Balón en Profundidad

Fútbol hasta la línea de gol

Guía BP LaLiga 19/20

Guía BP LaLiga 19/20: FC Barcelona

Los dos batacazos del FC Barcelona en Europa y el mal final del pasado curso han dejado la sensación de año de «sí o sí» para el Barça de Valverde.

Un texto de Albert Blaya (@Blayasensat)

El FC Barcelona de la 19/20 arranca con un proyecto renovado. Las llegadas de Frenkie De Jong, Antoine Griezmann y Júnior Firpo invitan al optimismo en el feudo azulgrana tras un año que fue de más a menos, terminando por aborrecer a propios y extraños, con un equipo sumido en depresión tras el batacazo de Anfield. Así pues, este curso arranca con el objetivo de siempre, competir por todo, un objetivo que cada año que pasa parece ser «ganarlo todo». La locura de tener a Messi.

¡Descarga la Guía BP del FC Barcelona en pdf o la Guía BP de La Liga al completo siguiendo este enlace!

El verano, y especialmente las llegadas de galo y neerlandés, han servido para sumar talento diferencial y jerarquía testada en grandes noches sin perder nada a cambio. Es decir, han sumado «fichajes Champions League» sin la fuga de algún jerarca. Algo que venía siendo lo contrario las últimas campañas cuando el talento solo llegaba de forma paliativa. Ahora, sumando dos piezas de enorme calibre, la estructura culé ha ganado en dos puntos en los que tenía muchas carencias.

Los grandes debe de este Barça han sido, principalmente, dos. En salida de balón el equipo ha echado mucho en falta un jugador (Frenkie) capaz de recibir, girarse y romper líneas. La pérdida de talento y la rigidez de la delantera han oprimido a Busquets, de quien se ha dudado mucho. Con el holandés y el Año II de Arthur, esta tarea parece solventada. La otra ha sido la falta de ideas (solo la jugada Messi-Alba) en campo contrario. Algo que le ha costado vidas en Europa, cuando las defensas aprietan y el ritmo ahoga. Antoine Griezmann es un jugador tan inteligente como sensible, y esto es una carta de doble valor; para Leo Messi y para el equipo, que lleva años siendo un sucedáneo de Lío.

Ernesto Valverde deberá cambiar, eso sí, su pizarra para dar cabida y potenciar a dos jugadores que están acostumbrados a «mandar». Griezmann, teóricamente, partiendo como falso extremo izquierdo se va a juntar con Alba y De Jong en su banda. Un torrente de opciones y fútbol que deberá reordenarse para dar espacio a la diagonal Messi/Alba. Sin olvidar el otro sector. Ese costado, a priori, «semiocupado» por Messi con otro interior (Arthur, Vidal, Roberto, Aleñà) con funciones distintas, quizás ganando más metros y con más verticalidad para poder compensar su banda gemela. Se le deberá exigir a Nélson Semedo mayor profundidad, que gane línea de fondo y compense el fuera/dentro de un Messi que volverá a ser la manija de todo. De su encaje y compatibilidad con Griezmann depende (gran) parte de la temporada culé.

Ernesto Valverde

El técnico extremeño afrontará su tercera temporada cuando todo hacía indicar el pasado mes de mayo que no llegaría a septiembre. Pero aquí está. Con una plantilla reforzada, su mensaje deberá volverse más agresivo, a la altura de lo acometido en los despachos. El Barça de Valverde ha sido, en sus mejores noches, un equipo agresivo, presionante, veloz y permeable. A todo esto le deberá sumar más recursos en estático para abrir defensas y no depender de un Messi que ya va camino de los 33 años.

Se le ha achacado a Ernesto su falta de valentía en los planteamientos en noches grandes, algo que con Griezmann y De Jong debería cambiar. Hay mimbres para mandar en campo contrario y ser un equipo que se defienda con balón, presione arriba y juegue a 25/30 metros de la portería rival.

Leo Messi

Hemos hablado ya tantas veces de Messi que parece hasta irreal volvernos a parar en su relevancia dentro del sistema. Podríamos decir que Messi es la estructura táctica del FC Barcelona y no sería mentira. Es el hilo conductor de todo lo que Valverde, y todos los técnicos que le han precedido, tiene en mente. Cada vez más enfocado a la finalización, a Lío hay que protegerle y cuidarle los esfuerzos y acercarlo allá donde es más letal; el área rival. Se puede decir que Valverde lo ha logrado, primero mucho más centrado y el pasado curso partiendo desde la banda derecha.

Este curso, con Griezmann en el otro costado -e incluso de falso 9- va a ganar un socio que en calidad e interpretación habla el mismo lenguaje que Messi. Poder tener alguien arriba con quien tirar paredes y hablar el mismo lenguaje va a facilitar lo comentado en el anterior párrafo. Que Messi viva donde tiene que vivir a su edad; cerca del pico del área. Y con, obviamente, las licencias para que baje, se abra o se cierre. Leo es el Todo Táctico del equipo.

Mismo esquema, más jerarquía

Valverde seguirá apostando por su 4-3-3 de base, con Leo y Antoine partiendo desde los costados pero dejando el centro para que se encuentren sin molestarse. Ahí será clave la amplitud de los laterales y, algo que se ha visto en pretemporada, la altura de los interiores en salida de balón, que es mucho más alta que en años anteriores. Un Busquets más solitario pero, a la vez, más acompañado con dos interiores que tratan de ganar la espalda de los rivales.

Ahí veremos si es Roberto o Arthur quien ocupa esa posición, porque de ello dependerá en gran medida el posicionamiento del equipo en campo contrario. Valverde cuenta con una gran variedad de recursos para formar otros esquemas. Doble pivote, algo que ya se vio en San Mamés, en un 4-2-3-1, o un 4-4-2 con Griezmann en banda y una doble punta para Messi y Suárez. Recursos y variantes tiene Ernesto en el banquillo para, partiendo desde el 4-3-3, moldear y cambiar el planteamiento sin problemas.

El FC Barcelona cuenta con jugadores polivalentes como Sergi Roberto, Vidal o Griezmann que pueden cumplir y rendir en contextos distintos. Eso favorece que el Txingurri tenga un abanico de opciones amplio. Con Ousmane Dembélé también gana el FC Barcelona un jugador capaz de sumar como un «extremo al uso», aunque su cuerpo le pida irse hacia zonas interiores. Su encaje es más complejo a nivel de sistema porque es un jugador tan anárquico como salvaje. Pero juntarlo con De Jong puede ser un gran trabajo de pedagogía para el francés.

Mercado para ilusionarse

En líneas generales, el mercado estival en la gerencia azulgrana ha sido muy positivo. Las bajas parecían todas premarcadas antes de que empezara la ventana de fichajes y han llegado jugadores de mucho peso como para lamentarse de lo que se ha ido.

Frenkie De Jong y Antoine Griezmann son dos jugadores que invitan al optimismo porque, más allá de su calidad y jerarquía, son dos jugadores que permiten crear nuevos patrones de juego y recuperar otros ya perdidos a lo largo del tiempo. Poso, calidad en salida de balón, capacidad para batir y romper líneas de presión, entendimiento del juego y gol. Todo ello sin perder a titulares. Además el centro del campo se mantiene y ahí hay muchísima variedad de registros como para que Valverde pruebe y busque soluciones.

¿Algo que añadir?