Balón en Profundidad

Fútbol hasta la línea de gol

Guía BP LaLiga 19/20

Guía BP LaLiga 19/20: Granada CF

Equilibrio ataque – defensa, la principal seña de identidad

Intensidad, no dar un balón por perdido, competir en cada instante de cualquier encuentro. Si a todo ello le sumas inteligencia táctica y buena lectura de partido, el resultado es un equipo muy difícil de batir. Un hueso duro de roer llega a La Liga Santander.

Un texto de Andrés Rayo (@Andresrayo123)

El Granada destacó por combinar un dominio táctico y defensivo con un ataque eléctrico. Fue el equipo que menos perdió, junto a Osasuna, y que menos goles encajó (28 en 42 partidos) en Segunda División. Pese a tener tramos de presión arriba, los nazaríes se sienten cómodos replegando atrás. Para ello es clave el orden y rigor táctico que ostentan los hombres del doble pivote, que se encargan de sujetar a todo el equipo.

¡Descarga la Guía BP del Granada en pdf o la Guía BP de La Liga al completo siguiendo este enlace!

En ese dominio defensivo, algo que le lleva a aguantar ventajas en el marcador, ostenta una importancia capital el hecho de que los jugadores de banda trabajan y bajan a ayudar. También el mediapunta, formando un pentágono siempre fijo en defensa del que solo se descuelga el delantero. Fede Vico, que enlaza el doble pivote con la delantera en ataque, también acude a tareas defensivas. Esa superpoblación, el estar pendiente siempre de las marcas, convierte al Granada en un bloque infranqueable, canalizado a su vez por una constante exigencia de su técnico, Diego Martínez, permanentemente encima de los suyos corrigiendo y demandando trabajo. Un conjunto muy intenso hasta en los amistosos.

Influyó en esa fuerza defensiva el nivel de los centrales, tanto de José Antonio Martínez como de un Germán Sánchez que fue para muchos el mejor de la categoría en su posición. Germán, además del jugador cedido por el Eibar, recibe a dos titanes como Domingos Duarte y Neyder Lozano, que llegan con la misión de mantener ese enorme nivel atrás.

En lo que respecta al ataque, cuenta con piezas para dominar la posesión. Un dominio en el que Montoro es fundamental, pues mueve al equipo y maneja los tiempos. Pese a no ocupar la sección de “jugador clave” del equipo, probablemente se trate de la pieza más importante del engranaje nazarí. Cabe la opción de que, en choques exigentes, Diego ubique a Montoro por delante del doble pivote para, por un lado, ganar consistencia en la medular y, por otro, otorgar libertad de movimientos al propio jugador valenciano. En la disposición ofensiva, una vez llegado el balón a la línea de tres mediapuntas, todo se vuelve algo más anárquico y especialmente Vadillo y Fede Vico cuentan con la misión de desquebrajar defensas rivales. Con Darwin Machís incorporado, ese potencial aumenta con creces.

Cambios de posición, triangulaciones rápidas y gran facilidad para alternar ataques por fuera y por dentro, entre líneas. En ese contexto, resulta fundamental que los jugadores que parten desde los costados tengan además la capacidad de jugar por dentro.

Las buenas lecturas de partido y planteamientos acertados componen otra de sus señas de identidad. Muchos encuentros clave del pasado curso se ganaron por saber qué hacer en cada momento, tener paciencia para aguantar el chaparrón rival, llevar al equipo contrario a la trampa y asestar el golpe en el momento más inesperado. Sumando la dificultad que supone remontar a este Granada cuando se pone por delante en el marcador, todo ello origina un engranaje devastador.

En definitiva, el cóctel de equilibrio defensivo-ofensivo, rigor táctico y lecturas de partido, además de intensidad y derroche físico innegociable por parte de todos, convirtió al Granada en un equipo al que solo Osasuna le privó de ser el mejor del campeonato.

Diego Martínez

Uno de los nombres propios del ascenso del Granada es, sin lugar a dudas, el de Diego Martínez, que con solo 38 años podrá saborear lo que es entrenar en Primera División. Su mayor seña de identidad es el doble pivote, lo que desemboca en que el 1-4-2-3-1 sea su sistema predilecto, con la posibilidad de variar al 1-4-4-2. Dos futbolistas en el centro del campo, los cuales deben ser complementarios, con aptitudes ofensivas pero con la obligación de dominar la faceta defensiva y táctica. Tanto Fede San Emeterio como Montoro, sus titulares en esa zona el pasado curso, destacaban por ser mediocentros muy equilibrados, que ayudaban en salida de balón pero que a su vez sujetaban defensivamente al equipo. 

Por otro lado, hemos presenciado cambios de sistema por parte de Diego. En varios partidos retrasaba al lateral derecho, Víctor Díaz, a la posición de tercer central, ubicaba a Alejandro Pozo en el costado derecho y formaba un 1-5-2-1-2 ó 1-5-3-2 con dos carrileros profundos. A eso cabe añadir que fue un recurso en algún que otro encuentro en el que perdieron a un futbolista por expulsión, con el fin de ganar en defensa y contención. Un entrenador que, en definitiva, apuesta por el orden táctico y defensivo (es la prioridad) pese a que ello no excluye que en ataque sea un equipo atrevido.

Darwin Machís

La disyuntiva de escoger una pieza diferencial nazarí te redirige sin duda a la figura de Darwin Machís. El venezolano regresa a la que fue su casa para tratar de redimirse en La Liga, competición en la que siempre ha pecado de irregular. Su nivel ha de ser óptimo, pues el ataque granadino precisa un futbolista que agite partidos.  

Darwin desempeñará, a priori, el rol de extremo. No obstante, en el 1-4-2-3-1 de Diego Martínez, el venezolano puede ubicarse en ambas bandas, en la mediapunta e incluso como ariete. Versatilidad y alternativas, primera seña de identidad del venezolano. 

En cuanto a sus condiciones, velocidad y potencia dibujan una primera síntesis de las aptitudes que ostenta. Es sumamente rápido en conducción de balón, dribla rivales con facilidad y cuenta con la calidad y fuerza suficiente como para finalizar jugadas con su enérgico disparo. Se trata de un ejecutor, un finalizador cuyo rendimiento se aminora cuanto más le alejas de la portería. El verdadero peligro lo genera en los alrededores del área, donde en pocos toques desborda, se perfila y chuta. Pura potencia. 

Aterriza en territorio nazarí tras un bagaje de ocho goles en 15 partidos con el Cádiz el pasado curso. Fue el mayor argumento ofensivo de los gaditanos, ese que aporta chispa, magia, algo improvisado e inesperado. En Granada tratará de elevar su nivel, ser regular y comandar el ataque de los de Diego Martínez. Darwin vuelve a casa.

Un once definido con alternativas fiables

Diego Martínez cuenta con el bendito problema de doblar todas las posiciones. El técnico andaluz partirá con un esquema cercano a su 1-4-2-3-1 predilecto.

Como aspirantes a combatir ferozmente por un puesto, tres nombres por encima del resto: Azeez, Yangel Herrera y Antonio Puertas. El primero es del gusto de Diego, casa con la mentalidad defensiva que demanda la posición y está mejorando en participación desde la base de la jugada. En el caso del venezolano, su experiencia en Huesca la temporada pasada ayudará. Además, aporta un punto más técnico y de finura en dicha posición, a lo que cabe añadir que puede jugar más adelantado.  

Con respecto a Puertas, supone una alternativa polivalente, puede ocupar las cuatro posiciones de ataque. Su olfato goleador cotiza caro y como revulsivo aporta energía, dinamismo, verticalidad e insistencia constante a la hora de encarar. Puede destaparse como uno de los mejores ‘sexto hombre’ (como se diría en baloncesto) de la categoría. Habrá que ver si, junto a él, Adrián Ramos y el recién llegado Carlos Fernández aportan buenas cotas goleadoras desde el banquillo. 

A la variante (siempre circunstancial) de cambiar a defensa de tres, se suma una que puede ser más habitual, especialmente en compromisos ante rivales de mayor entidad. Montoro por delante de un doble pivote más físico (Azeez + Eteki) para gozar de libertad, con Vadillo o Machís en izquierda y Fede Vico o Puertas en derecha. Un 1-4-2-3-1 en defensa y un esquema más cercano al 1-4-3-3 en ataque con Montoro acudiendo a la base e intercalando con llegada desde la mediapunta. 

En definitiva una plantilla corta en la que 14-15 jugadores lucharán por un puesto en el once. Alternativas tanto en piezas como en sistemas y un entrenador ideal para gestionar esta competencia.

Añadidos inteligentes a una sólida columna vertebral

Con gran parte de la plantilla en propiedad, resultaba innecesario un aluvión de incorporaciones, sino una lista de varias piezas que mantuvieran el nivel y, sobre todo, se adaptaran a la filosofía de Diego Martínez.  

Para el centro de la zaga era imprescindible acertar. Un top 3 de la pasada Segunda División como es Domingos Duarte será, a priori, el titular junto a Germán, a pesar de que José Antonio Martínez haya regresado cedido a la entidad. Como recambio de lujo, Neyder Lozano, que fue una de las revelaciones del Elche. No obstante, una lesión le privó de continuidad y perdió protagonismo. Puede ejercer también de lateral izquierdo, lugar para el que llega Álex Martínez. 

Con respecto a la medular, la baja de Fede San Emeterio (estaba cedido) y la opción de que Montoro pueda ubicarse por delante del doble pivote obligaba a la dirección deportiva a peinar el mercado. Se incorpora, por un lado, Yan Eteki, un centrocampista físico, de recorrido, muy bueno en la presión alta por su capacidad de anticipar, recuperador de balones y cada vez más apto en creación de juego y con la pelota. Junto a él, la cesión de Yangel Herrera eleva el nivel en dicha posición, aunque el venezolano suele ocupar una zona algo más adelantada. Tal vez, por el esquema de Diego, tenga que sacrificarse más en tareas defensivas. 

Para la ofensiva, el fichaje estrella es Darwin Machís, que bien merece epígrafe aparte. La delantera era el eslabón más débil, por lo que se antojaba fundamental una incorporación de lujo. Para ello ha llegado Roberto Soldado. Veteranía, inteligencia en el área, remate y mucho gol. Junto a él, aterriza en Granada como cedido Carlos Fernández tras su enorme curso en A Coruña. En definitiva, una lista corta pero muy acertada de fichajes que, unos más y otros menos, llegan todos para tener minutos y ser importantes en el engranaje de Diego Martínez.

¿Algo que añadir?