gran cabezazo al límite del área pequeña que convirtió en genial un buen balón de Touré desde la esquina.

El AS Mónaco asumió el protagonismo con balón, pero fue incapaz de dañar ofensivamente al Lyon.

El gol modificó el resultado del partido, pero no el guion del mismo. El AS Mónaco continuó viviendo en campo rival ante un Lyon más cómodo por la diferencia positiva a su favor que el marcador reflejaba. Lo que sí cambió el devenir del encuentro fue una acción entre Leo Dubois y Cesc que el VAR convirtió en roja directa después de una revisión del colegiado. El escaso fútbol con el que el AS Mónaco contaba en el medio se esfumó con la expulsión del centrocampista catalán. Así pues, el nivel de juego del conjunto local, que si bien no estaba siendo muy alto, decreció enormemente. Así como sus posibilidades de dar la vuelta a un resultado corto en cifra, pero largo en cuanto a sensaciones experimentadas sobre el campo. El conjunto de Jardim continuó aportando sensaciones muy negativas, similares a las de la temporada pasada donde se debatió con el descenso de categoría hasta el final. Esas sensaciones serían peores aún después de que Depay hiciera el segundo tanto para los del Ródano. El ex del Manchester United engatilló un disparo desde una posición lejana. No ejecutó demasiado bien y, además, no había muchos jugadores en la trayectoria del chut que complicaran en exceso la vida a Lecomte. Sin embargo, los efectos del balón se convirtieron en veneno para el meta monegasco, que no estuvo acertado a la hora de repeler el golpeo y el balón acabó alojado en las redes.

El propio desarrollo del partido dejó a las claras que en el segundo tiempo se verían pocas cosas destacables. Los de Sylvinho encararon los segundos cuarenta y cinco minutos a hacer que el tiempo pasara lo más rápido posible y que no se produjeran sustos importantes. Ante un mermado AS Mónaco, tanto por la expulsión como por el marcador en contra, la empresa no fue muy complicada. Los chicos de Jardim trataron de reaccionar y probar suerte con la entrada del brasileño Boschilia al campo, pero la pendiente estaba demasiado inclinada en su contra como para conseguir agitar el árbol y que cayera alguna fruta que no estuviera pocha. El segundo tiempo se hizo largo por momentos, tanto para los dos equipos como para algún espectador. El Lyon pudo ampliar la ventaja aprovechando los espacios que el AS Mónaco cedía tras pérdida al volcarse tímidamente tratando de recortar distancias. Fue Tousart el que consiguió colocar el definitivo 0-3 en el marcador tras un buen disparo desde el balcón del área que sorprendió a Lecomte.

El escaso fútbol con el que el AS Mónaco contaba en el medio se esfumó con la expulsión de Cesc.

El guion de la temporada comienza como acabó en el Luis II de Mónaco. Aún abierto el mercado de fichajes, este duro resultado podría desencadenar la salida de algún jugador dudoso de permanecer en la disciplina monegasca como Rony Lopes. Por otro lado, el Olympique de Lyon afianza un nuevo proyecto tras la salida de tres de sus grandes puntales la pasada temporada como Ndombèlé, Mendy y Fekir. Thiago Mendes, que se unió hace poco al tridente en el centro formado, además, por Tousart y Aouar, firmó un partido correcto que le puede afianzar en esa posición como interior. Lo mismo que el recién llegado Andersen. El danés, fichaje más caro hasta ahora del Lyon en lo que va de verano, se incorporó de la Sampdoria directamente hacia la titularidad. Pese a que no fue muy exigido, mostró mimbres para conservar ese sitio. Así pues, el conjunto del Ródano exhibió poderío y haberse sabido mover bien en el mercado en la primera jornada de la Ligue 1, algo contrapuesto a las sensaciones de su rival tras el duelo inaugural de la nueva temporada.

¿Algo que añadir?