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Guía BP LaLiga 19/20

Guía BP LaLiga 19/20: Getafe CF

El año de la consolidación

Tras dos años donde han ido escalando posiciones y mejorando sensaciones, la vuelta a Europa se presenta como un punto de inflexión para la entidad azulona.

Un texto de Albert Blaya (@Blayasensat)

El Getafe de Pepe Bordalás arrancará el curso más ilusionante y, a la vez, el más exigente desde que volviese a la máxima categoría hace dos temporadas. Este tercer año los madrileños estarán en Europa, un billete merecidísimo tras hacer un curso impecable. Fueron el equipo que más y mejor economizó los recursos que tenía a mano, haciendo valer cada tanto y haciendo sudar la gota gorda a los rivales para meterles mano. Bordalás ha construido un equipo de autor, con un ADN particular en el que el trabajo colectivo es la base de todo acierto individual.

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El Getafe desde que llegase a La Liga ha mantenido un bloque más o menos similar. La idea del técnico está clara y así actúan todos y cada uno de los integrantes. Se ha dicho que es un equipo que defiende mucho y ataca poco, pero la realidad es que defiende mucho y ataca muy bien. Mejor dicho, los azulones siempre llevan el timón del partido. Su plan, con el 1-4-4-2 de la casa diseñado por Bordalás, pasa por someter al rival utilizando distintas herramientas. Pueden presionarte, pero en lo que mejor se desenvuelven es en el partido de trincheras. Ahí, Bordalás es un genio. Los partidos se vuelven campos de minas y el Geta es el que invita al rival a un suicido colectivo. Ahogan las líneas de pase, obligan siempre al movimiento forzado y no dejan que haya situaciones claras de gol.

La otra cara de la moneda es la fase ofensiva. El Getafe es un equipo muy directo. Su centro del campo es, a la práctica, de dos hombres que ejercen de lanzadores. Porque las bandas son para los laterales. El pasado curso Bordalás ya introdujo el doble lateral como rasgo propio. Este movimiento adivina que el Getafe no necesita regateadores para generar, sino que todo lo hace por sistema. Balones en largo para las cabezas de Molina y Gallego, el juego al espacio y estirando de Mata y Ángel… es un conjunto muy trabajado que vive de las jugadas por banda, donde sus laterales producen mucho porque siempre reciben en ventaja. Tienen buen pie (Antunes, Damián, Cucurella) y en el área el Geta tiene, quizás, una de las mejores delanteras de la parte media de La Liga.

Este curso será el de la ilusión, pero también habrá más expectativas puestas en los azulones, que tendrán que afrontar tres competiciones con lo que esto conlleva. Es un equipo bastante veterano y que lleva años trabajando en silencio. Todos los fichajes que ha realizado el conjunto madrileño son consecuentes con la idea implantada y nada hace presagiar que este curso no sea, como mínimo, notable.

José Bordalás

El Getafe es el Getafe porque tiene a José Bordalás en los banquillos. Desde que tomase las riendas de los madrileños en 2016, en Segunda División, el equipo ha ido creciendo a pasos agigantados. Ya en su primer año en Primera con el Geta, estuvieron a las puertas de Europa. Tras la primera intentona, lo lograron en un curso en el que estuvieron, muchas jornadas, en posiciones de Champions League.

Lo mejor que se puede decir del técnico alicantino es que ha sabido crear una marca propia. Su equipo es siempre reconocible, llegue quien llegue y juegue quien juegue. Además, muchos jugadores han reconocido que les ha cambiado la carrera, les ha hecho jugar como nunca lo habían hecho o les ha recuperado, como un Jorge Molina que está viviendo su segunda juventud. Bordalás ha sacado el máximo jugo a cada jugador, y en su pizarra todo parece estar donde toca, sin florituras y con una tenacidad que asusta. Tras muchos años detrás del telón, Bordalás se encuentra ante su gran oportunidad.

Jaime Mata

Si bien es cierto que Jorge Molina es el referente de este equipo, el debut de Mata en la máxima categoría el pasado curso fue realmente espectacular. Un veterano con la ilusión de un niño. Mata corroboró lo mostrado en Valladolid y dejó muchísimos goles y, sobre todo, la sensación de caer en el lugar adecuado. Porque lo cierto es que es un delantero que necesita muy poco para sumar. En ese sentido le da mucho aire al Getafe, que sabe que no necesita dejarlo en ventaja porque Mata, con sus movimientos y desmarques, las ofrece constantemente.

Se avecina muy jugosa la dupla que formará con Gallego en la punta. El nuevo fichaje es un jugador, como ya se ha dicho, perfecto para potenciar a un Mata que el pasado curso ya acudió a la Selección Española. Un hito que confirmó su gran año. Este curso el Getafe le volverá a necesitar.

Pocos cambios en el XI

La columna vertebral seguirá siendo la misma que la de los últimos años. El XI del conjunto azulón tendrá pocos cambios pero sí ganará en profundidad de banquillo y capacidad para aguantar el ritmo de más competiciones. El 1-4-4-2 es inamovible, y de hecho es el sistema que siempre utiliza Bordalás. Dentro de este mismo esquema los azulones sí pueden tener variantes, sobre todo en los volantes o en la delantera.

En bandas pueden optar por un doble lateral (Cucurella, Nyom) que en determinados contextos más reactivos y donde el equipo rival amenace más sea una opción a tener en cuenta. También pueden incluir a Iván Alejo, un jugador con mucha proyección, que es un extremo al uso y a Fajr, que tiene tendencia a centralizar su posición. Mismamente, Ángel ha partido desde el costado en algún contexto, sobre todo si se necesita algún que otro gol más. Los getafenses tienen un equipo que, partiendo de esta base, puede adaptarse a distintos escenarios.

Arriba la profundidad es notable. A la nómina de delanteros que ya tenía el pasado curso se le une Enric Gallego, que es un perfil similar a Jorge Molina y puede, y va, a darle mucho al Getafe a campo abierto, siendo el salvoconducto de los azulones en campo contrario con sus dejadas y sus recepciones. Con un Molina cada vez más veterano, la sabiduría y ambición de Gallego pueden ser muy necesarias.

Un mercado para reforzar ilusiones

Ha sido un gran mercado estival en los despachos del Getafe. El proyecto, ya consolidado en La Liga, ha logrado retener a los que probablemente sean los dos jugadores más importantes y con más caché: Jaime Mata y Djené Dakonam. Ambos fueron los estandartes de la vuelta a Europa. Djené, central muy ágil, tremendamente impetuoso y con un físico privilegiado (pese a su corta estatura para ser central es rapidísimo al cruce, fuerte y va muy bien de cabeza) y también un Jaime Mata que fue el máximo goleador.

Es por eso que, sin grandes bajas, la dirección deportiva ha priorizado el mantener lo que funciona y acomodarlo con piezas muy interesantes y que, a priori, casan a la perfección. Es el caso del catalán Marc Cucurella quien tras hacer un año espectacular en Ipurúa jugará en un equipo que le exigirá cosas muy parecidas y en la misma posición: volante, no lateral. El de Enric Gallego, quien sorprendió en Huesca debutando en Primera con 32 años, es otro que suena muy positivo. Por lo bien que se mueve fuera del área y lo mucho que condiciona. Es alto, fuerte y con zancada, además de dominar el juego de espaldas a la perfección. Y tiene mucho gol. Complementos perfectos para una plantilla ya diseñada a la medida.

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