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Guía BP LaLiga 19/20

Guía BP LaLiga 19/20: Valencia CF

Objetivos de Champions tras la dura resaca copera

La consecución de una Copa del Rey y dos clasificaciones consecutivas para la Liga de Campeones es algo que, hace unos años, en las cercanías de Mestalla se consideraba inimaginable. Después de algunos años sin un rumbo definido y algunos bandazos en la parcela deportiva, el Valencia encontró su camino junto a una nueva cara visible en la dirección deportiva: Mateu Alemany. Junto a él, Marcelino trajo consigo la vuelta a un estilo de contragolpe muy marcado, el cual generó los éxitos del último gran Valencia. Ahora, con un Lim con ansia de protagonismo, todo lo anterior queda en una ilusión óptica y Celades ha tenido el valor de asumir el cargo de una nave tendente a la autoinmolación.

Un texto de Christian Sánchez (@Delablanca10)

Un estilo de juego marcado por defender en un bloque medio-bajo con ayudas constantes y el trabajo de todos los integrantes del equipo, ocupen la posición que ocupen. El rendimiento defensivo y la solidez atrás son la base para poder llevar a cabo el plan del entrenador asturiano. Sin ir más lejos, el Valencia fue uno de los equipos menos goleados de la temporada 18/19. A partir de esos números en defensa se construye todo lo demás. Dentro del 1-4-4-2 utilizado, el doble pivote está formado por Parejo y una pieza que consiga abarcar mucho campo para que contribuya a las ayudas defensivas, posea cierto índice de robo de pelota y sea capaz de realizar una rápida transición ofensiva.

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Esa mencionada transición cobra sentido con jugadores de ataque que se adapten al trabajo defensivo en bloque y que sean capaces de salir como balas a ocupar los espacios que el rival deja atrás cuando se lanza al ataque. Guedes y Soler por los costados aportan tanto rapidez a la hora de trasladar el balón en conducción hacia la portería rival como capacidad de decisión por dentro dejando la ocupación de las bandas a los laterales. Arriba, Rodrigo tiene la capacidad y la libertad de moverse por una gran parcela de campo por la gran influencia que tiene en el juego, por lo que no es extraño verlo transitar por zonas interiores o trazando diagonales desde dentro hacia fuera para aclarar espacios. Una de las nuevas piezas con las que cuenta el combinado che es Maxi Gómez. El charrúa parece encajar perfectamente en ese entramado de juego al que la pasada temporada, por momentos y sobre todo en la primera vuelta, le faltó acierto en la definición.

Una de las debilidades de este Valencia es la dificultad que presenta el equipo para adaptarse a situaciones de juego no previstas. La fijación en jugar de una manera, muy bien aprendida e implementada por el anterior cuerpo técnico, hace al equipo algo menos camaleónico. El rendimiento del equipo también decae cuando una de las piezas clave –Parejo sobre todo– no está disponible. Este Valencia tiene piezas que no puede sustituir y eso es un problema a solucionar.

Albert Celades

Todo lo que el equipo técnico anterior, liderado por Marcelino, consiguió, saltó por los aires en una pretemporada no extraña a orillas del Turia. Peter Lim, propietario de la entidad del murciélago, hizo de las desavenencias y desacuerdos con el staff anterior un motivo suficiente para volar por los aires el último proyecto competitivo y, sobre todo, ganador, del Valencia CF. Lo primero que se debe destacar del nuevo entrenador che, Albert Celades, es la valentía que ha presentado al aceptar su nuevo cargo como entrenador. Tal y como están las cosas, llegar a esta entidad supone supeditar las decisiones deportivas a la propiedad, mientras que el equipo técnico trata de hacer malabares con los hombres que le llegan. Por encima de todo, Celades es un entrenador tendente a una forma de jugar algo diferente a la de Marcelino García Toral. El ex seleccionador sub-21 aboga más por la posesión y la fluidez de juego para llegar arriba, por lo que veremos qué sello deja a una plantilla acostumbrada a defenderse en bloque bajo y salir al contragolpe. Será la primera aventura de Celades en La Liga y su primer gran reto en el mundo del fútbol después de haber dirigido a las categorías inferiores de la Selección Española y haber ido como ayudante de Fernando Hierro al Mundial de Rusia 2018.

Dani Parejo

Dani Parejo es el mayor activo que presenta el Valencia CF en su plantilla. El jugador natural de Coslada ha alcanzado su zenit futbolístico con la llegada de Marcelino y a la treintena de edad. Como capitán de la nave valencianista ha levantado un título después de 11 años de sequía. Parejo le va como un guante al estilo del Valencia, pero con el nivel mostrado la temporada anterior le sentaría genial a cualquier equipo del mundo, practicase el estilo que fuera. La confianza que posee Dani Parejo en su juego y la consciencia de su importancia en las transiciones del equipo es clave para ver su mejor versión. Siempre está ubicado donde se generan apuros, donde el rival presiona para robar y hacer daño. Ahí es donde siempre aparece Parejo para, con una sangre fría que en ocasiones no conjuga con lo cardíaco, salvar las dificultades y sacar al equipo siempre con ventajas. A todo esto hay que sumarle su gran golpeo a balón parado, lo que le hace ser uno de los goleadores más destacados de la plantilla sin necesidad de jugar arriba.

Confianza en el bloque campeón de Copa

El Valencia de Marcelino tenía una sólida idea y sistema de juego, por lo que se puede intuir que Albert Celades, al menos de primeras, no tocará en exceso a los primeros espadas. Los costados, claves para el juego propuesto por el cuerpo técnico liderado por el entrenador asturiano, están completos con laterales –sobre todo Gayá– de mucha profundidad y bandas como Guedes o Soler, tendentes hacia zonas interiores. Rodrigo, Gameiro y Maxi Gómez también hacen de la delantera una línea muy variada en cuanto a lo táctico. Rodrigo abarca mucho campo y con destacada influencia, Maxi Gómez es un nueve más de área, fijador y finalizador y Gameiro es una mezcla de los dos anteriores: se mueve por todo el flanco atacante y posee buena llegada a la finalización.

Cillessen puede aportar algo más de salida de balón desde atrás por su mejor juego de pies que su predecesor. El neerlandés es el último reducto de una línea defensiva que es la de menor nivel en comparación con las demás. Sin embargo, Marcelino basaba su estilo de juego en el orden defensivo, pero esto no solo compete a la primera línea de cuatro, sino que este tipo de esfuerzos se reparten por todos los jugadores sobre el verde. Así pues, llegamos al doble pivote donde encontramos dos tipos de jugadores. Kondogbia y Coquelin apuntalan al equipo en cuanto a equilibrio y también llegada, sobre todo el primero. El otro tipo de jugador en el doble pivote es único, es el capitán y el mejor jugador más destacable de la plantilla junto a Rodrigo Moreno. Dani Parejo es el activo más importante del Valencia. Hace jugar al equipo al ritmo que él interpreta y se muestra siempre en las situaciones más apuradas con un grandísimo porcentaje de éxito de pase con riesgo.

Maxi Gómez y la entrada en escena de Lim

El mercado del Valencia ha estado marcado, sobre todo, por dos posiciones: la portería y la delantera. Neto, tras dos campañas exitosas, se marchó a Barcelona en un trueque con Cillessen en el que parece que ninguno de los dos clubes sale perdiendo. Arriba nos encontramos con la llegada de Maxi Gómez. El charrúa ha sido el gran refuerzo che este verano para una parte ofensiva que dejaría Santi Mina, entrando en la operación por el uruguayo. Mina aseguraba unas cifras interesantes de goles por temporada, pese a que acumulara llamativas rachas de irregularidad y que no explotara como se esperaba del todo, por lo que Maxi tiene un duro trabajo por delante para hacer olvidar al gallego.

Además, en el apartado negativo, el verano ha estado marcado por el golpe sobre la mesa por parte de Lim, propietario del club, para inmiscuirse de nuevo dentro de una planificación deportiva que estaba dando grandes resultados teniendo como protagonista principal al director deportivo Mateu Alemany. Así pues, Marcelino solicitó más refuerzos en la defensa y llegaron Mangala y Jaume Costa, además del joven portugués Thierry Correia para cubrir la inoportuna lesión de Piccini, que estará de bajo algo más de cuatro meses de competición. Celades deberá lidiar con un grupo de jugadores que tienen minada su confianza en la propiedad y que ha perdido al timonel que les guió al éxito 11 años después.

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