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Guía BP LaLiga 19/20

Guía BP LaLiga 19/20: Sevilla FC

Reencuentro y redefinición

Monchi y el Sevilla, porque no había otro camino, vuelven a encontrarse, mientras que Lopetegui será el encargado de trasladar la idea al exigente Sánchez-Pizjuán.

Un texto de Jordi Cardero (@JordiCardero)

Porque, como dice el anuncio, “en casa, mejor que en ningún otro sitio”, Monchi regresó a Sevilla. Ambos lo necesitaban y ambos salen ganando. El director deportivo es el eje del proyecto, clave para entender qué dirección quiere tomar este Sevilla 19/20. A partir de dos caminos que se encuentran: Julen Lopetegui y los nuevos fichajes. Como viene siendo costumbre, en Nervión han habido cambios estructurales en la plantilla y todos parecen tener en común unos rasgos coincidentes con la ideología del nuevo entrenador. El objetivo, grosso modo, es encontrar estabilidad sin renunciar a los éxitos deportivos.

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Los equipos de Julen Lopetegui destacan por ser proactivos con el balón. El técnico vasco apuesta por un 1-4-3-3 que, con las piezas que tiene y las que ha incorporado, empieza a coger forma. En las últimas aventuras, tanto con la Selección Española como en el Real Madrid, sus equipos, pese a completar la primera fase del objetivo aglutinando porcentajes altos de posesión, estuvieron faltos de desborde en el último tercio de campo.

Para conservar el balón, Lopetegui dispondrá de tres centrocampistas con perfiles muy variados pero, a la vez, complementarios. Una de las preguntas más recurrentes de los entrenadores que han tenido a Éver Banega, una de esas piezas, ha sido a qué altura ubicar al argentino: cerca de la base de la jugada o más propenso a la zona del último pase. Con Fernando en la ecuación y como sostén, Banega será un interior con libertad de movimiento pero con un rol importante en la gestión y toque del balón, tanto en la cantidad como en la calidad. En la misma altura podría entrar Óliver Torres, a priori en un escenario ideal, el Sánchez-Pizjuán, para dar el salto definitivo. Al otro lado está uno de los nombres propios del verano: Joan Jordán. Es un centrocampista difícil de descifrar por su capacidad de adaptarse a las necesidades -variadas- de su equipo a lo largo de un partido. Sin embargo, compartiendo flanco junto a Jesús Navas y Lucas Ocampos, Jordán visitará el balcón del área con asiduidad, acercará al Sevilla al gol con menos participación directa con el balón que su homólogo argentino.

Si la repartición de papeles del centro del campo será importante, también lo serán las bandas. Con los laterales lanzados y muy profundos, Sergio Reguilón y Jesús Navas serán uno de los termómetros del equipo. Para no pecar de horizontalidad y hacer las posesiones estériles, también los extremos, cortando hacia dentro, van a ser clave a la hora de generar, tanto sin balón para liberar a los laterales, tanto con este en forma de uno contra uno, con Nolito, Ocampos o Rony Lopes. Con mucha variedad en el desarrollo de las jugadas a raíz de los distintos perfiles que cohabitan, pero también con el rara avis del sistema, Luuk De Jong. Y más allá de esa vía directa que puede ser alimentada a base de centros, Javier Hernández, el Chicharito, que llega a Sevilla como presente y realidad.

Lopetegui quiere reencontrarse

Esa maldita tarde en Krasnodar el verano pasado. Lopetegui había construido durante meses una selección que, con una generación que empezaba a asomar la cabeza y otra que se despedía, aspiraba a convertirse en campeona del mundo. El paso por el Real Madrid no pudo ser peor, por el coste de oportunidad y las valoraciones finales. El vasco no consiguió redirigir una plantilla que necesitaba nuevos estímulos y que acababa de perder a Cristiano Ronaldo. Tras una temporada que se le hizo muy larga a Pablo Machín -el equipo empezó a competir en julio- Lopetegui llega al Sánchez-Pizjuán con la oportunidad de renacer. Y los objetivos son los de siempre: hacerse fuertes en la Europa League y luchar en La Liga para entrar en la Champions. Una segunda vez para Monchi y una segunda oportunidad para Lopetegui, que fue una apuesta personal del nuevo director deportivo.

Joan Jordán para llegar al gol

La explosión del centrocampista catalán le convirtió en uno de los jugadores revelación de la temporada pasada. Y no debutó, ni mucho menos, pero Mendilibar le redescubrió otorgándole un rol de llegador, muchas veces por detrás de los delanteros. El Sevilla ha conseguido hacerse así con un futbolista que encaja muy bien con la idea de Lopetegui. Es un centrocampista llegador, que puede casar muy bien con Navas y Ocampos. Sin la batuta en la creación, un rol lo compartirán Óliver Torres y Banega, tiene el contexto ideal para soltarse y pisar el área. Para ser un jugador indetectable, con recorrido y, sobre todo, potenciado. La responsabilidad estructural, entendido como ‘jugador clave’ no recaerá únicamente en él. Sin embargo, por inercia, se encontrará delante de la portería rival con frecuencia. Sin demasiada presencia en el desarrollo de las jugadas, el foco mediático caerá sobre el centrocampista a medida que vaya anotando goles. 

Molde establecido y piezas por escoger

Pese al baile de nombres de cada verano, Julen Lopetegui tiene unos cimientos a partir de los que construir: la estructura base será un 1-4-3-3. En la portería, el Sevilla ha encontrado estabilidad con Tomás Vaclík, pero solo dos componentes respecto a la temporada pasada se mantendrán en el resto de la zaga; Jesús Navas y Daniel Carriço. Los otros acompañantes serán los bienvenidos Reguilón y Diego Carlos.

Por delante de los centrales, el timón será Fernando, acompañado siempre de dos interiores. Aunque en esta zona Lopetegui tiene varias opciones, Joan Jordán es un perfil necesario, mientras que en el otro costado Éver Banega y Óliver Torres tendrán que pelear por un puesto, con el argentino en clara posición de ventaja. En los extremos se abre la posibilidad de agrupar jugadores más verticales y otros con tendencia a la asociación. La gamma de perfiles crece en esta altura del campo. A priori, Nolito y Ocampos partirán como titulares en el primer tramo de la temporada. Sin embargo, Franco Vázquez -que también puede partir desde más abajo-, Rony Lopes y Bryan Gil, son otras de las opciones. Solo hay lugar para dos.

En punta de ataque, el gigantón Luuk De Jong será uno de los encargados de aportar dígitos al marcador, pero la opción que más encaja en el ataque hispalense es Chicharito, tanto en las rupturas del ataque posicional como para explotar los contragolpes. Otro de los comodines es Munir El Haddadi, complementario con el holandés y el mexicano, cayendo a banda o bien como referencia. El molde ya está en el verde de Nervión, los ingredientes, a la espera.

Un verano marcado por la ‘marca Monchi’

Con Monchi a la cabeza, los veranos en Sevilla siempre son estimulantes. Hasta trece caras nuevas tendrá Nervión. Con un peso distinto, coparán los onces: solo en el debut liguero, 7 de los 11 titulares fueron nuevos fichajes. En el eje de la defensa, Diego Carlos parece estar un escalón por encima de Jules Koundé, una clara apuesta de futuro. El otro defensor, cedido, es Reguilón, que está ante una temporada importante en lo personal. Del centro del campo en adelante es donde han llegado más refuerzos. Desde la alternativa en el pivote entre Fernando y Nemanja Gudelj -pueden jugar juntos- a las incorporaciones de Joan Jordán y Óliver Torres, un llegador y un gestor respectivamente.

Sin embargo, ninguna nueva pieza llega para suplir el enorme vacío que deja Pablo Sarabia. Los extremos fichados son perfiles más incisivos y menos dados a añadir esa punta de calidad al último pase. Ya sin Ben Yedder, uno de los futbolistas más estimulantes de La Liga la pasada temporada, ni Muriel, De Jong y el Chicharito se presentan como dos alternativas diferentes, a pesar de que, sobre la teoría, no habrá cabida para ambos. Los dos puntas representan la variedad del Sevilla a la hora de finalizar jugadas, desde un perfil como el mexicano a la vía directa del holandés. De Jong es un delantero poderoso físicamente que podría explotar la finalización de las jugadas generadas en la banda izquierda -donde el peso de Reguilón será enorme-, para que Ocampos y sus sus -casi- 190 centímetros carguen el área. Y aunque no parece del agrado de Lopetegui, también llegó Munas Dabbur para apuntalar esa punta de lanza.

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