Balón en Profundidad

Fútbol hasta la línea de gol

Guía BP LaLiga 19/20

Guía BP LaLiga 19/20: Athletic Club

Confirmación, tradición y ambición

Con la propuesta de Garitano interiorizada, los leones pelearán por entrar en Europa tras un verano sin movimientos en las oficinas, apostando por las caras conocidas para continuar con la buena dinámica del final de la temporada pasada.

Un texto de Jordi Cardero (@JordiCardero)

El Athletic Club es conocido en todo el mundo por una particularidad: solo tiene en su plantilla a jugadores con origen en Euskal Herria o formados en su cantera. Siempre ha sido así y los resultados, aunque la política de club va mucho más allá, han sido extraordinarios. Junto a Real Madrid y Fútbol Club Barcelona, es el único conjunto que nunca ha descendido a la Segunda División.

¡Descarga la Guía BP del Athletic en pdf o la Guía BP de La Liga al completo siguiendo este enlace!

Ha sido otro verano con poco movimiento en Bilbao, tan solo ha llegado un fichaje. Se trata de Jokin Ezkieta, a coste cero y procedente del Barcelona B, que a priori defenderá la meta del filial rojiblanco. Sin embargo, uno de los logros ha sido mantener el bloque y renovar a los jugadores más importantes de la plantilla. Va más allá del fútbol. 

Después de que la apuesta por Eduardo Berizzo no consiguiese los resultados esperados, con un Athletic que estuvo por debajo de las expectativas marcadas viendo Europa más lejos que de costumbre, los leones apostaron por Gaizka Garitano. El nuevo entrenador hizo de los bilbaínos un conjunto reconocible y entregado. La plantilla, que esta temporada -y ya parte de la anterior- destaca por el paso a un lado del inmortal Aritz Aduriz, que se retira a final de la presente campaña, es completa en todas las líneas, permitiendo al Athletic no establecerse objetivos utópicos. Como todos los años, en San Mamés se quiere luchar por poder ondear la bandera rojiblanca por todo el continente. Sin embargo, sí que es algo corta de recursos.

Si bien la plantilla no ha variado, la idea plasmada por Garitano durante gran parte de la temporada pasada seguirá desarrollándose durante la presente. No deberían de haber cambios en el verde, ni en la forma -el 1-4-2-3-1- ni en el fondo -un estilo de juego innegociable-. El Athletic seguirá siendo un equipo vertical, muy intenso, con mucho poder en las bandas, imaginación en la mediapunta y gol. Premisas básicas, pero eficientes. 

Los leones, tras la marcha de Laporte, han conseguido aglutinar una base sólida en la defensa. De ella, los laterales son parte fundamental del esquema. Yuri Berchiche y Ander Capa respetan los cánones del lateral moderno; ofensivo y vertical, respetando la idea de juego. En fase ofensiva hay tres nombres insustituibles: Raúl García, Iker Muniain e Iñaki Williams. Estos dos últimos, además, han jurado amor eterno al Athletic con sus renovaciones. Dos pilares no solamente en lo futbolístico del aquí y ahora, sino dos referentes para Lezama de cara al futuro. Muniain, ya reconocido y lejos de ser aquel joven rebelde, es parte importante del engranaje rojiblanco. El elemento entre la base de la jugada y la finalización de la misma. No obstante, el fútbol de Garitano no siempre le respeta y tiene un peso menor al que podría tener. Por otra vía, directa, Raúl García: para aquellas segundas jugadas, un futbolista de esos que se ganan el odio de los contrarios a base de insistencia, de batallas aéreas, de resistencia. E Iñaki Williams, que más allá de la variedad que presenta respecto a Aduriz, el Athletic necesita que se transmute la piel de promesa y sea una realidad: uno de los goleadores de La Liga. 

Sin caras nuevas, pero respetando un año más, porque no hay otro camino, la historia, la tradición, la esencia. Con un grupo comprometido con su gente y un objetivo, nuevamente, ambicioso.

Gaizka Garitano

Forjado en las categorías inferiores como jugador y entrenador, Gaizka Garitano llegó al primer equipo del Athletic en diciembre del año pasado. Hasta entonces, los leones habían estado demasiado cerca del descenso. Como muchos entrenadores que llegan a mitad de temporada, la idea que implantó fue más bien resultadista. Con una estructura sólida en la defensa y una idea clara en ataque, el Athletic pasó de ver -o no querer ver- sombras de caída a la Segunda División a rozar la Europa League. Faltaron algunas semanas. A partir del 1-4-2-3-1, los de San Mamés crecieron y establecieron una idea. Solventó el último tramo de curso en lo deportivo y se ganó seguir con el proyecto, que no partió desde cero en esta pretemporada, sino que ya tiene certezas. Como asignatura pendiente tiene buscar un plan alternativo a esa verticalidad donde Muniain debe ser importante, potenciado por el contexto, con un plan de juego más terrenal y con mayor peso desde el balón.

Iñaki Williams

Se generó un espacio en la banda acorde con sus condiciones físicas y futbolísticas. Acercándonos a un fin en el que ya ni pensábamos, Aduriz dejará de ser el puntal de los leones, como ya sucedió la pasada temporada, e Iñaki Williams ocupará el centro. El delantero ha evolucionado su fútbol, combinando la potencia con un punto de sensibilidad con el balón. Garitano tiene a Aduriz como recurso puntual, mientras que Williams está ante un obligado a dar un paso hacia la confirmación. Hacia el gol, para ser fiable en el último toque y seguir siendo el mismo en escenarios en los que tiene 40 metros para quemar. Los potenciales asistentes combinan los centros laterales -Yuri, Ander Capa e Ibai-, las segundas jugadas y la ocupación de espacios -Raúl García- para permitir cierta libertad a Iñaki y el último pase al espacio a través de la bota de Muniain.

Juego directo y plano undimensional

La estructura de Garitano está definida: un 1-4-2-3-1 donde varios futbolistas pueden cambiar parte del mensaje pero no el fin, sobre todo en el apartado ofensivo. En la portería no hay más voces que la de Unai Simón, mientras que en la zona central encontramos tres jugadores de alto nivel que opositan a dos sitios: Íñigo Martínez, Yeray Álvarez y Unai Núñez. Yeray podría terminar sumando más partidos a final de temporada, pero ninguno de los tres parte con mucha desventaja respecto a los otros dos.

Unai López, pese a tantear la zona de la mediapunta, parece que terminará haciéndose un hueco en la base de la jugada. Junto a él, Dani García. Ambos podrían ganarle la titularidad a Beñat y San José. La mediapunta tiene nombres y apellidos. En la izquierda, aunque a veces poco optimizado, Muniain aportará el toque de imaginación. En el centro, como segunda punta, enlace y todoterreno, Raúl García. Indetectable, guerrillero y con siempre cercano al gol. En la derecha, Ibai Gómez y su exterior completan una línea de tres enfocada a una idea, más allá de Muniain. En lanza de ataque, Williams ya se ha ganado el relevo generacional que Aduriz ha entregado. Con el Athletic habiendo mejorado en defensa y metros por delante, el delantero se siente poderoso. Además, es cada vez más fiable en la definición.

Aunque la hoja de ruta principal está definida, es difícil discernir la posibilidad de la existencia de un plan alternativo ante contextos especiales. Con un punto de inflexión en el plano defensivo y el tradicional juego vertical, los bilbaínos competirán por entrar en Europa.

Los fichajes están en casa

Que el mercado del Athletic es menor que el de el resto de clubes de La Liga es una realidad, pero no una excusa. El cuidado de la cantera es un factor diferencial, ahora ya prácticamente en todas partes. La única llegada desde el exterior ha sido Jokin Ezkieta, portero del Barcelona B que terminaba contrato. Aun así, con Unai Simón y Iago Herrerín hacen de la portería una de las zonas más y mejor protegidas en cuanto a profundidad y calidad. Parecía el año del retorno de un grande, como Fernando Llorente o Ander Herrera. Ambos terminaban contrato con Tottenham y Manchester United, pero la propuesta del Paris Saint-Germain sobre el centrocampista y la de los napolitanos sobre el delantero separaron sus caminos, si es que había posibilidad de nexo.

La respuesta siempre tiene que tener parte de verdad en la cantera. Y algunos leones ya van enseñando sus garras en el primer equipo. Es el caso de Oihan Sancet o Gaizka Larrazabal. El Athletic nunca ha tenido vértigo a la hora de permitir a los jóvenes mostrar su credenciales y ahora varios de ellos irán entrando en el primer equipo. De algunos futbolistas se espera que den un paso al frente definitivo, de estos, simplemente, que ilusionen, luchen acorde a una cultura futbolística y se hagan un hueco entre los mayores.

¿Algo que añadir?