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Fútbol hasta la línea de gol

Guía BP LaLiga 19/20

Guía BP LaLiga 19/20: Atlético de Madrid

El «partido a partido» evoluciona

El conjunto entrenado por el ‘Cholo’ Simeone busca un año más convencer de su valía para seguir creciendo en aspiraciones y posibilidades, añadiendo nuevas prestaciones a un equipo ya bien afianzado, pero que quiere ir a más.

Un texto de Miguel Ruiz (@Migruizruiz)

El Atlético de Madrid busca un año más asaltar el trono de La Liga y buscará, con armas renovadas, desequilibrar el binomio de Barça y Madrid con un método fundamental: creer en la idea de Simeone y en su plantilla. El ‘Cholo’, ante todo, ha sido capaz de crear una ideología alrededor de un proyecto que ya va por su noveno capítulo y con el que seguirá creando un equipo de fútbol a su imagen y semejanza. A veces, la épica atlética sobrepasa lo realista y hace que parezca intrascendente que el conjunto rojiblanco se compone de una plantilla de primerísimo nivel y que es dirigida por uno de los grandes estrategas de la actualidad.

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Sobre el papel, las bajas de Griezmann, Filipe Luis, Lucas o Godín anticipaban un año complejo a la hora de encajar nuevas piezas sobre el tapete, pero con recursos como João Félix, Hermoso o Trippier, el Atlético plantea subir un escalón más a pesar de la salida de algunas de las figuras clave del éxito reciente. El plan no es buscar un cambio drástico, pero sí revolucionar la idea. La estructura, aunque abierta a cambios que ayuden a la confección de la victoria, transita en un conocido dibujo de 1-4-4-2 en el que prime el equilibrio por encima de todo, facilitando que se sufra poco como base para levantar todo el entramado de construcción y finalización de juego, con ciertos añadidos tácticos que puedan variar al juego con tres centrales y dos carrileros largos en los que las llegadas de Lodi y Trippier cobren aún más sentido. La unión Trippier-Morata augura buenos resultados y la llegada de João Félix, un talento terrible con edad para crecer aún más al amparo de uno de los grandes clubes españoles, parece haber hecho sonreír a la afición y rabiar a los rivales. Su encaje con Costa en ataque y la potenciación del centro del campo, con un Lemar más centrado y con libertad y Koke y Ñíguez enfocados en buscar oportunidades, parece reforzar a un Atlético que ha sabido reinventarse.

Otro de los detalles fundamentales nace del cambio de cromos en el pivote, con la llegada de Llorente y la salida de Rodrigo. El ex jugador del Real Madrid parece encajar más con ese ir y venir de los del ‘Cholo’, que exige mayor esfuerzo físico y mejores prestaciones bajo presión, parcela que domina a la perfección y hace ver que el cambio hace ganar a todas las partes. Un Atlético con más gadgets en la chistera de Simeone, que seguirá confiando en una metodología de carrera de fondo y con la mira puesta en no fallar, tratando de no sufrir por las lesiones, con un fondo de armario más completo y queriendo dominar desde el inicio. Unos planes nada lejos de la realidad, con un proyecto ambicioso que refleja que es un grande del fútbol español y europeo que quiere seguir siendo referente y luchar cara a cara contra cualquier rival y en cualquier torneo.

Diego Simeone

Al ‘Cholo’ Simeone le gustan los retos. Y no le gusta vivirlos solo. A su espalda, el Atlético de Madrid tiene una legión de seguidores que más o menos de acuerdo con las ideas en el césped, apoyarán a muerte a quien defienda el club. En ese plano, Simeone está en casa. Nueve años después de su primera temporada como rojiblanco, el ‘Cholo’ no ha variado ni un ápice esa ambición sostenida, disfrazada de cautela, del partido a partido, pero ha ido añadiendo diferentes versiones a su obra.

En un año catártico, tras la salida de algunos de sus hombres franquicia, como Godín o el propio Griezmann, Simeone ha elegido sangre nueva para seguir creando, aprendiendo de sus últimas grandes competiciones que no se puede ir con un solo guion, sabiendo que tener un as guardado bajo la manga puede coronar, en una mala noche, un trabajo regular. Una lección bien aprendida, una idea bien fijada y una plantilla a la altura de todos los retos por delante para un escudo y un entrenador que comparten corazón y destino.

João Félix

Ni por méritos ni por trascendencia histórica, pero João Félix es sin duda la clave de futuro de este Atlético de Madrid tras la salida de Antoine Griezmann. La estrella rojiblanca llega desde Lisboa tras una rápida y esperanzadora aparición en el Benfica, club en el que consiguió despertar el interés de los más grandes equipos de Europa. Además de un futbolista joven, con todo por delante y capaz de progresar muchísimo a las órdenes de un técnico como Simeone y en un equipo que favorece sus habilidades y su mejor rol, el portugués demuestra ser rápido, tener un gran manejo de todo tipo de fintas y regates y poseer olfato de gol y gran inteligencia en el manejo de cualquier situación ofensiva. Desde bien pronto sus actuaciones han convencido, por rotundas e incontestables, a la grada colchonera, pero los méritos antes nombrados deberá ganarlos de poco en poco, logrando ser importante en cada reto por delante de los rojiblancos.

Misma idea, más recursos

Enfocado en lograr una estructura básica bien cubierta en defensa y con capacidad para llegar con garantías al ataque, el ‘Cholo’ ha reforzado su once tipo con jugadores capaces de lograr un rendimiento al orden de lo mostrado los últimos años, pero con el plus de poder jugar con más variables.

Con un muro por meta, Oblak debe conservar puntos y ganar partidos como ha hecho hasta ahora, con una línea de cuatro defensas, salvo sorpresa, con Hermoso como central izquierdo y Giménez guardando el flanco contrario. En las bandas, largos, profundizando hasta la línea de fondo rival, Renan Lodi y Trippier, atacando pegamos a la cal, cada uno en su estilo: el brasileño más en velocidad, buscando el regate y la pared, el inglés más al espacio, buscando la comodidad para centrar al área. En el medio, a tiempos en rombo y a tiempos abiertos, Saúl y Koke cubriendo el interior, con Llorente de pivote y Lemar como enganche entre línea de ataque y mediocampo. En la delantera, João Félix disfrutando de la libertad en tres cuartos, apoyando al francés o a los interiores en la construcción, abriéndose a banda para buscar desbordar o buscando balones dentro del área para rematar, juntándose con Costa o Morata, que se disputarán un puesto de más referencia, tratando de fijar a los defensas si es preciso, pero buscando los balones al hueco que logren encontrar sus compañeros. Un Atlético de Madrid que podrá variar incluso a un 1-4-2-3-1, con Saúl y Llorente en los pivotes, Koke y Lemar en bandas y João Félix enganchando, sacrificando a uno de los puntas, o bien cambiar a defensa de tres, jugando con Hermoso, Giménez y con el elegido entre las opciones de Savic o Felipe. Múltipes opciones para el libreto de Simeone.

Sangre nueva para moldear el proyecto

El Atlético de Madrid vio cómo durante el mercado de fichajes, las bajas del conjunto colchonero podían hacer temblar las aspiraciones que se habían construido en torno a la idea y al proyecto. El equipo vio a Godín hacer las maletas a Italia, mientras que a Filipe también se le acababa la gasolina. También vieron cómo un jugador de la talla de Griezmann, después del show de “La decisión”, decidía, esta vez sí, dejar el club con destino Barcelona. Otros como Lucas, Gelson y Juanfran dejaron la entidad rojiblanca buscando minutos. No obstante, queriendo llenar los huecos dejados, se iban poniendo vendajes.

Con la llegada de Tripper y Lodi, las bandas adquirían una nueva dimensión, llena de posibilidades. Al puesto de central llegaba Hermoso, una de las sorpresas de la temporada del Espanyol, que cambiaba franjas azules y blancas por el modelo colchonero, a la vez que llegaba para esa posición, con menos cartel, Felipe, un experimentado central desde Oporto. En mediocampo la salida de Rodrigo, que marchó con Guardiola a la Premier, propiciaba la llegada de Llorente, un pivote de excelente encaje, y Herrera, un centrocampista con una gran capacidad de aporte tanto ofensiva como defensivamente para dar minutos de pausa a casi cualquier efectivo en mediocampo. La bomba sería en la delantera, con João Félix, el deseado en Europa que finalmente se quedarían los colchoneros para convencer al mundo de que el Atlético de Madrid seguía con la guardia alta. Con la incorporación de Saponjic, ariete serbio joven y complementario para los roles de la delantera, el Atleti cerraba una plantilla que gana en ambición, con piezas más adaptadas a la idea de Simeone y que podrán moldearse de mejor manera con las ideas y las peticiones del técnico argentino en la búsqueda de los objetivos marcados.

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